¿Cuáles son las prioridades de los directores de Recursos Humanos?
Rodeados por la incertidumbre, hoy queremos centrar la atención de nuestro post en las prioridades de los directores de Recursos Humanos.
Según el informe elaborado por IDC, en colaboración con la ADP, tras encuestar a Directivos de recursos humanos de 8 países (Francia, Italia, Alemania, Países Bajos, Polonia, España, Suiza y Reino Unido), podemos confirmar que los temas que destacan en la agenda de los principales actores responsables de las soluciones HCM en sus empresas son:
- Los procesos de transformación digital en curso (DX) ya no se centran exclusivamente en el front end de la empresa, ya que las organizaciones están poniendo el mismo énfasis en la transformación del back office (p.ej., finanzas y contabilidad, recursos humanos).
- La creciente escasez de talentos y la feroz competencia por los candidatos en muchos mercados continúan planteando desafíos para los departamentos de recursos humanos, ya que este papel tradicional de recursos humanos seguirá estando a la vanguardia de las prioridades de los departamentos de recursos humanos.
- Los empleados esperan que los procesos relacionados con RRHH funcionen con fluidez y utilicen herramientas digitales para limitar el trabajo necesario de su lado. También esperan que la experiencia de usuario como empleados sea similar a las que encuentran como consumidores.
- La brecha generacional entre los gerentes, que típicamente pertenecen a la generación X o la generación del baby boom, y sus empleados, en gran parte millennials, sigue creciendo. El desafío para los departamentos de RRHH es no sólo diseñar una experiencia de trabajo compatible con la tecnología digital, sino también gestionar las necesidades, las expectativas y los requisitos de las diferentes generaciones de personal que trabajan simultáneamente.
- Las operaciones se están volviendo más globales y los procesos de RR.HH. necesitan dar soporte a diversos mercados con diferentes regulaciones y condiciones del mercado de trabajo.
- Muchas empresas crecen mediante fusiones y adquisiciones, obligando a RRHH a asumir nuevas entidades en el entorno corporativo y unificar culturas de empresa en organizaciones con diferentes orígenes culturales.
Todas estas cuestiones tienen un fuerte impacto en las áreas de enfoque de recursos humanos.
Podéis leer el estudio completo aquí.
El impacto del coronavirus en la gestión de las empresas
Desde hace algunas semanas, las noticias que aparecen en todos los medios tienen un único protagonista: el Coronavirus (Covid-19). Un virus que ya ha superado las 113.000 personas infectadas, con más de 2.700 muertos en todo el mundo, y que continúa extendiéndose, poniendo en cuarentena a varias ciudades en los países más afectados, como China o Italia.
En España, el coronavirus ya ha afectado a más de 1.600 personas y su rápida propagación preocupa en casi todas las comunidades autónomas del país. De hecho, son ya varias las medidas de contención tomadas, entre las que destacan: el cierre de centros educativos en las comunidades del País Vasco, La Rioja y Madrid, la suspensión de los vuelos procedentes de Italia, la realización de los partidos de La Liga a puerta cerrada o la prohibición de eventos con más de 1.000 personas en las comunidades más afectadas.
En este contexto, las empresas españolas también comienzan a poner en marcha sus propios planes de contención para hacer frente a posibles contagios. Estas medidas van desde la suspensión de los viajes de trabajo fuera de España hasta revisiones médicas generalizadas, ajustes de plantilla temporales o el teletrabajo, una medida preventiva recomendada por el Ministerio de Trabajo y llevada a cabo recientemente por grandes empresas como Microsoft o Telefónica. Estas empresas, además de tomar esta medida para sus propios empleados, ofrecen servicios adicionales a sus clientes para facilitarles este proceso, de forma totalmente gratuita.
Desde hace algunos años, empresas y expertos en RRHH vienen hablando de los beneficios del teletrabajo, pero en España son muy pocas las empresas que se han atrevido a ponerlo en marcha. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), solo hay 800.000 personas que trabajan desde casa al menos una vez por semana. Lo que significa menos del 5% de la población ocupada.
Quizás, este tipo de contratiempos puedan servir de palanca para adoptar, por parte de las empresas que aún no lo han planteado, metodologías de trabajo que apuestan por la flexibilidad y la gestión por objetivos, facilitando la conciliación de la vida laboral y personal. Además, también favorece la inclusión de colectivos en riesgo de exclusión del mercado de trabajo e, incluso, al reducir los desplazamientos hacia el lugar de trabajo, contribuye al medioambiente.
No hay que olvidar que, independientemente de las circunstancias puntuales y dadas por el entorno exterior, la irrupción de las tecnologías y la evolución de los modelos de negocio que se imponen, requieren adoptar también nuevos modelos de gestión de equipos que, no solo contemplan el teletrabajo, sino también la gestión de proyectos con equipos deslocalizados, la implantación de KPIs y OKRs para la dirección por objetivos y la utilización de tecnologías para fomentar el trabajo colaborativo. Quién sabe si, como dicen los chinos, la crisis se convierte en oportunidad y cada vez vemos más empresas que implantan estos métodos para gestionar equipos de talento de una manera más flexible, permitiéndoles ser más competitivas y rentables.
Aún así, para aquellos que, irremediablemente, tienen que acudir a su puesto de trabajo, es imprescindible tomar ciertas medidas higiénicas en el entorno laboral, entre las que se recomienda:
- Realizar una higiene de manos frecuente (lavado con agua y jabón o soluciones alcohólicas)
- Cubrirse la boca y nariz al toser y estornudar.
