10 tendencias tecnológicas que están marcando 2022

Resulta complicado predecir el futuro, más aún si hablamos de la industria tecnológica. Y es que, en 2022, las tendencias tecnológicas crecen de forma exponencial. En los últimos años, pandemia y guerra mediante, la industria ha sufrido varias transformaciones importantes, obligando a la mayoría de los sectores de actividad a innovar y adaptarse a una nueva realidad, más digital si cabe. Un año, sin duda, cargado de avances y nuevas tendencias tecnológicas que han ido transformando las organizaciones hacia un modelo más automatizado y eficiente. Donde, gracias a la tecnología, se han transformado o creado negocios más conectados. La adopción de herramientas y metodologías basadas en la tecnología se ha convertido en un recurso clave para la sostenibilidad, la fidelización de clientes y talento, la productividad y la rentabilidad de las empresas.

Pero no cualquier cambio que tenga que ver con estas tendencias tecnológicas es práctico o rentable. Algunos incluso han llegado antes de tiempo y otros no han tenido el más mínimo éxito. Ni si quiera en un mismo sector de actividad, todas las empresas están preparadas y capacitadas para abordar determinados cambios e innovaciones. Pero esto no ha hecho más que empezar. Debemos comenzar por introducir la tecnología en la estrategia de negocio de las organizaciones, pues los últimos avances van a transformar, aún más, nuestro día a día la forma de relacionarnos, de trabajar, de vender y comprar.

A continuación, os dejamos algunas de las tendencias tecnológicas que no debemos perder de vista este año y que seguro oiremos hablar mucho de ellas:

 

  • METAVERSO

Seguramente la palabra más utilizada en el ámbito tecnológico desde 2021. De hecho, hasta Facebook ha adoptado su nombre (Meta). Aunque aún por madurar, se trata de un universo digital que combina la realidad física y virtual en un espacio compartido online, que se intuye va a cambiar por completo la forma de trabajar, comprar, comunicarnos, compartir, incluso de divertirnos. Sea como sea que evolucione, sin duda significará grandes oportunidades para las empresas. Desde aumentar su presencia digital y social, hasta la transformación de los pagos, la sanidad, la educación, el retail, etc.

 

  • WEB3

Según los expertos, la web3 busca volver a la idea inicial de internet, cuando era descentralizada, de código abierto y basada en nodos. Se trata de una evolución de la web 2.0, que hace uso de tecnologías como el blockchain, y que busca la descentralización y la transformación de los usuarios en propietarios. Huyendo de la actual estructura, en la que los datos se alojan en grandes empresas tecnológicas.

Promete ser un “nuevo capítulo de internet” en el que no necesitaremos sistemas operativos complejos o grandes sistemas de almacenamiento para almacenar la información. Porque absolutamente todo se alojará en la nube y todo será mucho más rápido y personalizable.

 

2022 será el año de la automatización. Donde veremos coches autónomos, herramientas de monitorización de redes sociales, robots que fabrican productos de forma autónoma... El aprendizaje automático juega un papel cada vez más importante en nuestras vidas. Se seguirán creando y desplegando herramientas y tecnologías diseñadas para acelerar el proceso en numerosas tareas, mejorar nuestra efectividad a la ahora de realizarlas y, sobre todo, liberarnos de las tareas mecánicas (fácilmente automatizables). Para poder dedicarnos a aquellas donde podemos aportar un valor diferencial.

 

  • HERRAMIENTAS DE DESARROLLO NO CODE (con poco o ningún código)

Hoy día es posible crear proyectos digitales sin tener conocimientos de programación. Gracias a plataformas que permiten desarrollar aplicaciones, webs y mundos virtuales sin escribir ninguna línea de código. Así, las interfaces no-code o low-code irán ganando terreno, democratizando y facilitando la creación de herramientas digitales.

 

  • NFT’S (non-fungible tokens)

Son activos digitales que están dando un giro al mercado online, dando valor a productos que antes circulaban por la red de forma gratuita o sin ningún valor. Se caracterizan por ser únicos, indivisibles, transferibles y con la capacidad de demostrar su escasez. En cualquier caso, se trata de código, de algo inmaterial o físico, pero que es capaz de convertirse en objeto de deseo y que en 2021 ha generado un sinfín de noticias de portada en muchas ocasiones.

 

  • CRIPTOMONEDAS

Seguiremos escuchando acerca de las “crypto”, pese al reciente desplome de muchas divisas digitales. Poco a poco se van a democratizar y serán aceptadas por los sistemas financieros de cada vez más países. De hecho, ya son aceptadas como forma de pago en muchos establecimientos.

 

  • EL CLOUD (LA NUBE)

Un concepto con el que ya estamos familiarizados y muchas organizaciones utilizan al 100% para alojar sus sistemas y negocios. Durante este año, veremos su evolución, con importantes novedades. Pues aún existe un recorrido importante en cuanto a capacidades y posibilidades de trabajo sobre ella, que es ilimitada.

 

  • RED 5G

De forma sintetizada, el 5G se trata de una frecuencia superior y mejorada de las que se usan en el 3G, 4G y 4G+. Por lo que supone una revolución en todos los sectores. En lo que a su despliegue se refiere, aún queda mucho por hacer. Pues es necesario incrementar el número de antenas instaladas, además de renovar el núcleo de la red móvil. Esto permitirá reducir la latencia de las conexiones para conseguir que todo sea prácticamente instantáneo.

