Arrancando nuevo año desde los ojos de los Recursos Humanos

Entrados ya en el 2021, nos gustaría hacer una reflexión sobre los numerosos cambios que ha traído consigo el 2020, especialmente, en el ámbito económico y empresarial. ¿Están las empresas preparadas para afrontar el nuevo año? ¿Se consolidarán las tendencias, como el teletrabajo? ¿Qué papel tienen los departamentos de Recursos Humanos?

 

Lo que está claro es que, desde el punto de vista de los RRHH, los cambios han sido, en algunos casos, acelerados y radicales, lo que plantea algunos retos para este nuevo año.

 

El teletrabajo y la flexibilidad laboral

El teletrabajo, en muchos casos de manera forzada, va a replantear el escenario laboral en la mayoría de las empresas. Tanto trabajadores, como candidatos y los propios empleadores, requerirán que el empleo sea más flexible.

 

La importancia de las personas, el salario económico y el emocional

El escenario común al que se enfrentan las empresas, pese a la flexibilidad laboral, no es económicamente el mejor. Se hace importante incentivar la productividad y la atracción de talento haciendo uso de métodos que, no solo tengan en cuenta el salario económico, sino también otras recompensas que premien el esfuerzo y aporten valor.

 

Entornos diversos y desarrollo de personas

Será necesario apostar por entornos que acojan diversos tipos de talento. Perfiles con conocimientos y competencias diversas y complementarias, a veces no suficientes para abordar los nuevos retos a los que las empresas se enfrentan. En este sentido, el departamento de Recursos Humanos tendrá que actualizar y planificar metodologías de formación que garanticen la competitividad de sus trabajadores.

 

El liderazgo

En este nuevo año, las empresas necesitarán líderes que impulsen la transformación en la empresa. Inteligencia emocional, empatía, comunicación, gestión del cambio… serán habilidades clave para el buen rumbo de los equipos y empresas.

 

Uso de las nuevas tecnologías

El empleo de herramientas tecnológicas se hace esencial en cualquier puesto de trabajo, más aún cuando hablamos de trabajo remoto. En este aspecto, es importante desarrollar las competencias digitales de los trabajadores, no solo para adaptarse a los nuevos modelos de trabajo y herramientas, sino para ser más competitivos.

 

Ahora más que nunca, la transformación del mundo empresarial y laboral pasa por las personas. Los departamentos de gestión de personas tienen por delante un sinfín de desafíos y un papel clave en la evolución, crecimiento y competitividad de las empresas.


Estos serán los perfiles más demandados en 2021

La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 no sólo ha traído cambios a nivel económico y social, sino que ha puesto patas arriba el paradigma laboral. En estos últimos meses, se ha puesto a prueba la capacidad de adaptación de las empresas, las cuales han tenido que adaptarse y digitalizarse a pasos agigantados para mantener su actividad, afrontando grandes retos como el trabajo en remoto y los ciberataques.

 

En este contexto, y como consecuencia directa de esta transformación, las empresas están demandando nuevos perfiles de cara a afrontar el próximo año. Algunos puestos de trabajo se han visto afectados por la pandemia e, incluso, algunos puede que desaparezcan. Hablamos de trabajos de servicios mecánicos y menos cualificados, trabajos educativos, administrativos, roles de oficina, de ventas e incluso en algunos servicios sanitarios. Sin embargo, aparecen otros que exigen nuevas capacidades y que prometen un nuevo futuro laboral.

 

Ante este panorama, las organizaciones necesitan de nuevos líderes y perfiles digitales para afrontar los retos que presenta la transformación digital. Se buscan perfiles que deben contar con una capacitación extra en liderazgo, visión estratégica, gestión del cambio o comunicación en tiempos de crisis como: directores de desarrollo de negocio, directores    de    marketing    o    comunicación, directores de operaciones, directores comerciales, etc.

 

Por otro lado, el comercio online vive su mejor época y los perfiles profesionales relacionados con el ámbito del marketing digital ganan terreno, posicionándose como los más buscados de cara al próximo año.

 

Respondiendo a estas necesidades, el perfil del Digital Marketing Manager se cuela, un año más, en la lista de profesionales más solicitados, según el estudio Top 25 Profesiones Digitales 2020 realizado por Inesdi. En el estudio destacan los perfiles del CRO Specialist (especialista en conversión web) y del Trafficker Digital (experto en gestión de campañas y tráfico online), ubicados dentro del ámbito del Marketing Digital, así como el Product Owner & Scrum Master (experto en metodologías ágiles), englobado en el ámbito Tech & Business Innovation. Por otra parte, para dar respuesta a la evolución del mercado, el perfil del UI/UX Designer pasa del ámbito de la experiencia de cliente (Customer Experience) al de tecnocreatividad. También se encuentran otros perfiles como el Chief Digital Officer, Chief Technology Officer, Growth Hacker, Digital Analyst, Customer Intelligence & CRM Analys o el AI Bots Manager.

