¿Es ético diseñar un producto para que falle?

Muchas personas han oído hablar de la "obsolescencia programada", pero pocas conocen su origen, su desarrollo y los primeros productos fabricados bajo este concepto. En Hasten Group te lo contamos todo sobre este término que, entre otros aspectos, afecta al mundo digital en el que vivimos.

La obsolescencia programada es programar la vida útil de un producto. Esta acción intencionada se originó en los años 20. Más tarde, comenzó a realizarse con todo tipo de productos (bombillas, vehículos, electrodomésticos, aparatos electrónicos…) con el fin de aumentar las ventas.

Desde los años 50 hasta la actualidad fue la raíz del crecimiento económico en el mundo Occidental gracias a que en paralelo nació la sociedad de consumo y la producción en masa, por tanto, ejecutar lo primero salió muy bien gracias a los consumidores y a las compras de productos innecesarios. Incluso llegó a ser innecesaria esta obsolescencia puesto que muchas veces los consumidores estaban seducidos por diseños más modernos que surgían de productos que ya tenían.

“Un artículo que no se desgasta es una desgracia para el negocio”

¿Cuál crees que fue uno de los primeros productos?

Fue la bombilla. Sin embargo, antes de ésta se fabricó una bombilla sin obsolescencia programada, con un filamento específico. Esta misma lleva encendida sin interrupción desde 1901 en un parque de bomberos en California.

Esto nos lleva a preguntarnos por qué no se fabricaron así todos los productos o, al menos, todas las bombillas. En 1924 se creó un cartel mundial llamado Phoebus que controlaba el mercado mundial de las bombillas, su objetivo era controlar al consumidor, a la patente y a la producción, que el público comprase bombillas con regularidad. Para lograrlo redujeron la vida de éstas a unas 1.000 horas.

En la actualidad, los productos tecnológicos son los que más sufren esta programación de su vida útil, y con ello los consumidores comienzan a cuestionarse la obsolescencia programada y los trucos de los fabricantes.

Los productos serían más caros si su precio incluyese costes ocultos, como las materias primas usadas, las emisiones de carbono y el impacto ambiental de la producción y el reciclaje y, de esta manera, tendrían más incentivos para hacer productos sin programar su vida.

Y tú, ¿Crees que es ético diseñar un producto para que falle?


Consejos para volver a la rutina después de vacaciones

Las vacaciones, esa época que muchos esperan con ansia durante el resto del año, están llegando a su fin y, volver a la rutina, aunque con las pilas más recargadas que nunca, puede resultar complicado.

Para no perder el foco en tus objetivos y retomar los horarios y las actividades habituales de la mejor manera posible, en Hasten Group te damos cinco consejos imprescindibles para regresar a tu trabajo de manera saludable.

¿Cómo volver a la rutina tras el período vacacional?

  1. Permítete tener un periodo de adaptación: No pretendas estar al 100% el primer día de vuelta de vacaciones. Bríndate tu tiempo y espacio para hacer esta etapa más llevadera y ser más productivo a corto plazo. Algo que puede ayudarte a que el cambio no sea tan drástico es retomar horarios, organizarte y planificarte unos días antes de volver al trabajo.

 

  1. Planifica qué actividades de ocio realizarás: Volver al trabajo no quiere decir que dejes de lado las actividades placenteras. Organiza planes que te gusten y practica tus aficiones durante los descansos de tu periodo laboral para mantener la motivación y mejorar nuestro rendimiento

 

  1. Restablece tus horas de sueño: El descanso debería ser una máxima en tu vida, ya que si estás descansado serás más eficiente y productivo. Si después del verano te cuesta conciliar el sueño puedes seguir estos tips: Métete antes en la cama, no mires ninguna pantalla luminosa ni hagas ejercicio dos horas antes de acostarte y no cenes en abundancia.

 

  1. No te disperses en tu bandeja de entrada: No pierdas un día entero abriendo correos que vas a eliminar, como suscripciones, anuncios, spam… Céntrate en los correos que de verdad te interesan y necesitan atención. Para ello mira el asunto y el remitente y toma acción por orden de importancia.

 

  1. Mantén una buena actitud: Al volver de las vacaciones es probable que no estemos tan ágiles ni eficaces como lo estaríamos normalmente, no por ello hay que frustrarse. Sé amable y no te estreses, entiende que hay que volver a la rutina de forma progresiva.

 

Todos estos consejos te ayudarán a mantener la calma y a volver a tus tareas y a tu jornada laboral paulatinamente. La productividad va siempre ligada de la mano de los hábitos.

“Ir despacio, pero caminando. Ir tranquilo, pero sin pararse”.


La nomofobia: el miedo a salir de casa sin móvil y estar “incomunicado”.

¿Qué es la nomofobia?

La nomofobia, el miedo a salir de casa sin móvil, es el nuevo término que los expertos acuñan a quienes en más de una ocasión han sentido ansiedad por no llevar su smartphone cargado o por no tener cobertura y, en consecuencia, estar incomunicados.

El móvil se ha convertido en una de las herramientas indispensables en estos últimos años, sobre todo para el público joven, quienes han desarrollado cierta dependencia a estos aparatos electrónicos debido al auge de las redes sociales y a la necesidad de estar conectados constantemente.