Esta nueva red será capaz de permitir nuevos modelos de negocio y potenciar toda una serie de tecnologías convergentes que transformarán las distintas industrias y sectores. Haciendo un uso aún más intensivo que hasta ahora del streaming, conexión en tiempo real, etc.

  

  • COMPUTACIÓN CUÁNTICA

Conforme la computación cuántica esté más a nuestro alcance, se producirán más avances en mucho de los sectores de actividad. Aún restringida solo por las leyes de la física, la computación cuántica extenderá potencialmente la Ley de Moore en los próximos diez años.

La ciencia avanzará en meses, incluso días, lo que de otra forma tardaría décadas, gracias a las nuevas tendencias tecnológicas que usan super ordenadores. Algo desconocido por la población general, pero ya presente en nuestras vidas en: relojes inteligentes, automóviles, etc.

 

  • SUSTENTABILIDAD

La sustentabilidad se puede clasificar como una tendencia en sí misma, que abarca otras muchas. Y es que, en los últimos meses hemos percibido un cambio de rumbo en los modelos de negocio. Algunas empresas ya han comenzado a hacer pequeños o grandes cambios: poniendo foco en la reducción de emisiones de CO2, migrando a la nube, haciendo uso de tecnologías limpias, optimizando sus procesos, productos y consumo, etc.

 

Como siempre ocurre cuando se habla de transformación digital y uso de las tecnologías, tanto para las organizaciones como para nuestra vida diaria, tan importante es conocer las tendencias, sus aplicaciones, ventajas e inconvenientes, así como casos de éxito ya existentes, como entender cómo pueden ayudarnos en nuestro caso particular. Qué tecnologías son adecuadas para el momento en el que se encuentra nuestra organización y cómo se alinean con nuestra estrategia de negocio. Así como trabajar de forma correcta su aplicación. Por eso, recomendamos comenzar por trazar un plan de implementación, marcando unos objetivos y midiendo en cada parte del proceso que, realmente, se están consiguiendo los objetivos o metas marcadas. Con esto evitaremos un gasto inoportuno de recursos.


Claves para gestionar talento en la nueva era

Ya es de sobra conocido que el mundo laboral ha cambiado. Vemos cientos de artículos, análisis y estudios que hablan sobre las nuevas tendencias que afectan a la gestión de personas y a nuevas formas de trabajo a nivel global. En los últimos tiempos, ha crecido de forma exponencial el nuevo modelo de trabajo, adoptado por numerosas empresas y otras que aún se resisten: el modelo híbrido. Este modelo combina el trabajo presencial en la oficina con el trabajo en remoto, de forma más o menos flexible en función de la empresa, incluso de los equipos o las tareas a desempeñar. Las empresas y los profesionales han tenido que adaptarse a esta nueva forma de trabajar y los líderes de RRHH han trabajado en cómo alinear sus estrategias de gestión de personas a esta nueva realidad: cómo gestionar mejor el talento.

 

Mucho se habla de las claves relacionadas con la definición y ejecución de estas estrategias, tareas a tener en cuenta y guías para que este proceso sea un éxito en la empresa. Pero, antes de nada, es necesario realizar una reflexión y hacerse una pregunta para poder trabajar en la elaboración y ejecución de las acciones encaminadas a gestionar mejor el talento de nuestra organización: ¿Qué tipo de talento tenemos y queremos tener?

 

De nada nos sirve contratar al mejor talento, ni pretender tener a los mejores en nuestros equipos (con mayor conocimiento y experiencia) si, por otra parte, no cumplen con las habilidades y competencias necesarias para el puesto, la actitud y el compromiso. ¿Quizás entonces la clave esté en no tener a los mejores, sino a los más adecuados?

 

Abordaremos las claves para encontrar y mantener el mejor talento en nuestra organización desde diferentes ángulos:

 

  • Los conocimientos y la experiencia. Se refiere al “saber hacer”. Nos dan las pistas necesarias para intuir que la persona puede desempeñar las tareas, sobre todo técnicas y operativas, de una forma competente. Es decir, tiene las competencias técnicas, sabe sobre lo que tiene que hacer y, en muchos casos, ya lo ha hecho antes. Normalmente este tipo de competencias y conocimientos se pueden adquirir a través de determinados recursos como: libros, cursos, internet u otros medios. Por ejemplo, podemos hablar de conocimientos de programación, diseño, finanzas o arquitectura.

 

  • Las habilidades y competencias (soft skills). Tiene que ver con el “ser capaz”. En este caso, no se refiere tanto a las competencias técnicas y relacionados con las tareas a realizar, a lo que la persona puede hacer hoy, sino a sus capacidades y habilidades para desarrollar dichas tareas. Nos dan la información necesaria para intuir, no solo lo que sabe hacer hoy, sino lo que podrá llegar a saber o hacer a futuro. Hoy día, las organizaciones saben cuáles son sus modelos de negocio, estrategias y tácticas en el presente, pero no tienen ni idea sobre cuáles serán en un futuro. Donde el mercado, las empresas y las necesidades cambian de manera acelerada y se hace necesario adaptarse rápidamente a estos cambios. Por supuesto, sus equipos también y las habilidades y competencias blandas (no técnicas) son las que le van a facilitar llevar a cabo estos cambios con éxito. Como competencias clave, podemos hablar de flexibilidad, gestión del cambio, liderazgo, trabajo en equipo o tolerancia a la frustración.