 

Mientras el interés de las empresas por estos profesionales crece, el salario al que pueden aspirar también lo hace. Así, según el informe de la consultora Connecting Visions, el área de data analytics destaca como la mejor pagada de España, en los perfiles profesionales de Data Scientist y Data Analyst, con un salario medio de 30.000 y 24.000 brutos anuales durante el primer año respectivamente, en ciudades como Barcelona. También destaca el auge de los puestos de trabajo en ciberseguridad en España. Los puestos más demandados y mejor pagados son los Cyber Security Analyst y Cyber Security Consultant, que rondan los 23.000 y 23.500 brutos anuales el primer año de contrato.

 

También hay que tener en cuenta la emergencia de los perfiles relacionados con la investigación, ehealth y la telemedicina, donde destaca el área de la investigación de fármacos y vacunas, para la que se necesitarán profesionales expertos en inteligencia artificial o biotecnología. Entre las profesiones sanitarias destaca asimismo el experto en ensayos clínicos, la asistente de enfermería, la enfermera, el fisioterapeuta, la asistente de fisioterapia, el tecnólogo médico o el administrador de servicios sanitarios.

 

Junto con los profesionales del sector sanitario, también destacan los profesionales del sector jurídico y de la ingeniería. Así lo afirma la consultora de recursos humanos Adecco en su último informe de mercado. Además, según un estudio de Glassdoor, tras la pandemia hay una demanda creciente de expertos en EdTech que sean capaces de generar otros formatos formativos, así como expertos en educación personalizada y tutores online.

 

La inteligencia artificial también plantea nuevas posibilidades de reinvención profesional que impactan en determinados sectores y perfiles. Inesdi identifica, entre los perfiles tecnológicos más cotizados, algunos que tienen que ver con la IA, como es el jefe de Inteligencia Artificial, que se considera el profesional tecnológico mejor remunerado (entre 50.000 y 65.000 euros anuales), el investigador en Inteligencia Artificial (entre 40.000 y 50.000 euros anuales) y el experto en soluciones de Inteligencia Artificial para bots (entre 40.000 y 50.000 euros anuales).

 

Se abre una etapa en la que muchos puestos de trabajo y perfiles tendrán que readaptar sus tareas y aprender nuevos conocimientos ante el entorno que se nos empieza a presentar. Así, las empresas reclaman nuevas habilidades como: la flexibilidad, la resiliencia, las competencias digitales y el trabajo en remoto. Los candidatos que cuenten con ellas ampliarán sus probabilidades de ser elegidos. ¡Prepárate para el 2021 y encuentran nuevas oportunidades laborales!


¿Cómo adaptar el onboarding al teletrabajo?

A pesar de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 y todo lo que ha venido con ella a nivel social, político y laboral, hay empresas que actualmente están contratando personal y que han de adaptarse al desafío de incorporarlos e integrarlos de forma remota. Pero ¿cómo crear un proceso de onboarding que cumpla los objetivos de una acogida presencial sin desmotivar y/o excluir a los futuros empleados?

 

Los primeros días dentro de una compañía son cruciales. Y es que, desde el primer contacto, las empresas marcan la relación y el vínculo con el empleado. Por eso, queremos daros algunas claves para que este proceso sea una tarea eficiente y positiva, de forma que consigamos fidelizar al nuevo talento.

 

  1. Virtualizar las actividades de bienvenida.

Ya que no podemos ir de escritorio en escritorio para presentar al nuevo empleado, una buena idea es organizar una video llamada con el equipo para que todos expliquen quiénes son y qué hacen en la empresa. De esta manera se reducirá la sensación de aislamiento y todos podrán conocerse mejor. Otra forma de que los recién incorporados se hagan una idea de cómo es el centro de trabajo, es realizar vídeo-recorridos por las instalaciones.

 

  1. Enviar el kit de bienvenida a casa.

Cuando comienzas a trabajar en una nueva empresa, es bastante común recibir un kit de bienvenida que incluye documentación corporativa y merchandising de la empresa. ¿Por qué no enviar este paquete de bienvenida por correo al nuevo empleado?

 

  1. Tener un programa de tele onboarding y/o actualizar el actual.

Un buen proceso de onboarding deberá ser capaz de minimizar el sentimiento de confusión inicial al que se enfrentan los nuevos empleados: información sobre lo que será su día a día, quiénes serán sus jefes y compañeros, en qué lugar desempeñará sus tareas, las responsabilidades de su trabajo, las herramientas que debe utilizar... Tanto la empresa como el trabajador remoto deben tener claro la misión y los valores de la compañía, así como los objetivos del equipo y las metas individuales. Además, es importante que el nuevo empleado cuente con una lista de personas con las que poder contactar, con direcciones de correo electrónico y/o números de teléfono, durante el período del proceso de incorporación, para que puedan consultar cualquier cosa en cualquier momento.

