¿Es ético diseñar un producto para que falle?
Muchas personas han oído hablar de la "obsolescencia programada", pero pocas conocen su origen, su desarrollo y los primeros productos fabricados bajo este concepto. En Hasten Group te lo contamos todo sobre este término que, entre otros aspectos, afecta al mundo digital en el que vivimos.
La obsolescencia programada es programar la vida útil de un producto. Esta acción intencionada se originó en los años 20. Más tarde, comenzó a realizarse con todo tipo de productos (bombillas, vehículos, electrodomésticos, aparatos electrónicos…) con el fin de aumentar las ventas.
Desde los años 50 hasta la actualidad fue la raíz del crecimiento económico en el mundo Occidental gracias a que en paralelo nació la sociedad de consumo y la producción en masa, por tanto, ejecutar lo primero salió muy bien gracias a los consumidores y a las compras de productos innecesarios. Incluso llegó a ser innecesaria esta obsolescencia puesto que muchas veces los consumidores estaban seducidos por diseños más modernos que surgían de productos que ya tenían.

“Un artículo que no se desgasta es una desgracia para el negocio”
¿Cuál crees que fue uno de los primeros productos?
Fue la bombilla. Sin embargo, antes de ésta se fabricó una bombilla sin obsolescencia programada, con un filamento específico. Esta misma lleva encendida sin interrupción desde 1901 en un parque de bomberos en California.
Esto nos lleva a preguntarnos por qué no se fabricaron así todos los productos o, al menos, todas las bombillas. En 1924 se creó un cartel mundial llamado Phoebus que controlaba el mercado mundial de las bombillas, su objetivo era controlar al consumidor, a la patente y a la producción, que el público comprase bombillas con regularidad. Para lograrlo redujeron la vida de éstas a unas 1.000 horas.

En la actualidad, los productos tecnológicos son los que más sufren esta programación de su vida útil, y con ello los consumidores comienzan a cuestionarse la obsolescencia programada y los trucos de los fabricantes.
Los productos serían más caros si su precio incluyese costes ocultos, como las materias primas usadas, las emisiones de carbono y el impacto ambiental de la producción y el reciclaje y, de esta manera, tendrían más incentivos para hacer productos sin programar su vida.
Y tú, ¿Crees que es ético diseñar un producto para que falle?
El futuro de las empresas, y de Hasten, es verde
El futuro de las empresas es verde y Hasten Group lo sabe.
La compañía, consciente de los retos que nos aguardan en los próximos años, está llevando a cabo iniciativas sostenibles e implementando soluciones a corto plazo.
¿Qué ha conseguido Hasten Group?
- Reducir el consumo de papel en un 90%.
- Desechar la utilización de elementos de un solo uso en la oficina, como vasos o cubiertos.
- Apostar por el teletrabajo, no solo para mejorar la conciliación de nuestros empleados, sino también para evitar los desplazamientos y reducir la contaminación.

Sumado al reto por un futuro verde, uno de los objetivos que quiere conseguir Hasten Group es la reducción de la huella de carbono. Para todo ello se ha adherido al Pacto Mundial de Naciones Unidas, una iniciativa solidaria que busca potenciar un sector privado sostenible y responsable, y transformar el sector empresarial en el mundo. Su objetivo es animar a empresas y organizaciones a alinear sus estrategias con Diez Principios universales relacionados con los derechos humanos, el medioambiente, la lucha contra la corrupción y el trabajo.

Asimismo, cuenta con el mandato de la ONU de sensibilizar al sector privado sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que fueron adoptados por las Naciones Unidas en 2015 como un llamamiento universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que para el 2030 todas las personas disfruten de paz y prosperidad.
¿Qué os parecen todas las iniciativas que Hasten Group está llevando a cabo?
Hasten Group, la consultora tecnológica líder en el mercado
Hasten Group es una consultora tecnológica especializada en el desarrollo de aplicaciones multiplataforma que, desde hace más de 10 años, aporta la experiencia de sus profesionales en consultoría IT y tecnologías de la información. En Hasten Group trabajamos para dar el servicio más innovador con productos propios para aquellos negocios que requieran una solución más directa para su compañía.
Nuestro objetivo es dotar a los clientes de las mejores soluciones empresariales y de calidad adaptadas a cada caso. Además, les ayudamos en sus procesos de innovación y transformación digital, les guiamos y les acompañamos en su desarrollo, implantación y mantenimiento.