 

  • La actitud y motivación. Nos referimos al “querer hacer”. Tan importante es que nuestro equipo tenga los conocimientos y competencias necesarias para desarrollar su trabajo, además de evolucionar con las necesidades de la empresa, como tener la actitud adecuada frente a los problemas y desafíos que supone. La motivación necesaria para afrontar retos es clave a la hora, no solo de resolver problemas, sino de generar ideas y crear. La importancia de tener algo que nos mueve para hacer las cosas. Si no hay motivación, el gurú más competente no será válido para nuestro equipo.

 

  • El compromiso y el propósito. Se refiere a “comprometerse a hacer”. Si hay algo que marca la diferencia en un equipo es precisamente el compromiso y el sentido del propósito. Es importante que cada uno de los miembros entiendan el proyecto, sus objetivos y cómo su aportación impacta en los resultados y la consecución de un objetivo común. Cuando el propósito de la organización es compartido, cada uno de los integrantes se lo creen y además lo comparten. Todo lo demás es mucho más fácil. Por ello es muy importante identificar este propósito, contarlo y enamorar a los miembros de la organización y a los candidatos.

 

Hoy día la información está en internet, los libros, los cursos… Las competencias y habilidades se entrenan, pero la motivación, el compromiso y el propósito, se tienen o no. Por lo tanto, construyamos equipos de gente que sepa hacer, que sea capaz. Pero, sobre todo, gente que quiera hacer, que esté comprometida y comparta el propósito de la organización.

 

Si tenemos en cuenta estos factores podremos asegurarnos de que tenemos, no solo el mejor talento, sino el más adecuado para nuestros equipos y organización. No olvidemos que, desde que la tecnología ha empapado cualquier sector de actividad que se nos venga a la cabeza y, desde que los datos, en la mayoría de los casos, comienzan a ser el activo de más valor de la organización, el capital más importante de nuestra empresa son las personas: nuestra mayor ventaja competitiva, lo que nos permitirá ser sostenibles y crecer.


El directivo más buscado por las empresas en post-pandemia

Si hay algo que la pandemia ha dejado claro en el ámbito empresarial es que va a ser cada vez más común, a partir de ahora, vivir situaciones de incertidumbre que no responden a patrones antes vistos y conocidos. Las organizaciones que sobreviven son aquellas que aprenden a vivir en este estado. Que se adaptan a los continuos cambios y muestran agilidad para repensar y reinventarse cuando sea necesario. Para ello, el perfil directivo que necesitan estas organizaciones también ha cambiado. Un perfil directivo con una serie de habilidades y competencias que les permita, no solo adaptarse a los cambios, sino anticiparse e incluso provocarlos.

¿Qué características debemos buscar en un perfil directivo que pueda llevar al éxito a nuestras empresas en este nuevo paradigma?

  • Lo primero de todo es asumir y tomar consciencia de que el modelo de organización ya ha cambiado. Ya no vale lo que antes era la clave del éxito. Se hace necesario realizar un trabajo de análisis para detectar errores en los anteriores modelos de dirección. Identificar qué aspectos hay que modificar, cuáles ya no nos valen y adoptar nuevos estilos de liderazgo. Hay que transformar los viejos estilos autoritarios, modelos de dirección poco organizados y adoptar metodologías basadas en la comunicación, en el ejemplo y el uso de herramientas digitales.

 

  • El nuevo directivo tiene que ejercer ahora en un entorno virtual. En muchas ocasiones, con equipos muy dispersos y a través de canales digitales. Velando que la comunicación se realice de la misma forma que en la presencialidad y que cada miembro del equipo esté alineado con la estrategia y los objetivos marcados.

 

  • Las competencias, ya no solo transversales o softskills, sino las digitales, se hacen indispensables. El nuevo directivo tiene que adquirir una serie de habilidades y conocimientos en el uso de las tecnologías en su ámbito de aplicación, conocer qué metodologías y herramientas digitales existen y aplicarlas. Así mismo, hacerlas extensibles a sus equipos y formarlos para capacitarlos para adaptarse a estos cambios.

 

  • La adaptación a los cambios también requiere que el directivo adopte un modelo de dirección frente a objetivos, teniendo en cuenta el entorno y su equipo. Sabiendo adaptarse en cada momento a las necesidades de la organización. Transmitir esto a sus equipos es fundamental. En un modelo en el que se fomenta el teletrabajo y/o el trabajo híbrido, a veces con distintos horarios, se hace necesario dejar claros los objetivos y transmitir la necesidad de alinearse con los mismos, más allá de la tradicional presencialidad y cumplimiento de horarios. Esto empodera a los trabajadores, pero también le requieren un componente de responsabilidad.

 

  • Una característica fundamental, el directivo o líder del futuro (ya del presente) tiene que ser súper proactivo. Entender, antes que nadie, la necesidad de adaptación y poner en marcha internamente los cambios necesarios. Transmitirlo a los equipos y conseguir que la organización sea lo más ágil posible. El directivo que no cumpla con esta premisa, significará un freno para la adaptabilidad y buena marcha de la organización, en un nuevo paradigma, destacado por la incertidumbre y los continuos cambios.

Además de estas características fundamentales, es importante que el nuevo directivo ejerza de “punta de lanza”, allanando el camino y facilitando los cambios en la organización para sus equipos. Una especie de “pegamento” para conseguir un equipo cohesionado y trabajando con un propósito común. Además de una fuente de motivación para que los miembros de la organización trabajen alineados y con pasión por el trabajo que realizan.