 

  1. Establecer horarios.

Es importante establecer unos horarios concretos de reuniones en remoto, no solo para los recién llegados, si no también para los responsables de áreas que deban formar a las nuevas incorporaciones. Especialmente en el caso de las compañías internacionales y/o multinacionales, que integran perfiles de todo el mundo.

 

  1. Crear equipo, a pesar de la distancia.

Debemos asegurarnos de que el nuevo empleado se sienta integrado en el equipo, y es por ello por lo que es esencial programar videoconferencias grupales con todos los compañeros de trabajo para favorecer sinergias. Existen dinámicas especialmente diseñadas para hacer equipo como la gamificación o los team building (virtuales), que combinan la parte lúdica con el aprendizaje y la motivación. Esto ayudará a fortalecer la cohesión dentro del equipo.

 

  1. Establecer un plan de formación sencillo y accesible.

En general, cualquier incorporación consiste en un aprendizaje individual junto con un training o formación interna por parte de la empresa. Aquellas compañías con una mayor implantación del e-learning jugarán con ventaja.

 

  1. Disponer de la tecnología adecuada para el teletrabajo.

Es súper importante asegurarse de que el nuevo empleado disponga de los recursos necesarios para realizar sus actividades. Gracias a las nuevas tecnologías, las empresas han podido adaptarse a esta nueva modalidad de trabajo en remoto. Por ejemplo, para compartir archivos o información entre los equipos, los sistemas en la nube son la solución ideal. Entre los más conocidos se encuentran: Google Drive, Box, Dropbox o OneDrive. Otra de las tecnologías imprescindibles para el teletrabajo son las apps de mensajería instantánea, que favorecen la comunicación entre compañeros como: Zoom, WhatsApp o Slack. Por otra parte, para coordinar el trabajo y las reuniones de los equipos en remoto es fundamental contar con una agenda o calendario que se pueda compartir con los compañeros y desde el que se puedan fijar reuniones o bloquear momentos para desarrollar tareas, como Google Calendar o gestionar proyectos, por ejemplo, con Trello.

 

Aunque estemos pasando por un momento complicado, y lleno de incertidumbre, es necesario adaptar los sistemas de trabajo para seguir siendo lo más eficientes posible. Y es que, la manera de gestionar la incorporación de personas en una empresa es un factor clave que marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso.

¿Qué medidas toma tu empresa al respecto? ¡Cuéntanoslo!


La ciberseguridad en tiempos de teletrabajo

Como consecuencia del Covid-19, la adopción del teletrabajo se ha acelerado de forma vertiginosa en los últimos meses. Y es que, para muchas empresas, esta nueva modalidad de trabajo se ha convertido en una actividad esencial para la continuidad de su negocio.

 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), solo el 27% de las compañías había experimentado el teletrabajo antes de la llegada de la pandemia. Solo un 7% de la población trabajaba en remoto de forma esporádica y un 4% lo hacía de manera continua. Sin embargo, la crisis sanitaria actual ha abierto un nuevo escenario convirtiendo esta modalidad de trabajo en una tendencia masiva. Esto ha tenido un efecto inmediato en las organizaciones, cambiando la forma en la que los empleados trabajan y aumentando considerablemente el riesgo de ataques cibernéticos, al no estar preparadas.

 

Los ciberdelincuentes están aprovechando la incertidumbre actual para lanzar ataques digitales a empresas de todos los sectores: desde el phishing al ransomware, la variedad de ataques es infinita. En este contexto, proteger los datos internos de las compañías es clave. Así se desprende de la última encuesta de Check Point Software Technologies, donde se especifica que el 79% de las compañías tiene como principal prioridad reforzar sus niveles de ciberseguridad y prevenir ciberataques.

 

¿Qué podemos hacer para mejorar la ciberseguridad de nuestras empresas?

  • Formar a los empleados. En el contexto actual, son muchos los empleados que están trabajando desde dispositivos domésticos, accediendo en remoto a la red de la empresa. De ahí, que sea prioritario concienciarlos sobre los riesgos de ciberseguridad, de manera que la red de su hogar también sea segura. De este modo, es preferible no usar la cuenta personal para el trabajo, cerrar sesión al terminar las tareas o utilizar contraseñas seguras.

 

  • Mantener el software actualizado. Los hackers siempre buscan las vulnerabilidades de los sistemas, por eso los fabricantes de software trabajan constantemente para solucionar esos problemas de seguridad. Es aconsejable utilizar la opción de actualización automática que, a menudo, está activada por defecto. En caso contrario, conviene instalarse las actualizaciones de seguridad del software y, en especial, las del navegador y el sistema operativo.