Foto de Eren Li

Con la llegada del verano la nomofobia se agrava y el uso de los dispositivos móviles en los jóvenes se multiplica. Marisol Nieto, CEO de Co&Co Training asegura queno emplear correctamente el tiempo que tenemos para descansar y relajarnos puede tener consecuencias futuras sobre la salud física y mental”.

En Hasten te damos 5 consejos que te ayudarán a desconectar del móvil en tus vacaciones y controlar esta adicción:

 

CONSEJOS PARA SUPERAR LA NOMOFOBIA

    1. Cuando salgas a la calle procura dejar tu smartphone en casa, o en caso de que lo lleves guárdalo en un bolsillo y disfruta de la compañía y del sitio en el que estés.

     

    1. Disminuye progresivamente el tiempo que dedicas a tu dispositivo. Para ello, en los ajustes del móvil puedes definir límites de tiempo de uso de cada aplicación para que una “alarma” te avise cuando excedas dicho límite.

     

    1. Si estás en casa guarda tu móvil en un cajón o en otra habitación para evitar tenerlo a la vista y caer en la tentación mientras desempeñas actividades del día a día o buscas nuevas aficiones.

     

    1. Borra aplicaciones innecesarias, quita el sonido a las notificaciones y mensajes y pon el modo avión siempre que puedas.

     

    1. Busca ayuda profesional, la psicoterapia cognitivo-conductual es uno de los métodos más utilizados para tratar este tipo de adicciones.
Foto de Charlotte May

Antes de seguir los consejos anteriores, pon cifras reales al tiempo diario, semanal o mensual que dedicas a estar con el móvil. Consúltalo en los ajustes de tu dispositivo, visualiza los objetivos que quieres alcanzar y enfócate en ellos.

Otros conceptos relacionados con las fobias y las nuevas tecnologías que quizás desconozcas son “textaphrenia”, la aprensión de sentir que ha llegado un mensaje de texto que realmente no ha llegado; y “vibraciones fantasmas”, la falsa sensación de que a nuestro teléfono le están llegando notificaciones.


Web 3.0 y Metaverso: el futuro de internet

Web 3.0 y Metaverso: el futuro de internet

El autor estadounidense y orador público John Naisbitt, experto en el área de la futorología, es conocido por su declaración “la mejor manera de pronosticar el futuro es tratar de entender el presente”. Por ello, analizando las tendencias tecnológicas que dominaron, sobre todo en medios, en 2021, es posible pronosticar qué tendencias tecnológicas veremos en 2022. Y, como ya mencionamos en el post anterior, entre las muchas tendencias que dominaron 2021 se encuentran: la Biotecnología de ARNm, la carrera espacial, el trabajo en remoto, la IA o la geoingeniería. Sin embargo, dos de las que sobresalieron son las Web 3.0 (o descentralización de internet) y el metaverso. Estas dos tendencias, durante 2022, seguirán despertando el interés de los medios, expertos en tecnologías, empresas y público en general.

 

  • Web 3.0

Sin duda, todo lo relacionado con la Web 3.0 y la descentralización ha pasado a primer plano en cualquier conversación, principalmente debido a la moda de los NFT (Tokens No Fungibles). Para entender la Web3, repasaremos las anteriores “versiones” de la web, en términos muy básicos para que se pueda entender:

  • La Web 1.0 consistía en navegar de forma pasiva por la web, consumiendo contenido en modo “solo lectura”.
  • La Web 2.0 hizo que los consumidores fueran más activos y participativos, permitiéndoles interactuar e incorporar contenidos en redes sociales, colaborar entre ellos, etc. Aquí es donde estamos actualmente.

La Web 3.0 se refiere a un paradigma descentralizado, donde los creadores de contenidos pueden “acuñar” (crear un activo digital único que se puede vender como un token como prueba de la propiedad), poseer, vender y recibir pagos por sus contenidos a través de NFTs. Todo ello, utilizando componentes tecnológicos basados en blockchain. Después, la venta de archivos NFT y el pago de todos ellos se realiza en una cadena de bloques de forma descentralizada.

 

La Web 3.0 está impulsada por diferentes conceptos y componentes de la tecnología blockchain como: libros distribuidos, wallets, Smart contracts y NFTs. Según Gartner, las NFTs se encuentran en su pico de expectativas infladas o “hype”, aunque NFT y blockchain se podrían considerar tecnologías que sobreviven a la exageración y a un posible colapso en 2022.

 

Las soluciones basadas en Web3 aún no han adquirido una adopción masiva para que podamos decir que hemos llegado a la Web 3.0. Las soluciones de blockchain aplicadas a redes sociales permitirán a los creadores de contenido venderlo y cobrar por él. Desgraciadamente, estas plataformas de redes sociales como Facebook, Instagram o TikTok, que a día de hoy utilizamos, están alguna década de distancia de esto.

 

  • Metaverso

Merriam-Webster, editorial especializada en libros de referencia, define el metaverso como “un mundo virtual altamente inmersivo, donde las personas se reúnen para socializar, jugar y trabajar”. Según Mark Zukerberg, director ejecutivo de Meta, puedes pensar en el metaverso como “una internet tremendamente personalizada y adaptada, en la que estás dentro para mucho más que solo mirar”. Él cree que “será la sucesora de la internet móvil”.