2022: cambios en las prioridades e intereses de los empleados

Algo que ya estaba en la cabeza de todos: empresarios, directivos y empleados … se ha impuesto, de forma acelerada, tras la pandemia. La flexibilidad laboral, el trabajo híbrido o remoto y la conciliación laboral están aquí y, como se suele decir, han venido para quedarse.

 

Y es que, ha tenido que llegar una pandemia para cambiarnos la mentalidad de golpe. Algo que nos pasa a menudo, pues somos seres humanos y necesitamos una palanca que nos empuje a realizar cambios importantes. Pero, aunque la “cabra tira al monte” y una mayoría de empresas, sobre todo las grandes, han vuelto a obligar o al menos sugerir la vuelta a la oficina, en algunos casos de forma totalmente presencial, irremediablemente la manera de ver las cosas ha cambiado. Sobre todo, porque si en vez del lado de las empresas, miramos desde el ángulo de los empleados, las prioridades e intereses han cambiado. Teniendo que llegar, en muchos casos, a un consenso o término medio entre ambos.

 

Así, los empleados prefieren trabajar cerca de casa, para poder conciliar mejor la vida familiar y profesional. Son conscientes de que pasan demasiado tiempo en el trayecto entre casa y el puesto de trabajo. Esto ha provocado que las empresas tengan que buscar nuevas ubicaciones para sus oficinas: localizaciones más céntricas o mejor repartidas por la ciudad, buscando el fácil acceso para sus trabajadores.

 

Por otro lado, el trabajo híbrido (la nueva modalidad que mezcla la presencialidad en la oficina y el trabajo en remoto) tiene visos de convertirse en la fórmula ideal. Esto se debe a que aporta los beneficios y las ventajas de ambas modalidades: la facilidad de conciliación entre la vida familiar y profesional, la flexibilidad y autonomía del trabajo en remoto, el contacto y comunicación directa o “face to face” con los compañeros de trabajo… Esa sensación de pertenencia que tan importante es en la construcción y gestión de equipos de trabajo.

 

Además, cada vez existen más profesionales, sobre todo en sectores altamente digitalizados, como los que tienen que ver con la programación, el diseño y el marketing digital, que prefieren el trabajo 100% remoto. Algunos de ellos no se plantean otra alternativa. Todo apunta a que esta minoría, poco a poco, se irá convirtiendo en una mayoría. Sobre todo, teniendo en cuenta el ritmo al que el mundo empresarial se está digitalizando, las necesidades cada vez más tecnológicas que aparecen y la dificultad que tienen las empresas de encontrar talento adecuado.

 

Las bases de la gestión del talento también han cambiado. El talento se hace global y cada vez es más complicado encontrar el talento ideal en la misma ciudad, incluso país. En este sentido, las empresas van a tener que hacer esfuerzos desde el punto de vista de gestión y organización. Por un lado, creando espacios de trabajo flexibles, que ofrezcan la comodidad a los empleados y generen el entorno necesario para fomentar este tipo de interacciones que impulsen la motivación. Y, por otro, estableciendo normas y mecanismos y aportando las herramientas y sistemas necesarios que faciliten el trabajo en remoto. De forma que no perjudique a la gestión de equipos, a la buena marcha del negocio y mantenga esa motivación y sentido de pertenencia de sus miembros.

 

Hoy en día, existen tecnologías, mecanismos y metodologías que lo permiten. El reto está en afrontarlo como tal e ir dando pasos hacia un nuevo paradigma empresarial y laboral, que no volverá a parecerse a lo que vimos antes de la pandemia.


Tendencias laborales en el mundo híbrido tras la pandemia

La irrupción de las tecnologías en cualquier sector de actividad que nos venga a la mente es una realidad, pero ya mucho antes de la pandemia, con esto que llaman la Cuarta Revolución Industrial. Esta revolución ha acercado, en algunos casos impuesto, el uso de herramientas y metodologías basadas en tecnología… introduciéndonos de lleno en un mundo digital y conectado. Luego, llegó la pandemia y aquellas empresas que aún se resistían, no tuvieron más remedio que acelerar una transformación hacia el mundo digital. Si no, directamente, morirían.

 

Se hace necesario dar un paso más en la gestión de empresas en el nuevo paradigma empresarial y laboral, en el que todo cambia de forma constante. Las tecnologías avanzan, la pandemia va pasando y nos ha hecho cambiar la visión de la gestión de empresas y equipos. Así, surgen nuevas necesidades, pero también nuevas formas de hacer las cosas.

 

En el informe “Tendencias de compensación y beneficios en el mundo híbrido”, de Cuatrecasas, Peoplematters y ORH se menciona una serie de tendencias existentes en el entorno laboral para que las compañías se adapten a este nuevo paradigma. Además, el “Observatorio Retina” reúne a los mayores expertos en innovación y tecnología de nuestro país para identificar las grandes tendencias del año. Tendencias que marcarán un año de optimismo generalizado tras la pandemia, en lo que a digitalización se refiere, con oportunidades en varios sectores de actividad. Aquí podemos ver las más destacadas:

 

Un mundo “data driven”

El auge de las tecnologías permite que los líderes basen su modelo de dirección en los datos en tiempo real. Lo que facilita la gestión y seguimiento de la actividad y sus resultados. Pero también les obliga a adquirir competencias más específicas y conocimientos en el ámbito digital.

 

Formación constante o de por vida (long life learning)

La formación constante o continua es un valor añadido, pero se convertirá en un “must”, debido a la velocidad de cambio que sufre el entorno empresarial y la necesidad de actualizar constantemente las competencias y conocimientos.