 

  • Emplear soluciones de autenticación. Más allá de una simple contraseña, existen diferentes opciones de autenticación que aportan un extra de seguridad. Como, por ejemplo, la tecnología biométrica, que ayuda a mantener un control más estricto de los accesos, o la aplicación de la firma digital, que ayuda a protegerse de los fraudes.

 

  • Ser precavidos a la hora de compartir datos personales. Siempre que sea posible, debe utilizarse una VPN conectada a la red doméstica. Este tipo de conexión permite acceder al entorno y los servidores de trabajo de manera segura. Además, esta herramienta ordena y segmenta la forma y los apartados a los que accede cada empleado, aumentando la protección de los datos de la empresa.

 

  • Realizar copias de seguridad. Casi todos los softwares profesionales de uso corporativo dan la posibilidad de planificar la realización de copias de seguridad a diario. Esto es fundamental pues, en caso de que se produzca un ataque, será posible recuperar los datos de una forma más fácil.

 

  • Trabajo en la nube. Siempre que se pueda, es preferible utilizar la nube corporativa para almacenar la información, en lugar de dispositivos extraíbles personales como discos duros o USBs.

 

Sólo las empresas que entiendan el peligro y lleven a cabo prácticas efectivas de gestión de riesgos cibernéticos podrán adaptarse a esta nueva situación, manteniendo la seguridad y continuidad del negocio. En este sentido, los expertos en ciberseguridad se convierten en perfiles esenciales a la hora de proteger a la empresa.


Flexibilidad laboral: una tarea pendiente en España

Mientras que en los países nórdicos la flexibilidad laboral está plenamente instaurada, para España es una tarea pendiente. Quizás, con esta situación de cambios provocados por la pandemia, veamos cómo se acelera la adopción de nuevos modelos de trabajo.

 

Muchas empresas están adaptando de forma rápida sus políticas de recursos humanos para alinearse con las nuevas necesidades del mercado, pero también con los requisitos y restricciones derivadas de la situación. Está claro que algunas empresas se adaptan fácilmente, otras lo tienen más complicado, bien por sus procesos anquilosados y poco adaptados al entorno digital o bien porque los líderes al frente aún no han trabajado un cambio de mentalidad, tan necesaria hoy día.

 

Cada vez conocemos a más empresas que son ejemplo de flexibilidad laboral, dando oportunidad a sus empleados de vacaciones ilimitadas u horarios totalmente flexibles, además del trabajo de forma remota. Uno de cada cinco estadounidenses ya disfruta de estas condiciones de lujo. Esto demuestra la clara tendencia de una mayor autonomía y un mayor control sobre la forma en la que se reparten su tiempo. Poco a poco, las empresas están cambiando la mentalidad a cerca de que ser productivos es pasar 10 horas delante del ordenador, aunque es cierto que la flexibilidad no es algo que sirva para todos. Esta flexibilidad requiere la responsabilidad de organizarse individualmente, a veces trabajar en equipo de forma remota y seguir siendo igual o más productivos, sin cumplir un horario estricto de oficina.

 

Aquí te mostramos algunas claves que las empresas deben tener en cuenta para facilitar esta flexibilidad, ya que 2 de cada 3 empleados reportaron mayores niveles de productividad trabajando desde casa:

 

  1. La búsqueda de la conciliación, equilibrando la vida personal y la profesional, donde cada vez la línea que separa ambos ámbitos es más delgada.
  2. Horarios no estrictos, pues no todos somos iguales de productivos en las mismas franjas horarias, por lo que tiene sentido dejar que cada persona elija en qué momento sacar el trabajo adelante, rindiendo más.
  3. Comprometernos con fechas de entrega, así como el trabajo por objetivos. Una vez que el horario no es tan importante, cada uno lo puede distribuir como quiera, sin perder de vista los objetivos a conseguir.
  4. Menos absentismo laboral, pues evitaremos que un trabajador se ausente del trabajo por estar enfermo, sobre todo para aquellos que no están al 100% de salud. El trabajo flexible es una fuente de motivación para los empleados.
  5. A favor del medio ambiente, evitando desplazamientos por cada empleado y reduciendo la emisión de gases.

 

Las empresas tienen ante sí un reto importante para adaptarse a lo que sus empleados necesitan. Y es que, sin lugar a duda, la flexibilidad laboral se presenta como un incentivo para retener al talento y aumentar la productividad. ¿Está tu empresa preparada?

 


Liderar equipos virtuales y no morir en el intento

Una vez más, encontramos una palanca que cambia, a marchas forzadas, las reglas del juego en el ámbito empresarial. Y es que, desde la llegada del Covid19, los líderes empresariales se han encontrado con sus equipos en sus domicilios, dispersos y sin poder liderarlos como hacía unos meses. Sus procesos, estrategias, mecanismos y canales de comunicación ya no valían y han tenido que acelerar, en cuestión de semanas, los procesos de digitalización o transformación digital. Unos avances que, normalmente, hubieran ocurrido en años.