 

El metaverso podría ofrecer experiencias cercanas a la vida real en reuniones online, interacciones en redes sociales con amigos o familiares, consultas médicas, compras y pruebas de ropa o asistir a eventos o conciertos en directo. Ya estamos viendo algunos dispositivos inteligentes, usados en el cuerpo y en la ropa, que pueden estimular los músculos de los usuarios simulando determinadas sensaciones en el metaverso. Apple, Microsoft, Google, Meta y otros están compitiendo para dominar la futura plataforma del metaverso, creando nuevos productos y sistemas operativos específicos para ella.

 

Sin embargo, el Metaverso también generará desafíos. La falta de interoperabilidad, tener diferentes sistemas operativos o dispositivos AR/VR no estándares, que no puedan operar entre sí, dificultará la adopción. Esta podría ser la razón por la que el analista Simon Powell dijo a Yahoo que un solo metaverso podría estar a más de una década de distancia. Además, el metaverso requiere de dispositivos costosos, habilidades y conocimientos escasos en el mercado hoy día. Así como el problema intrínseco en cuanto a gestión de los datos, la seguridad y la privacidad.

 

Como podemos ver, existen numerosos desafíos. Sin embargo, a lo largo de 2022 podríamos comenzar a ver las semillas de estas tecnologías emergentes. Algunas de ellas morirán, otras destacarán y muchas de ellas tardarán años o décadas en madurar y producir resultados que se puedan adoptar de forma masiva, siendo sólidas y seguras.


10 tendencias tecnológicas que están marcando 2022

Resulta complicado predecir el futuro, más aún si hablamos de la industria tecnológica. Y es que, en 2022, las tendencias tecnológicas crecen de forma exponencial. En los últimos años, pandemia y guerra mediante, la industria ha sufrido varias transformaciones importantes, obligando a la mayoría de los sectores de actividad a innovar y adaptarse a una nueva realidad, más digital si cabe. Un año, sin duda, cargado de avances y nuevas tendencias tecnológicas que han ido transformando las organizaciones hacia un modelo más automatizado y eficiente. Donde, gracias a la tecnología, se han transformado o creado negocios más conectados. La adopción de herramientas y metodologías basadas en la tecnología se ha convertido en un recurso clave para la sostenibilidad, la fidelización de clientes y talento, la productividad y la rentabilidad de las empresas.

Pero no cualquier cambio que tenga que ver con estas tendencias tecnológicas es práctico o rentable. Algunos incluso han llegado antes de tiempo y otros no han tenido el más mínimo éxito. Ni si quiera en un mismo sector de actividad, todas las empresas están preparadas y capacitadas para abordar determinados cambios e innovaciones. Pero esto no ha hecho más que empezar. Debemos comenzar por introducir la tecnología en la estrategia de negocio de las organizaciones, pues los últimos avances van a transformar, aún más, nuestro día a día la forma de relacionarnos, de trabajar, de vender y comprar.

A continuación, os dejamos algunas de las tendencias tecnológicas que no debemos perder de vista este año y que seguro oiremos hablar mucho de ellas:

 

  • METAVERSO

Seguramente la palabra más utilizada en el ámbito tecnológico desde 2021. De hecho, hasta Facebook ha adoptado su nombre (Meta). Aunque aún por madurar, se trata de un universo digital que combina la realidad física y virtual en un espacio compartido online, que se intuye va a cambiar por completo la forma de trabajar, comprar, comunicarnos, compartir, incluso de divertirnos. Sea como sea que evolucione, sin duda significará grandes oportunidades para las empresas. Desde aumentar su presencia digital y social, hasta la transformación de los pagos, la sanidad, la educación, el retail, etc.

 

  • WEB3

Según los expertos, la web3 busca volver a la idea inicial de internet, cuando era descentralizada, de código abierto y basada en nodos. Se trata de una evolución de la web 2.0, que hace uso de tecnologías como el blockchain, y que busca la descentralización y la transformación de los usuarios en propietarios. Huyendo de la actual estructura, en la que los datos se alojan en grandes empresas tecnológicas.

Promete ser un “nuevo capítulo de internet” en el que no necesitaremos sistemas operativos complejos o grandes sistemas de almacenamiento para almacenar la información. Porque absolutamente todo se alojará en la nube y todo será mucho más rápido y personalizable.

 

2022 será el año de la automatización. Donde veremos coches autónomos, herramientas de monitorización de redes sociales, robots que fabrican productos de forma autónoma... El aprendizaje automático juega un papel cada vez más importante en nuestras vidas. Se seguirán creando y desplegando herramientas y tecnologías diseñadas para acelerar el proceso en numerosas tareas, mejorar nuestra efectividad a la ahora de realizarlas y, sobre todo, liberarnos de las tareas mecánicas (fácilmente automatizables). Para poder dedicarnos a aquellas donde podemos aportar un valor diferencial.

 

  • HERRAMIENTAS DE DESARROLLO NO CODE (con poco o ningún código)

Hoy día es posible crear proyectos digitales sin tener conocimientos de programación. Gracias a plataformas que permiten desarrollar aplicaciones, webs y mundos virtuales sin escribir ninguna línea de código. Así, las interfaces no-code o low-code irán ganando terreno, democratizando y facilitando la creación de herramientas digitales.