 

Información del mercado

Los datos son fundamentales para la atracción del talento hacia nuestra organización, así como para el propio talento moverse en su sector de actividad. Ya no basta con conocer el entorno más cercano de nuestro propio trabajo. Se hace necesario tener un conocimiento holístico mínimo de nuestro sector y competencia, tanto externa como interna.

 

Personalización del talento

El mundo es cada vez más global, pero el talento se convierte en algo individualizado. Lo que repercute en la gestión del talento a tiempo real, con el objetivo de ajustar las condiciones, pero también, el desarrollo profesional dentro de la organización. Crucial para la retención de talento.

 

La tecnología con propósito

Tecnología humanista al servicio de las personas, la prosperidad y el planeta. Solucionar problemas relevantes de forma responsable y los proyectos que pivotan, evolucionan, pero mantienen su propósito.

 

Tecnologías profundas en el ámbito digital

Además de mejorar en el uso de la tecnología, necesitamos una industria tecnológica fuerte. Las Deep Tech no solo son un factor económico, sino también de poder en la intersección de la ciencia, la ingeniería y el diseño.

 

Trabajo híbrido

Aún estamos acostumbrándonos a la hibridación del espacio físico y virtual. Pero la hiperautomatización define una nueva hibridación, la del empleado y la tecnología.

 

La inteligencia artificial cada vez más presente

Poniendo a las personas y sus derechos en el centro, es necesario subir a este tren, desde nuestro móvil personal a los grandes sistemas corporativos.

 

Ciberseguridad

El ciberespacio es un territorio cada vez más complejo, se hace necesario un conocimiento más profundo para navegar en este entorno.

 

Metaverso, aún por descubrir

Es la palabra de moda, pero aún tardaremos en ver algo real y aterrizado. Eso si, cuando lo haga, estamos convencidos de que provocará un nuevo tsunami digital.

 

Mantenernos actualizados y/o gestionar empresas que aprenden y avanzan alineadas con los cambios acelerados en este nuevo paradigma es crucial para atraer y retener talento, ser sostenibles y, cada vez, más competitivos.


Lo que la tecnología ha logrado, que no lo destruya el CV

Lo que la tecnología ha logrado, que no lo destruya el CV

El nuevo paradigma laboral viene marcado por la irrupción de la tecnología en cualquier sector de actividad que elijamos al azar. Y es que, debido a la velocidad a la que evolucionan los mercados y las necesidades de las empresas, los perfiles profesionales que las forman no van a tener más remedio que evolucionar al mismo ritmo. Esto supone un reto enorme: ya no vale con vivir de los conocimientos pasados. Hay que hacer “switch” a un modelo de aprendizaje de por vida (long life learning). Pero también una gran oportunidad… pues lo que hayas estudiado no marca necesariamente a lo que te vayas a dedicar.

Si, tal vez aún te cueste reconocerlo, pero no te gusta lo que has estudiado. Tranquilo (o tranquila), no eres la única persona que ha pasado por esta situación. ¿Y sabes lo mejor? Hay solución -como para casi todo en la vida- porque hay quienes valoran tu talento más allá del CV.

En los procesos de selección, las empresas cada vez valoran más las ‘soft skills’ o habilidades blandas. Estas tienen que ver con: la motivación, la escucha activa, la responsabilidad personal y social, la autonomía, el trabajo en equipo… Todas ellas complementan a las ‘hard skills’ (habilidades duras). Es decir, aquellas que la persona necesita para desempeñar su trabajo y que se adquieren en los años de formación y experiencia profesional.

Hoy en día las ‘soft skills’ se han convertido en la clave para contratar al candidato perfecto, y no lo decimos nosotros. Hasta el 92% de los reclutadores entrevistados para el estudio Global Talent Trends Report 2021, elaborado por LinkedIn, afirman que los candidatos con grandes habilidades sociales destacan cada vez más. Otro dato significativo recoge que hasta el 89% considera que las ‘malas contrataciones’ suelen deberse a la falta de habilidades sociales, más que a habilidades técnicas o de conocimiento. A pesar de que las habilidades blandas se han convertido en las competencias más demandas por las empresas, el informe señala cómo todavía las compañías tienen problemas para evaluar con precisión estas ‘soft skills’.

Y es que las señales sociales que muestra un candidato durante una entrevista de trabajo (nerviosismo, impaciencia, optimismo…) pueden ser mal interpretadas por parte de los reclutadores. Si una persona está nerviosa durante una entrevista, ¿merece ser dejada fuera del proceso? En este sentido, la inteligencia artificial puede ser parte de la fórmula mágica. En lugar de basarse en los sentimientos de las personas para tomar decisiones de contratación, hay compañías que usan robots y algoritmos para detectar las habilidades necesarias para ciertos trabajos.

Este tipo de tecnología compara los candidatos que tienen esas habilidades con las vacantes. Y no solo encuentran a los mejores, sino que también identifican a aquellos que pueden haber pasado desapercibidos en el proceso tradicional. Aunque no todas las experiencias han sido positivas. Amazon probó suerte allá en 2014 y construyó una herramienta de contratación que analizaba las solicitudes de empleo presentadas al grupo en la última década e identificaba patrones. La idea era que seleccionaría a los aspirantes que mereciesen verdaderamente la pena.