 

El trabajo en remoto ha venido para quedarse y toca poner en orden todo lo que se ha ido haciendo, en ocasiones, de forma rápida y poco ordenada, generando nuevas rutinas y repensando los procesos. A partir de ahora, el mundo empresarial tiene que adaptarse a una organización del trabajo más flexible, fomentando la conciliación familiar, y a una nueva forma de liderar equipos desde la distancia. Ahora más que nunca, hay que poner al empleado en el centro y asegurarse que está bien y que desarrolla su actividad de igual o mejor forma que lo hacía antes en la oficina.

 

El teletrabajo requiere de un enfoque distinto, donde se hacen indispensables algunas labores orientadas al seguimiento y la monitorización de los equipos. Aquí te damos algunas pautas:

  • Contratar a los mejores y confiar. A la hora de contratar nuevos perfiles, es indispensable que los miembros de nuestros equipos sean autónomos, responsables, proactivos y confiables. Si estamos seguros de que contratamos a la persona adecuada, no vamos a tener que hacer de detectives y preguntar cada cierto tiempo qué está haciendo. Tenemos que delegar y confiar, estableciendo los mecanismos necesarios para el seguimiento, pero entendiendo que las tareas asignadas van a ser realizadas en tiempo y forma.
  • Definición de objetivos y prioridades. No todo el mundo está acostumbrado a trabajar desde casa, por lo que se hace primordial definir objetivos claros, organizar prioridades y, además, si es necesario, marcar guías claras y concisas para el desarrollo de tareas. Es fácil perder el foco cuando el entorno en el que se desarrolla el trabajo incluye elementos que puedan causar distracciones.
  • Uso de herramientas tecnológicas. Es importante definir qué herramientas se usarán y para qué, así como comunicar la mejor forma de usarlas. Tareas que antes se realizaban de forma presencial, quizás necesiten una herramienta para su correcto desempeño de forma remota, lo que ahorrará muchos quebraderos de cabeza.
  • Gestión emocional. Es importante lograr que la motivación de los miembros del equipo no baje, por lo que la comunicación es muy importante, ya que situaciones que se solucionan fácilmente trabajando en la misma oficina, a distancia pueden complicarse.
  • Seguimiento. Además de las herramientas, es necesario establecer mecanismos de seguimiento, ya sean procesos bien definidos o reuniones de seguimiento, pues es tan importante la definición de objetivos y prioridades como seguir y monitorizar que el camino trazado se está cumpliendo.
  • Comunicación y feedback. Comunicar lo que pasa dentro de la empresa se hace más importante cuando el equipo está disperso y en la distancia. Hacerles sentir partícipes, involucrados y dar feedback de manera continua, es la mejor forma de asegurar que el equipo no solo sigue las pautas marcadas, sino que es consciente de que lo está haciendo bien y, si no, qué tiene que hacer para corregirlo.
  • Mantener reuniones presenciales. Aunque podamos implementar todas las medidas, canales y herramientas para conseguir un equipo bien engranado y que trabaja de forma ágil, ordenada y productiva, somos humanos y es necesario, siempre y cuando se posible, quedar de forma presencial para estrechar vínculos o resolver conflictos que se puedan generar en el día a día.

 

Ser un buen líder en tiempos de teletrabajo implica cambiar la forma en la que nos relacionamos y comunicamos. Las relaciones laborales han comenzado a cambiar, pero pueden ser tan fructíferas y eficaces como cuando se hacían de forma presencial. La tecnología, el aprendizaje y la comunicación son ingredientes que nos permitirán abrir un espectro de oportunidades para el crecimiento y desarrollo de nuestros equipos y modelos de negocio.

 

¿Cómo está afrontando tu empresa el cambio hacia el teletrabajo? ¿Qué ha resultado ser más complicado, gestionar los recursos o las emociones? ¡Nos encantaría conocer tu experiencia!

 


La gestión del talento y la experiencia del empleado en remoto

En plena crisis y con un porcentaje de paro cada vez más preocupante, es paradójico, pero muchas empresas afirman que no consiguen encontrar a los profesionales que necesitan. Si no es suficiente, ahora también existe otra preocupación, la fuga de talento.

 

Para abordar este último tema, la experiencia de empleado se ha convertido en una prioridad para muchas empresas. El futuro incierto, la proliferación del teletrabajo y la aceleración del uso de las tecnologías para la realización del trabajo remoto han puesto el foco en mejorar el compromiso de los empleados y evitar que abandonen la empresa.

 

La experiencia de empleado se crea a partir de todas las interacciones entre un empleado y su organización, desde el momento en el que se incorpora hasta su salida. Los departamentos de personas trabajan para que todos los procesos maximicen los sentimientos positivos del empleado hacia la organización y que exista un equilibrio entre la misión del colaborador, la cultura corporativa y el entorno en el que realiza su trabajo.