Como consultora somos líderes en eficiencia tecnológica, pero queremos llegar más lejos: Queremos ser la primera opción de las grandes empresas en su proceso de transformación digital utilizando las tecnologías más eficientes.

NUESTRO ADN
AUTÉNTICOS: Aportamos cercanía y transparencia trabajando codo a codo con quien deposita su confianza en nosotros.
FLEXIBLES: Nos ajustamos a las necesidades y personalizamos nuestras ofertas desde la proximidad.
RESPONSABLES: Comprometidos con lo que hacemos, somos tenaces y resolutivos.
APASIONADOS: Nos apasiona lo que hacemos y ofrecemos las mejores soluciones tecnológicas punteras.
NUESTROS SERVICIOS
Hasten Group ofrece variedad de servicios:
Servicios gestionados
Servicios profesionales: Capacitación de talento y engagement y gestión de la demanda
Selección directa: La especialización de nuestros consultores de selección marca la diferencia
Proyectos de Movilidad y Web
Consultoría de Innovación
¿Cuál es nuestra misión? Hasten apuesta por el compromiso de aportar una experiencia de marca que satisfaga a sus clientes aportando un equipo experto en aportar soluciones óptimas y reales.
¿Cuáles son nuestros valores? El ADN de nuestra compañía es el compromiso con nuestros clientes, junto con un espíritu de equipo que nos permite mantener un clima de trabajo flexible y basado en responsabilidades.
Si quieres conocer más sobre nuestra consultora, síguenos en nuestros perfiles de LinkedIn y Twitter.
Necesidades de tu empresa que la tecnología puede cubrir
Actualmente, la presencia de la tecnología en las empresas es vital por todas las ventajas que ofrece a la hora de cubrir necesidades diarias laborales.
Las herramientas tecnológicas han ido evolucionando y con ellas las compañías se han redefinido. las primeras aportan beneficios a las segundas tales como simplificar las tareas o agilizar los procesos y la comunicación, de tal manera que se estima que en 2023 el gasto en tecnologías y servicios alcanzará los 2,3 billones de dólares.
Si quieres exprimir al máximo todas las capacidades de esta ciencia tecnológica o, quieres comenzar a apostar por ella porque la situación de tu negocio en el mercado se ve afectado, en Hasten Group te contamos las...
... CINCO NECESIDADES QUE PUEDE CUBRIR TU EMPRESA CON LA AYUDA DE LA TECNOLOGÍA
- Comunicación: Tenemos a nuestra disposición todas las herramientas y aplicaciones necesarias para estar constantemente comunicados desde, cuando y con quien queramos. Además, la tecnología nos ha permitido trabajar en remoto obteniendo la misma productividad y eficacia que de manera presencial.
- Contratación: Uno de los objetivos principales de las empresas es captar el mejor talento. Ahora esto es posible gracias a todos los programas informáticos desarrollados a partir de la tecnología.
- Productividad: Como decíamos al comienzo de este artículo, los instrumentos que nos aporta esta ciencia nos han permitido simplificar las tareas y agilizar los procesos alcanzando la máxima productividad.
- Costos: Actualmente contamos con variedad de herramientas que optimizan los procesos y eliminan errores que, en consecuencia, reducen tanto el tiempo de ejecución de las tareas como el costo de las mismas.
- Posicionamiento: Todo lo que la tecnología facilita a las empresas y las necesidades que satisface puede lograr posicionar nuestra compañía por delante de los competidores en el mercado.
Los puntos anteriores pueden darse en cualquier tipo de empresas, por eso la implementación de la tecnología es la vía más conveniente para alcanzar las metas de nuestro negocio.
Web 3.0 y Metaverso: el futuro de internet
El autor estadounidense y orador público John Naisbitt, experto en el área de la futorología, es conocido por su declaración “la mejor manera de pronosticar el futuro es tratar de entender el presente”. Por ello, analizando las tendencias tecnológicas que dominaron, sobre todo en medios, en 2021, es posible pronosticar qué tendencias tecnológicas veremos en 2022. Y, como ya mencionamos en el post anterior, entre las muchas tendencias que dominaron 2021 se encuentran: la Biotecnología de ARNm, la carrera espacial, el trabajo en remoto, la IA o la geoingeniería. Sin embargo, dos de las que sobresalieron son las Web 3.0 (o descentralización de internet) y el metaverso. Estas dos tendencias, durante 2022, seguirán despertando el interés de los medios, expertos en tecnologías, empresas y público en general.