Por desgracia, los datos estaban dominados por candidaturas formadas por varones y la inteligencia artificial se autoprogramó para dar preferencia a los candidatos masculinos. Excluyendo a los graduados de determinadas universidades exclusivas para el sexo femenino. La iniciativa fue descartada y Amazon ha asegurado que nunca utilizó el programa para evaluar a los aspirantes.

Dejando a un lado la inteligencia artificial, una manera sencilla de preseleccionar candidatos puede ser utilizando tecnologías y herramientas que permitan profundizar más allá del CV. Existen muchas plataformas, cada vez más preocupadas y conscientes de que todo tu talento no cabe en un CV, que basan sus procesos en lo que sabes hoy y podrás ser capaz mañana. Encontrando así al candidato óptimo para cada oportunidad.


En Hasten Group ¡cambiamos de sede!

Estrenar algo nuevo, y más aún en los tiempos que corren, es toda una satisfacción. Hasten Group afronta este año 2022 con una apuesta por la modernización de sus instalaciones y la reducción de emisiones y residuos con el claro objetivo de contribuir a la sostenibilidad global.

 

Hasten Group ha experimentado grandes cambios y ha evolucionado a gran velocidad. Y es que, tras más de 10 años a la cabeza en desarrollo de soluciones tecnológicas a medida, no hemos dejado de incorporar a profesionales y ampliar nuestro equipo y nuestro catálogo de servicios. Así, nos hemos trasladado a unas oficinas mas funcionales y diáfanas que nos permiten coordinar los trabajos interdepartamentales con gran eficacia y en un entorno amable y colaborativo.

 

Hasten Group estrena nueva sede

 

La nueva oficina se sitúa en Francisco Gervás 14, 1º B 28020 Madrid. Pero ¡tranquilos! ¡Para vosotros no cambiará nada! Seguiremos estando en nuestros canales habituales de atención al cliente, por teléfono, en el número +34 91 350 23 55 o mediante un formulario a través de nuestra web www.grupohasten.com.

 

Confiamos que este cambio redunde en un mejor servicio (si cabe...). Además, te recordamos que desde la web de Hasten Group podrás acceder a todos nuestros servicios y conocer todos nuestros proyectos.

¡Cuenta con nosotros para lo que necesites!


8 cosas que debes hacer para que el evento de tu empresa sea un éxito

8 cosas que debes hacer para que el evento de tu empresa sea un éxito

Organizar un evento corporativo no es tarea simple. Hay que tener en cuenta muchos factores y, si además quieres que tenga un final exitoso, es primordial establecer un buen plan. Dentro de la estrategia debes tener en cuenta el concepto, el tiempo y la duración, la distribución de roles dentro del equipo, el diseño de la sala, la restauración, el sonido, la búsqueda de oradores, el acuerdo con los sponsors o patrocinadores… Y, especialmente ahora con la pandemia, no olvides salir de los formatos tradicionales y abrir la mente a la innovación y a la creatividad: formatos híbridos, en streaming...

 

  1. Define el objetivo y el público

¿Por qué celebras el evento? Puede parecer evidente pero lo primero que tienes que hacer es definir el objetivo y la temática del mismo.  Ambos deberán ser claros y concretos, que quien vaya a acudir sepa perfectamente a lo que va.

Íntimamente ligado a tu objetivo estará el público. Ten en cuenta que ese público son tus clientes y que si van a acudir a tu evento es para satisfacer una necesidad, normalmente de conocimientos.

A partir de esto, todas las demás decisiones estarán en su lugar en términos de formato, contenido, precios, ubicación, etc.  Este enfoque estructurado ayudará a mantener todos los esfuerzos en el logro de objetivos específicos y evitará errores habituales por falta de estrategia.

 

  1. Redacta una lista de tareas

Es muy importante establecer un plan que debe incluir la logística, el contenido y la promoción del evento. Por ejemplo, puedes crear un documento que esté disponible para todo el equipo y donde cada miembro pueda ver las tareas de los demás y el panorama general. Además, es importante que en él se indique el cronograma, es decir, el tiempo requerido para completar cada tarea.

El espacio del evento, la iluminación, el transporte público, el catering, etc. Hasta el último detalle es importante en la organización de un evento. Hacer una lista de todo lo que se tendrá que tener en cuenta (tareas principales y pasos específicos) es la garantía de que nada va a pasarse por alto.

Y no solo es importante distribuir las tareas entre el equipo en la etapa de preparación, sino también durante el mismo. Conviene distribuir las responsabilidades por zonas y entregar a cada miembro un documento con las tareas asignadas, para que cada persona sepa a quién contactar para un problema específico.

 

  1. Elabora el presupuesto

Será de utilidad desarrollar un ‘plan de financiación’ para el evento, así que deberás detallar la lista de tareas y reflejarlas en el presupuesto. Para administrar bien los gastos es clave tener en cuenta todas las cuestiones y factores (espacios, catering, técnicos, etc.), utilizar algún ‘software’ específico y, en ciertos casos, recurrir a asesoramiento externo. También vale la pena destinar una parte a gastos imprevistos. El ajustarse a un presupuesto y verlo escrito te evita incurrir en costes extras.

 

  1. Elige una buena ubicación y fecha

Otro de los aspectos más importantes a la hora de organizar un evento. Elige dónde quieres celebrarlo: un hotel, un centro de congresos, un espacio de ‘coworking’, una empresa, etc. En cualquier caso, asegúrate de que dicho espacio disponga de todo lo necesario para los asistentes: recursos audiovisuales, Wi-Fi, personal auxiliar, catering, etc.