 

  • NFT’S (non-fungible tokens)

Son activos digitales que están dando un giro al mercado online, dando valor a productos que antes circulaban por la red de forma gratuita o sin ningún valor. Se caracterizan por ser únicos, indivisibles, transferibles y con la capacidad de demostrar su escasez. En cualquier caso, se trata de código, de algo inmaterial o físico, pero que es capaz de convertirse en objeto de deseo y que en 2021 ha generado un sinfín de noticias de portada en muchas ocasiones.

 

  • CRIPTOMONEDAS

Seguiremos escuchando acerca de las “crypto”, pese al reciente desplome de muchas divisas digitales. Poco a poco se van a democratizar y serán aceptadas por los sistemas financieros de cada vez más países. De hecho, ya son aceptadas como forma de pago en muchos establecimientos.

 

  • EL CLOUD (LA NUBE)

Un concepto con el que ya estamos familiarizados y muchas organizaciones utilizan al 100% para alojar sus sistemas y negocios. Durante este año, veremos su evolución, con importantes novedades. Pues aún existe un recorrido importante en cuanto a capacidades y posibilidades de trabajo sobre ella, que es ilimitada.

 

  • RED 5G

De forma sintetizada, el 5G se trata de una frecuencia superior y mejorada de las que se usan en el 3G, 4G y 4G+. Por lo que supone una revolución en todos los sectores. En lo que a su despliegue se refiere, aún queda mucho por hacer. Pues es necesario incrementar el número de antenas instaladas, además de renovar el núcleo de la red móvil. Esto permitirá reducir la latencia de las conexiones para conseguir que todo sea prácticamente instantáneo.

Esta nueva red será capaz de permitir nuevos modelos de negocio y potenciar toda una serie de tecnologías convergentes que transformarán las distintas industrias y sectores. Haciendo un uso aún más intensivo que hasta ahora del streaming, conexión en tiempo real, etc.

  

  • COMPUTACIÓN CUÁNTICA

Conforme la computación cuántica esté más a nuestro alcance, se producirán más avances en mucho de los sectores de actividad. Aún restringida solo por las leyes de la física, la computación cuántica extenderá potencialmente la Ley de Moore en los próximos diez años.

La ciencia avanzará en meses, incluso días, lo que de otra forma tardaría décadas, gracias a las nuevas tendencias tecnológicas que usan super ordenadores. Algo desconocido por la población general, pero ya presente en nuestras vidas en: relojes inteligentes, automóviles, etc.

 

  • SUSTENTABILIDAD

La sustentabilidad se puede clasificar como una tendencia en sí misma, que abarca otras muchas. Y es que, en los últimos meses hemos percibido un cambio de rumbo en los modelos de negocio. Algunas empresas ya han comenzado a hacer pequeños o grandes cambios: poniendo foco en la reducción de emisiones de CO2, migrando a la nube, haciendo uso de tecnologías limpias, optimizando sus procesos, productos y consumo, etc.

 

Como siempre ocurre cuando se habla de transformación digital y uso de las tecnologías, tanto para las organizaciones como para nuestra vida diaria, tan importante es conocer las tendencias, sus aplicaciones, ventajas e inconvenientes, así como casos de éxito ya existentes, como entender cómo pueden ayudarnos en nuestro caso particular. Qué tecnologías son adecuadas para el momento en el que se encuentra nuestra organización y cómo se alinean con nuestra estrategia de negocio. Así como trabajar de forma correcta su aplicación. Por eso, recomendamos comenzar por trazar un plan de implementación, marcando unos objetivos y midiendo en cada parte del proceso que, realmente, se están consiguiendo los objetivos o metas marcadas. Con esto evitaremos un gasto inoportuno de recursos.


Claves para gestionar talento en la nueva era

Ya es de sobra conocido que el mundo laboral ha cambiado. Vemos cientos de artículos, análisis y estudios que hablan sobre las nuevas tendencias que afectan a la gestión de personas y a nuevas formas de trabajo a nivel global. En los últimos tiempos, ha crecido de forma exponencial el nuevo modelo de trabajo, adoptado por numerosas empresas y otras que aún se resisten: el modelo híbrido. Este modelo combina el trabajo presencial en la oficina con el trabajo en remoto, de forma más o menos flexible en función de la empresa, incluso de los equipos o las tareas a desempeñar. Las empresas y los profesionales han tenido que adaptarse a esta nueva forma de trabajar y los líderes de RRHH han trabajado en cómo alinear sus estrategias de gestión de personas a esta nueva realidad: cómo gestionar mejor el talento.

 

Mucho se habla de las claves relacionadas con la definición y ejecución de estas estrategias, tareas a tener en cuenta y guías para que este proceso sea un éxito en la empresa. Pero, antes de nada, es necesario realizar una reflexión y hacerse una pregunta para poder trabajar en la elaboración y ejecución de las acciones encaminadas a gestionar mejor el talento de nuestra organización: ¿Qué tipo de talento tenemos y queremos tener?

 

De nada nos sirve contratar al mejor talento, ni pretender tener a los mejores en nuestros equipos (con mayor conocimiento y experiencia) si, por otra parte, no cumplen con las habilidades y competencias necesarias para el puesto, la actitud y el compromiso. ¿Quizás entonces la clave esté en no tener a los mejores, sino a los más adecuados?