- Web 3.0
Sin duda, todo lo relacionado con la Web 3.0 y la descentralización ha pasado a primer plano en cualquier conversación, principalmente debido a la moda de los NFT (Tokens No Fungibles). Para entender la Web3, repasaremos las anteriores “versiones” de la web, en términos muy básicos para que se pueda entender:
- La Web 1.0 consistía en navegar de forma pasiva por la web, consumiendo contenido en modo “solo lectura”.
- La Web 2.0 hizo que los consumidores fueran más activos y participativos, permitiéndoles interactuar e incorporar contenidos en redes sociales, colaborar entre ellos, etc. Aquí es donde estamos actualmente.
La Web 3.0 se refiere a un paradigma descentralizado, donde los creadores de contenidos pueden “acuñar” (crear un activo digital único que se puede vender como un token como prueba de la propiedad), poseer, vender y recibir pagos por sus contenidos a través de NFTs. Todo ello, utilizando componentes tecnológicos basados en blockchain. Después, la venta de archivos NFT y el pago de todos ellos se realiza en una cadena de bloques de forma descentralizada.
La Web 3.0 está impulsada por diferentes conceptos y componentes de la tecnología blockchain como: libros distribuidos, wallets, Smart contracts y NFTs. Según Gartner, las NFTs se encuentran en su pico de expectativas infladas o “hype”, aunque NFT y blockchain se podrían considerar tecnologías que sobreviven a la exageración y a un posible colapso en 2022.
Las soluciones basadas en Web3 aún no han adquirido una adopción masiva para que podamos decir que hemos llegado a la Web 3.0. Las soluciones de blockchain aplicadas a redes sociales permitirán a los creadores de contenido venderlo y cobrar por él. Desgraciadamente, estas plataformas de redes sociales como Facebook, Instagram o TikTok, que a día de hoy utilizamos, están alguna década de distancia de esto.
- Metaverso
Merriam-Webster, editorial especializada en libros de referencia, define el metaverso como “un mundo virtual altamente inmersivo, donde las personas se reúnen para socializar, jugar y trabajar”. Según Mark Zukerberg, director ejecutivo de Meta, puedes pensar en el metaverso como “una internet tremendamente personalizada y adaptada, en la que estás dentro para mucho más que solo mirar”. Él cree que “será la sucesora de la internet móvil”.
El metaverso podría ofrecer experiencias cercanas a la vida real en reuniones online, interacciones en redes sociales con amigos o familiares, consultas médicas, compras y pruebas de ropa o asistir a eventos o conciertos en directo. Ya estamos viendo algunos dispositivos inteligentes, usados en el cuerpo y en la ropa, que pueden estimular los músculos de los usuarios simulando determinadas sensaciones en el metaverso. Apple, Microsoft, Google, Meta y otros están compitiendo para dominar la futura plataforma del metaverso, creando nuevos productos y sistemas operativos específicos para ella.
Sin embargo, el Metaverso también generará desafíos. La falta de interoperabilidad, tener diferentes sistemas operativos o dispositivos AR/VR no estándares, que no puedan operar entre sí, dificultará la adopción. Esta podría ser la razón por la que el analista Simon Powell dijo a Yahoo que un solo metaverso podría estar a más de una década de distancia. Además, el metaverso requiere de dispositivos costosos, habilidades y conocimientos escasos en el mercado hoy día. Así como el problema intrínseco en cuanto a gestión de los datos, la seguridad y la privacidad.
Como podemos ver, existen numerosos desafíos. Sin embargo, a lo largo de 2022 podríamos comenzar a ver las semillas de estas tecnologías emergentes. Algunas de ellas morirán, otras destacarán y muchas de ellas tardarán años o décadas en madurar y producir resultados que se puedan adoptar de forma masiva, siendo sólidas y seguras.
Claves para gestionar talento en la nueva era
Ya es de sobra conocido que el mundo laboral ha cambiado. Vemos cientos de artículos, análisis y estudios que hablan sobre las nuevas tendencias que afectan a la gestión de personas y a nuevas formas de trabajo a nivel global. En los últimos tiempos, ha crecido de forma exponencial el nuevo modelo de trabajo, adoptado por numerosas empresas y otras que aún se resisten: el modelo híbrido. Este modelo combina el trabajo presencial en la oficina con el trabajo en remoto, de forma más o menos flexible en función de la empresa, incluso de los equipos o las tareas a desempeñar. Las empresas y los profesionales han tenido que adaptarse a esta nueva forma de trabajar y los líderes de RRHH han trabajado en cómo alinear sus estrategias de gestión de personas a esta nueva realidad: cómo gestionar mejor el talento.