 

En esta nueva normalidad, en la que, sobre todo, ese entorno se ha visto alterado y no está bajo el total control de la compañía, la experiencia del empleado se hace más difícil de gestionar, por lo que es necesario trabajar en metodologías, acciones y herramientas digitales que permitan mejorar esta experiencia.

 

Más del 70% de los departamentos de HR se han fijado como objetivo prioritario reforzar el compromiso de los empleados de la empresa. Y es que la llegada del COVID y la nueva normalidad que ha generado, han puesto en riesgo el talento de las organizaciones, desde el punto de vista de la salud de la plantilla, pero también de la propia gestión de los equipos a distancia, asegurar el rendimiento y cuidar o mejorar el engagement. Para ello, el uso de las tecnologías en estos ámbitos de la gestión es vital.

 

Las empresas deben poner el foco en asegurarse contar con el mejor talento, identificar al empleado clave y apoyar al potencial, favoreciendo el rendimiento de este. Debemos instaurar procesos sencillos y digitales que permitan seguir gestionando el talento y proporcionando la mejor experiencia del empleado, facilitándoles su vida diaria, manteniendo la comunicación continua y fomentando la colaboración.

 

Sin duda, se plantea un reto para los departamentos de HR de las organizaciones, adquiriendo un protagonismo que en ocasiones antes no tenían. Pues, se hace tan crítico e importante cuidar al cliente externo, como al interno (el empleado), para asegurar no solo la sostenibilidad de la empresa, sino su evolución y crecimiento. Ahora más que nunca, el talento es el nuevo capital de la organización y es clave cuidarlo.

 

 


¿Qué nos depara el futuro laboral en la nueva normalidad?

En los últimos 4 meses el ámbito laboral ha cambiado drásticamente, pero ¿persistirán estos cambios en el futuro? Un interesante estudio de Microsoft, “The future of work—the good, the challenging & the unknown”, pretende cubrir los pros y los contras del trabajo remoto con el objetivo de poder acelerar el desarrollo de productos, anticiparse a cómo cambiará el trabajo en el futuro y ayudar a sus clientes a prosperar en este nuevo mundo laboral.

En este estudio se ha analizado información extraída de pequeñas, medianas y grandes empresas, obteniéndose las siguientes conclusiones:

 

La pandemia tendrá un impacto duradero en el ámbito laboral

Una de las cuestiones principales de esta investigación es que el teletrabajo podría mejorar la conciliación entre la vida familiar y profesional, lo que suavizaría las dinámicas de los espacios de trabajo para siempre. No obstante, la falta de espacios de trabajo cómodos y con conexión aceptable se convierte en un desafío para la productividad de todos.

Por otro lado, trabajar desde casa ha provocado una mayor empatía entre los compañeros de trabajo (62%). Según el informe, el 52% de los encuestados se siente más valorado e integrado y aporta más en las reuniones al estar todo el mundo en la misma “sala virtual”. Además, hay una mejor percepción, tanto por los gerentes como por los empleados, de que el trabajo se puede hacer de forma remota.

 

Las jornadas de 9 a 5 irán desapareciendo

Esta investigación pudo comprobar que, entre el 1 y el 31 de marzo, el uso de los clientes de la aplicación Teams se vio incrementado aproximadamente una hora. La gente trabajaba más frecuentemente por la mañana (de 8 a 9) y por la tarde (de 18 a 10), pero también los fines de semana (más de un 200% de crecimiento). ¿Significaría esto la desaparición del horario de 9 a 5? ¿Podrías esto vulnerar el derecho a la desconexión digital del empleado?

 

Las oficinas físicas no desaparecerán en el futuro del trabajo

La mayoría de los trabajadores de todo el mundo han pasado los últimos 4 meses trabajando de forma remota. Como los equipos han sido ajustados a esta nueva realidad, muchos estarán pensando si las oficinas físicas desaparecerán en el futuro.

Esta investigación señala que el futuro del trabajo será un híbrido fluido entre la colaboración presencial y remota. Pues, a pesar de que el trabajo será cada vez más en remoto, las oficinas tendrán un lugar importante al proporcionar otros beneficios como: una buena conexión, ergonomía, oportunidades de socializar y la construcción de equipos. De hecho, casi el 60% de los encuestados se sentían menos conectados con sus compañeros desde que trabajaban de forma remota.

 

Las video meetings conducen a la fatiga

¿Pueden el trabajo en remoto y las reuniones por videoconferencia poner a prueba nuestro cerebro mucho más que las reuniones presenciales? La ciencia que estudia el cerebro sugiere que si.