 

Abordaremos las claves para encontrar y mantener el mejor talento en nuestra organización desde diferentes ángulos:

 

  • Los conocimientos y la experiencia. Se refiere al “saber hacer”. Nos dan las pistas necesarias para intuir que la persona puede desempeñar las tareas, sobre todo técnicas y operativas, de una forma competente. Es decir, tiene las competencias técnicas, sabe sobre lo que tiene que hacer y, en muchos casos, ya lo ha hecho antes. Normalmente este tipo de competencias y conocimientos se pueden adquirir a través de determinados recursos como: libros, cursos, internet u otros medios. Por ejemplo, podemos hablar de conocimientos de programación, diseño, finanzas o arquitectura.

 

  • Las habilidades y competencias (soft skills). Tiene que ver con el “ser capaz”. En este caso, no se refiere tanto a las competencias técnicas y relacionados con las tareas a realizar, a lo que la persona puede hacer hoy, sino a sus capacidades y habilidades para desarrollar dichas tareas. Nos dan la información necesaria para intuir, no solo lo que sabe hacer hoy, sino lo que podrá llegar a saber o hacer a futuro. Hoy día, las organizaciones saben cuáles son sus modelos de negocio, estrategias y tácticas en el presente, pero no tienen ni idea sobre cuáles serán en un futuro. Donde el mercado, las empresas y las necesidades cambian de manera acelerada y se hace necesario adaptarse rápidamente a estos cambios. Por supuesto, sus equipos también y las habilidades y competencias blandas (no técnicas) son las que le van a facilitar llevar a cabo estos cambios con éxito. Como competencias clave, podemos hablar de flexibilidad, gestión del cambio, liderazgo, trabajo en equipo o tolerancia a la frustración.

 

  • La actitud y motivación. Nos referimos al “querer hacer”. Tan importante es que nuestro equipo tenga los conocimientos y competencias necesarias para desarrollar su trabajo, además de evolucionar con las necesidades de la empresa, como tener la actitud adecuada frente a los problemas y desafíos que supone. La motivación necesaria para afrontar retos es clave a la hora, no solo de resolver problemas, sino de generar ideas y crear. La importancia de tener algo que nos mueve para hacer las cosas. Si no hay motivación, el gurú más competente no será válido para nuestro equipo.

 

  • El compromiso y el propósito. Se refiere a “comprometerse a hacer”. Si hay algo que marca la diferencia en un equipo es precisamente el compromiso y el sentido del propósito. Es importante que cada uno de los miembros entiendan el proyecto, sus objetivos y cómo su aportación impacta en los resultados y la consecución de un objetivo común. Cuando el propósito de la organización es compartido, cada uno de los integrantes se lo creen y además lo comparten. Todo lo demás es mucho más fácil. Por ello es muy importante identificar este propósito, contarlo y enamorar a los miembros de la organización y a los candidatos.

 

Hoy día la información está en internet, los libros, los cursos… Las competencias y habilidades se entrenan, pero la motivación, el compromiso y el propósito, se tienen o no. Por lo tanto, construyamos equipos de gente que sepa hacer, que sea capaz. Pero, sobre todo, gente que quiera hacer, que esté comprometida y comparta el propósito de la organización.

 

Si tenemos en cuenta estos factores podremos asegurarnos de que tenemos, no solo el mejor talento, sino el más adecuado para nuestros equipos y organización. No olvidemos que, desde que la tecnología ha empapado cualquier sector de actividad que se nos venga a la cabeza y, desde que los datos, en la mayoría de los casos, comienzan a ser el activo de más valor de la organización, el capital más importante de nuestra empresa son las personas: nuestra mayor ventaja competitiva, lo que nos permitirá ser sostenibles y crecer.


2022: cambios en las prioridades e intereses de los empleados

Algo que ya estaba en la cabeza de todos: empresarios, directivos y empleados … se ha impuesto, de forma acelerada, tras la pandemia. La flexibilidad laboral, el trabajo híbrido o remoto y la conciliación laboral están aquí y, como se suele decir, han venido para quedarse.

 

Y es que, ha tenido que llegar una pandemia para cambiarnos la mentalidad de golpe. Algo que nos pasa a menudo, pues somos seres humanos y necesitamos una palanca que nos empuje a realizar cambios importantes. Pero, aunque la “cabra tira al monte” y una mayoría de empresas, sobre todo las grandes, han vuelto a obligar o al menos sugerir la vuelta a la oficina, en algunos casos de forma totalmente presencial, irremediablemente la manera de ver las cosas ha cambiado. Sobre todo, porque si en vez del lado de las empresas, miramos desde el ángulo de los empleados, las prioridades e intereses han cambiado. Teniendo que llegar, en muchos casos, a un consenso o término medio entre ambos.

 

Así, los empleados prefieren trabajar cerca de casa, para poder conciliar mejor la vida familiar y profesional. Son conscientes de que pasan demasiado tiempo en el trayecto entre casa y el puesto de trabajo. Esto ha provocado que las empresas tengan que buscar nuevas ubicaciones para sus oficinas: localizaciones más céntricas o mejor repartidas por la ciudad, buscando el fácil acceso para sus trabajadores.