Y para eso, tendrás que comprobar en persona el lugar y prever que, en caso de que ocurra algo inesperado, cuentas con un plan B para celebrar el evento. Hay que tener en cuenta posibles imprevistos y disponer de un espacio alternativo para la organización del mismo.

En cuanto a cuándo celebrar tu evento, es bueno que, al menos, preselecciones dos fechas posibles y elijas al final la que sea mejor.

 

  1. Prioriza el contenido

Aparte del lugar donde se realice el evento, también es importante el contenido. Es decir, los temas que se van a tratar y la forma de exponerlos. Con el objeto de llamar la atención, mejorar la experiencia de los asistentes y dejar huella en la memoria de los invitados, hay que aportar un plus de originalidad y decantarse por opciones que se salgan un poco de los planteamientos estandarizados o demasiado vistos.

 

  1. Comunica y promociona el evento

En cuanto haya una decisión en firme para celebrar el evento, asegúrate de que se lance un sitio web informativo sobre el mismo en el menor tiempo posible (incluyendo versiones para PC, móviles y tabletas), que se actualice a menudo y que tenga un diseño atractivo, moderno y actual.

Después, envía invitaciones por email, difunde el evento en redes sociales y envía una nota de prensa a los medios: periódicos, sitios on line, revistas, canales, etc.

 

  1. Organiza un ‘networking’

Siempre que puedas, haz que tu evento sea participativo. Organiza un ‘networking’ para que los asistentes socialicen, se conozcan y hagan contactos profesionales entre ellos. Y, puesto que siempre es difícil ‘romper el hielo’ y conocer a nuevas personas, considera la posibilidad de organizar sesiones dinámicas.

 

  1. No olvides el cierre

Tan importante es empezar y celebrar un evento corporativo como cerrarlo. Agradece la colaboración a todos los que han hecho posible tu evento (personal auxiliar, ponentes, profesionales, público). Publica vídeos y fotos de la zona de exposición, con entrevistas a expositores y visitantes. A fin de enseñar a aquellas personas que no pudieron asistir lo que se han perdido.

 

Y una vez realizado el evento, también es importante obtener ‘feedback’ de los participantes. Esto puede realizarse tras la celebración a través de una encuesta o formulario, donde se evalúen aspectos como la logística, los oradores, las ubicaciones, las experiencias y el trabajo de los organizadores. Esta información ayuda a evitar errores y a mejorar la calidad de eventos futuros.


Trabajo voluntario: ¿qué me aporta?

Si alguna vez te has preguntado qué es el trabajo voluntario, seguro que la respuesta que te ha venido a la mente es la de aquel trabajo que se hace sin esperar una retribución económica. Y eso cierto, pero el voluntariado va mucho más allá. Es una experiencia que se recomienda hacer alguna vez en la vida. Pues te ofrece un nuevo mundo repleto de oportunidades para aprender y crecer personalmente.

 

Formar parte de un voluntariado implica mantener un compromiso social con la comunidad en la que estás trabajando. A veces es muy complicado sacar tiempo para los demás, pero tienes que tener presente que las acciones llevadas a cabo mejoran el entorno y tienen beneficios ilimitados.  Con esta práctica, se desarrollan valores como el sentido humanitario, la solidaridad, el altruismo, la empatía, la generosidad y la sensibilidad. En resumen, el voluntariado te favorece a ti y a los que te rodean, especialmente en el mundo actual en el que vivimos tras la pandemia.

 

Pero, ¿los beneficios son únicamente físicos?, ¿favorezco al entorno y a los demás o hay más ventajas? Las aportaciones del voluntariado no tienen límite, estas se reflejan física y mentalmente, y a continuación te enumeramos algunas de ellas:

 

  1. Te sentirás muy útil

Das y recibes ayuda. Vas a estar con personas que necesitan ayuda y el sentimiento de gratificación que se queda cuando te implicas es enorme.

  1. Aumenta la autoestima y la confianza

Los trabajos voluntarios provocan que aumente la autoestima y la confianza en uno mismo. Ya que el hecho de realizar estas actividades altruistas provoca un sentimiento de realización y orgullo propio, mejorando la visión de uno mismo.

  1. Conoces gente

Podrás conocer a gente nueva y de esa manera mejorar tus habilidades sociales. Si eres un poco tímido o tímida, seguro que te ayudará muchísimo a perder la timidez y a ser más abierto, con todo lo que eso te puede aportar: distintos puntos de vista, fortalecer lazos con la comunidad y ampliar tu red de apoyo.

También potenciarás tu creatividad, motivación y visión de la vida. Explorarás tus intereses y te conocerás aún más. Sin duda, te desarrollarás como persona.

  1. Mejora tu físico y tu salud

Físicamente, el voluntariado ayuda a mantenernos saludables. Los expertos destacan los beneficios que tiene hacer un proyecto de este tipo a cualquier edad. Pero, sobre todo, sobresalen las ventajas que tiene hacerlo en el grupo de personas mayores. Muchas personas mayores viven pensando que ya no pueden realizar ciertas actividades y pocos saben que el voluntariado se puede aplicar a diversos ejercicios que requieren diferentes tipos de esfuerzo.

Además, está probado que las acciones de voluntariado reducen el riesgo de sufrir depresión, enfermedades del corazón y dolencias crónicas. Estás en contacto permanente con los demás, lo cual evita el aislamiento y te ayuda a protegerte contra la tristeza, si estás pasando por una situación complicada. Por tanto, la esperanza de vida aumenta en las personas que realizan algún tipo de trabajo voluntario.