- Evitar tocarse los ojos, boca o nariz.
- Usar pañuelos desechables.
- Mantener una ventilación adecuada.
- La limpieza de superficies y objetos.
La gran pregunta para nosotros ahora es cuánto tiempo puede durar el impacto del virus, y cómo nos tendremos que adaptar, empresas y personas, para que el impacto no sea catastrófico.
¿Es tu empresa alguna de las afectadas por el COVID-2019? ¿Estás ya teletrabajando? Comparte con nosotros algunos consejos para gestionar mejor el trabajo desde casa.
El futuro del trabajo y el trabajo del futuro
Los avances que nos trae la irrupción de las tecnologías en esta 4ª Revolución Industrial provocan que el mercado laboral cambie y evolucione constantemente en cualquier sector de actividad. En este sentido, el Foro Davos en 2018 ya adelantó que en un futuro cercano (2022) esta disrupción tecnológica generaría una tormenta perfecta que haría que el mercado laboral saltase por los aires.
Algunos de los principales impulsores de este cambio son: la inteligencia artificial, la automatización, la robótica, el Internet de las cosas, el cambio climático, la globalización y el envejecimiento y aumento de la población.
Durante la próxima década, casi todos los trabajos se verán afectados. Algunos, a lo largo de los próximos años, acabarán desapareciendo por completo y, a su vez, se crearán nuevos puestos de trabajo que en este momento ni siquiera imaginamos. Esto ya está sucediendo en algunos campos como en la industria, el comercio minorista, el entretenimiento, la fabricación o la educación, donde las máquinas ya han ido asumiendo una gran cantidad de trabajos repetitivos, tradicionalmente realizado por humanos.
Según revela un estudio de la Universidad Europea de Madrid, la mayoría de los puestos de trabajo que van a impulsar la economía en el 2030, no existen a día de hoy y serán ocupados por el 65% de alumnos que se sientan hoy en las aulas de Primaria. Pero ¿qué significarán estos cambios para los jóvenes? ¿Qué habilidades necesitarán para ingresar al mercado laboral? Y, ¿qué harán en estos nuevos trabajos?
Mientras algunas habilidades actuales continuarán siendo altamente recompensadas, otras serán asumidas por las máquinas. Las habilidades tecnológicas y/o digitales, además de las habilidades blandas (soft skills), como el aprendizaje constante, la especialización, adaptación y gestión del cambio serán necesarias para no quedarse sin empleo.
Pero el empleo como hoy lo conocemos no va a tener sentido. Trabajaremos menos horas, de otra forma y en otras cosas que no sean susceptibles de sustituir por máquinas. El concepto “trabajo” como hoy lo conocemos será algún tipo de contrato social, que está aún por definir.
Aún así, con todo esto, la automatización no está concebida para destruir empleos, sino para poner en valor las capacidades de las personas, más allá de las tareas mecánicas, aprovechar su talento y reorientar su ocupación hacia actividades que permiten un desarrollo profesional y personal, además de mejorar la productividad de la empresa. De ahí, la necesidad de trabajar en una ágil adaptación de los procesos, puestos de trabajo actuales y las personas que los ocupan para ser más competitivos.
En los trabajos del futuro, las personas van a tener que aprender y adaptarse al trabajo con máquinas, en lugar de competir con ellas, pasando de la realización de aquellos trabajos mecánicos que realizaban, a la gestión y supervisión de estas herramientas tecnológicas.
Los “100 empleos del futuro", una investigación realizada por Ford Australia, la Universidad de Deakin y la Universidad de Griffith, retrata un mundo de trabajo que continúa ofreciendo una amplia gama de oportunidades profesionales en todos los sectores. Así se predicen los puestos de trabajo que tendrán una mayor salida laboral, con el objetivo de informar al público y, especialmente a los jóvenes que aún no han ingresado al mercado laboral. Podrán conocer lo que está por llegar y qué habilidades e intereses prepararán mejor a las personas para ese futuro.
Estos 100 nuevos puestos se agrupan en once categorías en función del tipo de trabajo realizado: tecnología, personas, derecho, negocios, medio ambiente, movilidad, agricultura, salud, datos, experiencia y espacio. Como era de esperar, la mayoría están fuertemente influenciados por los ya mencionados avances tecnológicos. Algunos de estos trabajos son sorprendentes, ofreciendo nuevas perspectivas sobre nuestras posibles vidas futuras: personas a cargo de preservar y resaltar los recuerdos para las personas mayores; esteticistas que nos ayudarán con nuestra apariencia o psicólogos Cyborg que nos ayudarán a aceptar nuestros órganos sintéticos; diseñadores de edificios en 3D; el Cricket Farmer o el Weather Control Engineer…
En toda esta época de cambios, las empresas están obligadas a trabajar en su adaptación, pues esta 4ª Revolución Industrial trae consigo lo que los expertos llaman el “Darwinismo tecnológico”. Es decir, que la selección natural será la encargada de hacer desaparecer empresas que no sean capaces de jugar en estas nuevas reglas del juego que la irrupción de las tecnologías está marcando.
Si necesitas digitalizar tu empresa o estás buscando personal cualificado para desarrollar tareas tecnológicas, ¡ponte en contacto con nosotros y síguenos muy de cerca a través de nuestro perfil de LinkedIn!