 

Por otro lado, el trabajo híbrido (la nueva modalidad que mezcla la presencialidad en la oficina y el trabajo en remoto) tiene visos de convertirse en la fórmula ideal. Esto se debe a que aporta los beneficios y las ventajas de ambas modalidades: la facilidad de conciliación entre la vida familiar y profesional, la flexibilidad y autonomía del trabajo en remoto, el contacto y comunicación directa o “face to face” con los compañeros de trabajo… Esa sensación de pertenencia que tan importante es en la construcción y gestión de equipos de trabajo.

 

Además, cada vez existen más profesionales, sobre todo en sectores altamente digitalizados, como los que tienen que ver con la programación, el diseño y el marketing digital, que prefieren el trabajo 100% remoto. Algunos de ellos no se plantean otra alternativa. Todo apunta a que esta minoría, poco a poco, se irá convirtiendo en una mayoría. Sobre todo, teniendo en cuenta el ritmo al que el mundo empresarial se está digitalizando, las necesidades cada vez más tecnológicas que aparecen y la dificultad que tienen las empresas de encontrar talento adecuado.

 

Las bases de la gestión del talento también han cambiado. El talento se hace global y cada vez es más complicado encontrar el talento ideal en la misma ciudad, incluso país. En este sentido, las empresas van a tener que hacer esfuerzos desde el punto de vista de gestión y organización. Por un lado, creando espacios de trabajo flexibles, que ofrezcan la comodidad a los empleados y generen el entorno necesario para fomentar este tipo de interacciones que impulsen la motivación. Y, por otro, estableciendo normas y mecanismos y aportando las herramientas y sistemas necesarios que faciliten el trabajo en remoto. De forma que no perjudique a la gestión de equipos, a la buena marcha del negocio y mantenga esa motivación y sentido de pertenencia de sus miembros.

 

Hoy en día, existen tecnologías, mecanismos y metodologías que lo permiten. El reto está en afrontarlo como tal e ir dando pasos hacia un nuevo paradigma empresarial y laboral, que no volverá a parecerse a lo que vimos antes de la pandemia.


Tendencias laborales en el mundo híbrido tras la pandemia

La irrupción de las tecnologías en cualquier sector de actividad que nos venga a la mente es una realidad, pero ya mucho antes de la pandemia, con esto que llaman la Cuarta Revolución Industrial. Esta revolución ha acercado, en algunos casos impuesto, el uso de herramientas y metodologías basadas en tecnología… introduciéndonos de lleno en un mundo digital y conectado. Luego, llegó la pandemia y aquellas empresas que aún se resistían, no tuvieron más remedio que acelerar una transformación hacia el mundo digital. Si no, directamente, morirían.

 

Se hace necesario dar un paso más en la gestión de empresas en el nuevo paradigma empresarial y laboral, en el que todo cambia de forma constante. Las tecnologías avanzan, la pandemia va pasando y nos ha hecho cambiar la visión de la gestión de empresas y equipos. Así, surgen nuevas necesidades, pero también nuevas formas de hacer las cosas.

 

En el informe “Tendencias de compensación y beneficios en el mundo híbrido”, de Cuatrecasas, Peoplematters y ORH se menciona una serie de tendencias existentes en el entorno laboral para que las compañías se adapten a este nuevo paradigma. Además, el “Observatorio Retina” reúne a los mayores expertos en innovación y tecnología de nuestro país para identificar las grandes tendencias del año. Tendencias que marcarán un año de optimismo generalizado tras la pandemia, en lo que a digitalización se refiere, con oportunidades en varios sectores de actividad. Aquí podemos ver las más destacadas:

 

Un mundo “data driven”

El auge de las tecnologías permite que los líderes basen su modelo de dirección en los datos en tiempo real. Lo que facilita la gestión y seguimiento de la actividad y sus resultados. Pero también les obliga a adquirir competencias más específicas y conocimientos en el ámbito digital.

 

Formación constante o de por vida (long life learning)

La formación constante o continua es un valor añadido, pero se convertirá en un “must”, debido a la velocidad de cambio que sufre el entorno empresarial y la necesidad de actualizar constantemente las competencias y conocimientos.

 

Información del mercado

Los datos son fundamentales para la atracción del talento hacia nuestra organización, así como para el propio talento moverse en su sector de actividad. Ya no basta con conocer el entorno más cercano de nuestro propio trabajo. Se hace necesario tener un conocimiento holístico mínimo de nuestro sector y competencia, tanto externa como interna.

 

Personalización del talento

El mundo es cada vez más global, pero el talento se convierte en algo individualizado. Lo que repercute en la gestión del talento a tiempo real, con el objetivo de ajustar las condiciones, pero también, el desarrollo profesional dentro de la organización. Crucial para la retención de talento.

 

La tecnología con propósito

Tecnología humanista al servicio de las personas, la prosperidad y el planeta. Solucionar problemas relevantes de forma responsable y los proyectos que pivotan, evolucionan, pero mantienen su propósito.

 

Tecnologías profundas en el ámbito digital

Además de mejorar en el uso de la tecnología, necesitamos una industria tecnológica fuerte. Las Deep Tech no solo son un factor económico, sino también de poder en la intersección de la ciencia, la ingeniería y el diseño.

 

Trabajo híbrido

Aún estamos acostumbrándonos a la hibridación del espacio físico y virtual. Pero la hiperautomatización define una nueva hibridación, la del empleado y la tecnología.