  1. Consigues experiencia profesional

Profesionalmente, siempre es recomendable añadir las prácticas de trabajo voluntario por diferentes razones: consigues experiencia en un campo relacionado con tu carrera y puedes llegar a conocer gente que formen parte de tu misma área profesional.

Llevas a la práctica todos tus conocimientos teóricos y, para una futura empresa contratante, das el perfil de ser una persona valiente, solidaria y con un fuerte compromiso social. Alguien que se implica, que tiene facilidad para trabajar en equipo, gestionar tareas, comunicarse y organizarse.

  1. Es una forma de hacer contactos

El aprendizaje será continuo, un no parar. Podrás conocer a multitud de gente, cada una de un ambiente y entorno distinto. Y aprenderás a no juzgar a las personas por una primera impresión. Y, precisamente, relacionarte con otras personas puede llegar a que obtengas contactos interesantes profesionalmente, siendo una manera más de hacer networking y dar a conocer tu forma de trabajar.

  1. Cambias la rutina

Gracias al voluntariado saldrás de tu rutina diaria. Los trabajos voluntarios pueden realizarse nacional e internacionalmente. Tanto si eliges quedarte en tu ciudad como si te atreves a irte al extranjero, está claro que tu vida cambiará. Por otro lado, es también una manera sencilla para explorar tus intereses y pasiones de forma divertida. Te ayudará a darle sentido a tu vida.

 

Después de haber analizado todos estos beneficios, podemos concluir en que la satisfacción será doble: tanto para ti como para los que reciben tu ayuda. Así que, ¡anímate a ser voluntario!


¿Te cambias de oficina? Consejos para una mudanza perfecta

Cambiar de ubicación una oficina puede ser una fuente de estrés debido al traslado que se te viene encima. Aunque también hay que transportar y embalar enseres de un lugar a otro, lo cierto es que las mudanzas de oficinas son totalmente diferentes a las del hogar. Suelen implicar a muchas más personas y los tiempos de ejecución tienen que ser rápidos para que el funcionamiento de la empresa no se resienta.

Además el material que hay que transportar suele ser delicado. Normalmente son servidores, ordenadores, pantallas y otros objetos frágiles que pueden contener información muy valiosa. Para que sobrevivas a tu mudanza de oficina y, además, la realices con éxito, toma nota de estos 7 consejos.

 

  1. Planifica con mucha antelación

En primer lugar, se ha de planificar la mudanza paso a paso mediante un plan establecido donde se contemplen todas las tareas, los responsables de llevarlas a cabo, el tiempo invertido y el coste total.

Los tiempos de preparación de las mudanzas de oficinas dependen en gran medida del tamaño que tenga la compañía y los empleados que trabajan en ella. Lo ideal es poder realizarla en temporadas de baja actividad de la empresa o, incluso, durante los fines de semana, en días festivos o por la noche para no parar la actividad.

  1. Conoce el nuevo local

A continuación, se deben conocer todos los servicios y habilitaciones básicas del nuevo local tanto en sus dimensiones, para estructurar los espacios de trabajo y despachos, como en la parte administrativa, para que las gestiones burocráticas no ralenticen la mudanza.

  1. Haz un inventario

Antes de saber qué nos vamos a llevar a la nueva oficina hay que organizar lo que ya tenemos. Para ello, es conveniente hacer una lista o inventario con todos los objetos que hay que llevarse y los materiales imprescindibles que necesitas para ello. Este listado te servirá para comprobar que está todo cuando lo coloques en el nuevo destino.

  1. Deshazte de lo innecesario

El siguiente paso es desprenderse de todo el material pesado prescindible que se ha ido acumulando en la oficina con el paso de los años y que ya no utilizamos. La mayoría de las empresas son reacias a eliminar este tipo de material como, por ejemplo, recibos, presupuestos, historiales de clientes o incluso stock almacenado. Pero este es el momento ideal de hacer limpieza. Incluso, puede ser la ocasión de digitalizar documentos y archivos que llevan mucho tiempo almacenados.

  1. Empaqueta por estancias o departamentos

Embala las pertenencias en función del lugar que ocupan actualmente o que ocuparán en la nueva oficina y aquellas que vayas a necesitar pronto, déjalas bien señalizadas o transpórtalas contigo si es necesario en cajas o bultos aparte. Y no empieces un despacho hasta que no hayas terminado el anterior.

  1. Etiqueta las cajas

El sexto paso es rotular todas las cajas para facilitar, una vez llegados a la nueva oficina, el trabajo de los primeros días. Puedes, por ejemplo, utilizar números y letras en función de los despachos o el nombre de los ocupantes de cada dependencia.

Por otra parte, si se tiene algún material de gran tamaño que se deba trasladar, debe estar especificado dentro de la planificación para evitar imprevistos. Por último, se ha de tener muy en cuenta el sistema de cableado de todos aquellos aparatos electrónicos, ya que suele mezclarse.

  1. Avisa a clientes y proveedores

Si vas a cambiar de dirección, es de vital importancia avisar a tus clientes, proveedores y a todos aquellos que estén ligados con la empresa, para que tengan constancia del traslado que se va a ejercer. Lanza un comunicado oficial o trasmíteselo por mailing, que es una manera ágil, rápida y efectiva de hacerlo. Aprovecha para cambiar también la dirección en los directorios digitales y tarjetas de visita.

Seguro que con estos pasos el proceso será mucho más sencillo y llevadero.