Recientemente, investigadores del Human Factors Labs han realizado algunos trabajos para entender este fenómeno. En este estudio, que comenzó antes del COVID-19 como parte de un trabajo interno de Microsoft, se encontró que los patrones de las ondas cerebrales asociadas al estrés y al exceso de trabajo eran mucho más altas cuando se colaboraba remotamente que cuando se hacía de forma presencial. Esto se debe a varios factores como: mantener el foco continuamente en una pantalla para extraer y comprender la información relevante y mantenerse enganchado; la dificultad para percibir las señales no verbales que ayudan a conocer los asistentes o saber quién está hablando y al no percibir realmente el número de personas con las que estás compartiendo la pantalla e interactuando.

Además, según esta investigación, parece que la conexión social y la estrategia de trabajo que se crean cuando se trabaja de forma presencial es fácilmente transferible a la modalidad remota, pero no al contrario.

Si algo nos deja claro este tipo de estudios es que este cambio global hacia el trabajo remoto ha creado tanto oportunidades como desafíos para el futuro de nuestra fuerza laboral. En cualquier caso, el trabajo ya nunca será tal y como lo conocíamos hasta ahora. Evolucionará de una forma híbrida entre la colaboración remota y presencial y requerirá un cambio de mentalidad de empleados, directivos y empresarios, entendiendo que las tecnologías son un aliado que permitirá acercar cada vez más la vida personal y profesional, facilitando muchas tareas y procesos, pero también generando retos que servirán de palanca para seguir aprendiendo y evolucionando en esta nueva normalidad y un mundo en constante cambio.

 


Consejos para implementar el teletrabajo de forma efectiva

Como ya se sabe, las medidas llevadas a cabo para prevenir la expansión del COVID-19 han obligado a muchos emprendedores y trabajadores a trabajar desde casa. Una medida que, tras la prórroga de la cuarentena aprobada por el Gobierno el pasado lunes, para muchas empresas ha dejado de ser una opción y convertirse en una necesidad.

 

A pesar de que las nuevas tecnologías han abierto un nuevo abanico de opciones y, aunque en muchos países el teletrabajo es ya algo habitual, en España son muchas las empresas que todavía están en periodo de adaptación.

 

La larga tradición de presencialidad en el mercado laboral español genera aún muchos prejuicios. De hecho, la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos señala que únicamente el 4% de los empleados en España teletrabaja, a pesar de ser el país de la Unión Europea con mejores infraestructuras móviles y fijas.

 

Sin embargo, el teletrabajo tiene más puntos a favor que inconvenientes, tanto para los empleados como para la propia empresa: incrementa la productividad, ofrece una mayor conciliación de la vida laboral y familiar, mejora la diversidad, disminuye el estrés de los empleados, genera un ahorro en combustible, viajes de negocios, cafés o snacks y ayuda al medio ambiente.

 

Con todo esto, las ventajas del teletrabajo parecen más que evidentes, pero es necesario asumir una serie de compromisos para que la actividad sea realmente productiva. Aquí os dejamos algunos consejos para ser más productivos trabajando desde casa:

 

  1. Crea tu espacio de trabajo. Estar cambiando continuamente tu escenario de trabajo no es lo más recomendable, así como tampoco lo es trabajar en la cocina o el dormitorio. Busca un lugar tranquilo donde montar un escritorio y asegúrate de tener una buena iluminación y conexión a Internet. Además, mantener tu espacio de trabajo limpio y ordenado te ayudará a evitar distracciones y mejorar la concentración.

 

  1. Establece una rutina laboral. Ponerse un horario, planificar los eventos del día, realizar pequeños descansos o establecer franjas horarias en las que se acuerde que todo el equipo esté disponible… te ayudarán a mantener una disciplina y cumplir todas tus tareas diarias.

 

  1. Objetivos medibles. Los objetivos deben ser claros y medibles, lo que requiere un seguimiento más exhaustivo. Esto se traduce en un aumento del control de la actividad y por tanto de la productividad. Realizar una lista de tareas y establecer prioridades pueden ser una buena medida en estos casos.

 

  1. Seguridad y protección de datos. Cuando se accede remotamente a documentos y datos importantes de la empresa, la seguridad y el uso correcto de los datos se vuelven vitales. Por ello, es necesario contar con un buen software de escritorio remoto.

 

  1. La tecnología como aliada. Existen infinitas herramientas y aplicaciones móviles que te ayudarán a realizar las tareas diarias como: compartir proyectos con equipos (Trello), escanear documentos (CamScaner), realizar presentaciones (Prezi) o estar en contacto con tu equipo (Slack), entre otras.

 

  1. Mantén el contacto con tus compañeros. Comunicarse de forma constante con los compañeros de trabajo y los jefes es fundamental para no perder la rutina, sentirse parte del equipo, mantenerse motivado y generar confianza. Además, en muchas ocasiones, una llamada telefónica puede solucionar un problema en cuestión de segundos.