 

La inteligencia artificial cada vez más presente

Poniendo a las personas y sus derechos en el centro, es necesario subir a este tren, desde nuestro móvil personal a los grandes sistemas corporativos.

 

Ciberseguridad

El ciberespacio es un territorio cada vez más complejo, se hace necesario un conocimiento más profundo para navegar en este entorno.

 

Metaverso, aún por descubrir

Es la palabra de moda, pero aún tardaremos en ver algo real y aterrizado. Eso si, cuando lo haga, estamos convencidos de que provocará un nuevo tsunami digital.

 

Mantenernos actualizados y/o gestionar empresas que aprenden y avanzan alineadas con los cambios acelerados en este nuevo paradigma es crucial para atraer y retener talento, ser sostenibles y, cada vez, más competitivos.


Lo que la tecnología ha logrado, que no lo destruya el CV

Lo que la tecnología ha logrado, que no lo destruya el CV

El nuevo paradigma laboral viene marcado por la irrupción de la tecnología en cualquier sector de actividad que elijamos al azar. Y es que, debido a la velocidad a la que evolucionan los mercados y las necesidades de las empresas, los perfiles profesionales que las forman no van a tener más remedio que evolucionar al mismo ritmo. Esto supone un reto enorme: ya no vale con vivir de los conocimientos pasados. Hay que hacer “switch” a un modelo de aprendizaje de por vida (long life learning). Pero también una gran oportunidad… pues lo que hayas estudiado no marca necesariamente a lo que te vayas a dedicar.

Si, tal vez aún te cueste reconocerlo, pero no te gusta lo que has estudiado. Tranquilo (o tranquila), no eres la única persona que ha pasado por esta situación. ¿Y sabes lo mejor? Hay solución -como para casi todo en la vida- porque hay quienes valoran tu talento más allá del CV.

En los procesos de selección, las empresas cada vez valoran más las ‘soft skills’ o habilidades blandas. Estas tienen que ver con: la motivación, la escucha activa, la responsabilidad personal y social, la autonomía, el trabajo en equipo… Todas ellas complementan a las ‘hard skills’ (habilidades duras). Es decir, aquellas que la persona necesita para desempeñar su trabajo y que se adquieren en los años de formación y experiencia profesional.

Hoy en día las ‘soft skills’ se han convertido en la clave para contratar al candidato perfecto, y no lo decimos nosotros. Hasta el 92% de los reclutadores entrevistados para el estudio Global Talent Trends Report 2021, elaborado por LinkedIn, afirman que los candidatos con grandes habilidades sociales destacan cada vez más. Otro dato significativo recoge que hasta el 89% considera que las ‘malas contrataciones’ suelen deberse a la falta de habilidades sociales, más que a habilidades técnicas o de conocimiento. A pesar de que las habilidades blandas se han convertido en las competencias más demandas por las empresas, el informe señala cómo todavía las compañías tienen problemas para evaluar con precisión estas ‘soft skills’.

Y es que las señales sociales que muestra un candidato durante una entrevista de trabajo (nerviosismo, impaciencia, optimismo…) pueden ser mal interpretadas por parte de los reclutadores. Si una persona está nerviosa durante una entrevista, ¿merece ser dejada fuera del proceso? En este sentido, la inteligencia artificial puede ser parte de la fórmula mágica. En lugar de basarse en los sentimientos de las personas para tomar decisiones de contratación, hay compañías que usan robots y algoritmos para detectar las habilidades necesarias para ciertos trabajos.

Este tipo de tecnología compara los candidatos que tienen esas habilidades con las vacantes. Y no solo encuentran a los mejores, sino que también identifican a aquellos que pueden haber pasado desapercibidos en el proceso tradicional. Aunque no todas las experiencias han sido positivas. Amazon probó suerte allá en 2014 y construyó una herramienta de contratación que analizaba las solicitudes de empleo presentadas al grupo en la última década e identificaba patrones. La idea era que seleccionaría a los aspirantes que mereciesen verdaderamente la pena.

Por desgracia, los datos estaban dominados por candidaturas formadas por varones y la inteligencia artificial se autoprogramó para dar preferencia a los candidatos masculinos. Excluyendo a los graduados de determinadas universidades exclusivas para el sexo femenino. La iniciativa fue descartada y Amazon ha asegurado que nunca utilizó el programa para evaluar a los aspirantes.

Dejando a un lado la inteligencia artificial, una manera sencilla de preseleccionar candidatos puede ser utilizando tecnologías y herramientas que permitan profundizar más allá del CV. Existen muchas plataformas, cada vez más preocupadas y conscientes de que todo tu talento no cabe en un CV, que basan sus procesos en lo que sabes hoy y podrás ser capaz mañana. Encontrando así al candidato óptimo para cada oportunidad.


8 cosas que debes hacer para que el evento de tu empresa sea un éxito

8 cosas que debes hacer para que el evento de tu empresa sea un éxito

Organizar un evento corporativo no es tarea simple. Hay que tener en cuenta muchos factores y, si además quieres que tenga un final exitoso, es primordial establecer un buen plan. Dentro de la estrategia debes tener en cuenta el concepto, el tiempo y la duración, la distribución de roles dentro del equipo, el diseño de la sala, la restauración, el sonido, la búsqueda de oradores, el acuerdo con los sponsors o patrocinadores… Y, especialmente ahora con la pandemia, no olvides salir de los formatos tradicionales y abrir la mente a la innovación y a la creatividad: formatos híbridos, en streaming...

 

  1. Define el objetivo y el público

¿Por qué celebras el evento? Puede parecer evidente pero lo primero que tienes que hacer es definir el objetivo y la temática del mismo.  Ambos deberán ser claros y concretos, que quien vaya a acudir sepa perfectamente a lo que va.

Íntimamente ligado a tu objetivo estará el público. Ten en cuenta que ese público son tus clientes y que si van a acudir a tu evento es para satisfacer una necesidad, normalmente de conocimientos.

A partir de esto, todas las demás decisiones estarán en su lugar en términos de formato, contenido, precios, ubicación, etc.  Este enfoque estructurado ayudará a mantener todos los esfuerzos en el logro de objetivos específicos y evitará errores habituales por falta de estrategia.

 

  1. Redacta una lista de tareas

Es muy importante establecer un plan que debe incluir la logística, el contenido y la promoción del evento. Por ejemplo, puedes crear un documento que esté disponible para todo el equipo y donde cada miembro pueda ver las tareas de los demás y el panorama general. Además, es importante que en él se indique el cronograma, es decir, el tiempo requerido para completar cada tarea.

El espacio del evento, la iluminación, el transporte público, el catering, etc. Hasta el último detalle es importante en la organización de un evento. Hacer una lista de todo lo que se tendrá que tener en cuenta (tareas principales y pasos específicos) es la garantía de que nada va a pasarse por alto.

Y no solo es importante distribuir las tareas entre el equipo en la etapa de preparación, sino también durante el mismo. Conviene distribuir las responsabilidades por zonas y entregar a cada miembro un documento con las tareas asignadas, para que cada persona sepa a quién contactar para un problema específico.

 

  1. Elabora el presupuesto

Será de utilidad desarrollar un ‘plan de financiación’ para el evento, así que deberás detallar la lista de tareas y reflejarlas en el presupuesto. Para administrar bien los gastos es clave tener en cuenta todas las cuestiones y factores (espacios, catering, técnicos, etc.), utilizar algún ‘software’ específico y, en ciertos casos, recurrir a asesoramiento externo. También vale la pena destinar una parte a gastos imprevistos. El ajustarse a un presupuesto y verlo escrito te evita incurrir en costes extras.

 

  1. Elige una buena ubicación y fecha

Otro de los aspectos más importantes a la hora de organizar un evento. Elige dónde quieres celebrarlo: un hotel, un centro de congresos, un espacio de ‘coworking’, una empresa, etc. En cualquier caso, asegúrate de que dicho espacio disponga de todo lo necesario para los asistentes: recursos audiovisuales, Wi-Fi, personal auxiliar, catering, etc.

Y para eso, tendrás que comprobar en persona el lugar y prever que, en caso de que ocurra algo inesperado, cuentas con un plan B para celebrar el evento. Hay que tener en cuenta posibles imprevistos y disponer de un espacio alternativo para la organización del mismo.

En cuanto a cuándo celebrar tu evento, es bueno que, al menos, preselecciones dos fechas posibles y elijas al final la que sea mejor.

 

  1. Prioriza el contenido

Aparte del lugar donde se realice el evento, también es importante el contenido. Es decir, los temas que se van a tratar y la forma de exponerlos. Con el objeto de llamar la atención, mejorar la experiencia de los asistentes y dejar huella en la memoria de los invitados, hay que aportar un plus de originalidad y decantarse por opciones que se salgan un poco de los planteamientos estandarizados o demasiado vistos.

 

  1. Comunica y promociona el evento

En cuanto haya una decisión en firme para celebrar el evento, asegúrate de que se lance un sitio web informativo sobre el mismo en el menor tiempo posible (incluyendo versiones para PC, móviles y tabletas), que se actualice a menudo y que tenga un diseño atractivo, moderno y actual.

Después, envía invitaciones por email, difunde el evento en redes sociales y envía una nota de prensa a los medios: periódicos, sitios on line, revistas, canales, etc.

 

  1. Organiza un ‘networking’

Siempre que puedas, haz que tu evento sea participativo. Organiza un ‘networking’ para que los asistentes socialicen, se conozcan y hagan contactos profesionales entre ellos. Y, puesto que siempre es difícil ‘romper el hielo’ y conocer a nuevas personas, considera la posibilidad de organizar sesiones dinámicas.

 

  1. No olvides el cierre

Tan importante es empezar y celebrar un evento corporativo como cerrarlo. Agradece la colaboración a todos los que han hecho posible tu evento (personal auxiliar, ponentes, profesionales, público). Publica vídeos y fotos de la zona de exposición, con entrevistas a expositores y visitantes. A fin de enseñar a aquellas personas que no pudieron asistir lo que se han perdido.

 

Y una vez realizado el evento, también es importante obtener ‘feedback’ de los participantes. Esto puede realizarse tras la celebración a través de una encuesta o formulario, donde se evalúen aspectos como la logística, los oradores, las ubicaciones, las experiencias y el trabajo de los organizadores. Esta información ayuda a evitar errores y a mejorar la calidad de eventos futuros.