 

  1. Evita las distracciones. A veces, el entorno doméstico puede convertirse en un espacio de distracción que perjudique nuestra productividad: hijos, pareja, mascotas, tareas domésticas… Silenciar todas las notificaciones, cerrar todos los chats o prescindir de las redes sociales durante la jornada de trabajo pueden ayudarte a focalizarte en tus actividades.

 

  1. ¡No dejes de formarte! Invierte el tiempo que te ahorras en desplazamientos para seguir formándote. Para ello, realiza una búsqueda de aquellos cursos online que mejor se adapten a tus necesidades. Hoy en día existen numerosas plataformas que ofrecen cursos gratuitos.

 

Quizás, la situación actual en la que vivimos sea una oportunidad para hacer ver que el teletrabajo es una buena alternativa para conciliar y ser más eficiente. Y es que, si podemos teletrabajar ante una epidemia, ¿por qué no lo vamos a hacer en el futuro? ¿Crees que tras la epidemia las empresas españolas se sumen al trabajo en remoto? ¡Cuéntanoslo!


El impacto del coronavirus en la gestión de las empresas

Desde hace algunas semanas, las noticias que aparecen en todos los medios tienen un único protagonista: el Coronavirus (Covid-19). Un virus que ya ha superado las 113.000 personas infectadas, con más de 2.700 muertos en todo el mundo, y que continúa extendiéndose, poniendo en cuarentena a varias ciudades en los países más afectados, como China o Italia.

 

En España, el coronavirus ya ha afectado a más de 1.600 personas y su rápida propagación preocupa en casi todas las comunidades autónomas del país. De hecho, son ya varias las medidas de contención tomadas, entre las que destacan: el cierre de centros educativos en las comunidades del País Vasco, La Rioja y Madrid, la suspensión de los vuelos procedentes de Italia, la realización de los partidos de La Liga a puerta cerrada o la prohibición de eventos con más de 1.000 personas en las comunidades más afectadas.

 

En este contexto, las empresas españolas también comienzan a poner en marcha sus propios planes de contención para hacer frente a posibles contagios. Estas medidas van desde la suspensión de los viajes de trabajo fuera de España hasta revisiones médicas generalizadas, ajustes de plantilla temporales o el teletrabajo, una medida preventiva recomendada por el Ministerio de Trabajo y llevada a cabo recientemente por grandes empresas como Microsoft o Telefónica. Estas empresas, además de tomar esta medida para sus propios empleados, ofrecen servicios adicionales a sus clientes para facilitarles este proceso, de forma totalmente gratuita.

 

Desde hace algunos años, empresas y expertos en RRHH vienen hablando de los beneficios del teletrabajo, pero en España son muy pocas las empresas que se han atrevido a ponerlo en marcha. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), solo hay 800.000 personas que trabajan desde casa al menos una vez por semana. Lo que significa menos del 5% de la población ocupada.

 

Quizás, este tipo de contratiempos puedan servir de palanca para adoptar, por parte de las empresas que aún no lo han planteado, metodologías de trabajo que apuestan por la flexibilidad y la gestión por objetivos, facilitando la conciliación de la vida laboral y personal. Además, también favorece la inclusión de colectivos en riesgo de exclusión del mercado de trabajo e, incluso, al reducir los desplazamientos hacia el lugar de trabajo, contribuye al medioambiente.

 

No hay que olvidar que, independientemente de las circunstancias puntuales y dadas por el entorno exterior, la irrupción de las tecnologías y la evolución de los modelos de negocio que se imponen, requieren adoptar también nuevos modelos de gestión de equipos que, no solo contemplan el teletrabajo, sino también la gestión de proyectos con equipos deslocalizados, la implantación de KPIs y OKRs para la dirección por objetivos y la utilización de tecnologías para fomentar el trabajo colaborativo. Quién sabe si, como dicen los chinos, la crisis se convierte en oportunidad y cada vez vemos más empresas que implantan estos métodos para gestionar equipos de talento de una manera más flexible, permitiéndoles ser más competitivas y rentables.

 

Aún así, para aquellos que, irremediablemente, tienen que acudir a su puesto de trabajo, es imprescindible tomar ciertas medidas higiénicas en el entorno laboral, entre las que se recomienda:

 

  • Realizar una higiene de manos frecuente (lavado con agua y jabón o soluciones alcohólicas)
  • Cubrirse la boca y nariz al toser y estornudar.
  • Evitar tocarse los ojos, boca o nariz.
  • Usar pañuelos desechables.
  • Mantener una ventilación adecuada.
  • La limpieza de superficies y objetos.

 

La gran pregunta para nosotros ahora es cuánto tiempo puede durar el impacto del virus, y cómo nos tendremos que adaptar, empresas y personas, para que el impacto no sea catastrófico.

 

¿Es tu empresa alguna de las afectadas por el COVID-2019? ¿Estás ya teletrabajando? Comparte con nosotros algunos consejos para gestionar mejor el trabajo desde casa.