Mucho se habla de las claves relacionadas con la definición y ejecución de estas estrategias, tareas a tener en cuenta y guías para que este proceso sea un éxito en la empresa. Pero, antes de nada, es necesario realizar una reflexión y hacerse una pregunta para poder trabajar en la elaboración y ejecución de las acciones encaminadas a gestionar mejor el talento de nuestra organización: ¿Qué tipo de talento tenemos y queremos tener?
De nada nos sirve contratar al mejor talento, ni pretender tener a los mejores en nuestros equipos (con mayor conocimiento y experiencia) si, por otra parte, no cumplen con las habilidades y competencias necesarias para el puesto, la actitud y el compromiso. ¿Quizás entonces la clave esté en no tener a los mejores, sino a los más adecuados?
Abordaremos las claves para encontrar y mantener el mejor talento en nuestra organización desde diferentes ángulos:
- Los conocimientos y la experiencia. Se refiere al “saber hacer”. Nos dan las pistas necesarias para intuir que la persona puede desempeñar las tareas, sobre todo técnicas y operativas, de una forma competente. Es decir, tiene las competencias técnicas, sabe sobre lo que tiene que hacer y, en muchos casos, ya lo ha hecho antes. Normalmente este tipo de competencias y conocimientos se pueden adquirir a través de determinados recursos como: libros, cursos, internet u otros medios. Por ejemplo, podemos hablar de conocimientos de programación, diseño, finanzas o arquitectura.
- Las habilidades y competencias (soft skills). Tiene que ver con el “ser capaz”. En este caso, no se refiere tanto a las competencias técnicas y relacionados con las tareas a realizar, a lo que la persona puede hacer hoy, sino a sus capacidades y habilidades para desarrollar dichas tareas. Nos dan la información necesaria para intuir, no solo lo que sabe hacer hoy, sino lo que podrá llegar a saber o hacer a futuro. Hoy día, las organizaciones saben cuáles son sus modelos de negocio, estrategias y tácticas en el presente, pero no tienen ni idea sobre cuáles serán en un futuro. Donde el mercado, las empresas y las necesidades cambian de manera acelerada y se hace necesario adaptarse rápidamente a estos cambios. Por supuesto, sus equipos también y las habilidades y competencias blandas (no técnicas) son las que le van a facilitar llevar a cabo estos cambios con éxito. Como competencias clave, podemos hablar de flexibilidad, gestión del cambio, liderazgo, trabajo en equipo o tolerancia a la frustración.
- La actitud y motivación. Nos referimos al “querer hacer”. Tan importante es que nuestro equipo tenga los conocimientos y competencias necesarias para desarrollar su trabajo, además de evolucionar con las necesidades de la empresa, como tener la actitud adecuada frente a los problemas y desafíos que supone. La motivación necesaria para afrontar retos es clave a la hora, no solo de resolver problemas, sino de generar ideas y crear. La importancia de tener algo que nos mueve para hacer las cosas. Si no hay motivación, el gurú más competente no será válido para nuestro equipo.
- El compromiso y el propósito. Se refiere a “comprometerse a hacer”. Si hay algo que marca la diferencia en un equipo es precisamente el compromiso y el sentido del propósito. Es importante que cada uno de los miembros entiendan el proyecto, sus objetivos y cómo su aportación impacta en los resultados y la consecución de un objetivo común. Cuando el propósito de la organización es compartido, cada uno de los integrantes se lo creen y además lo comparten. Todo lo demás es mucho más fácil. Por ello es muy importante identificar este propósito, contarlo y enamorar a los miembros de la organización y a los candidatos.
Hoy día la información está en internet, los libros, los cursos… Las competencias y habilidades se entrenan, pero la motivación, el compromiso y el propósito, se tienen o no. Por lo tanto, construyamos equipos de gente que sepa hacer, que sea capaz. Pero, sobre todo, gente que quiera hacer, que esté comprometida y comparta el propósito de la organización.
Si tenemos en cuenta estos factores podremos asegurarnos de que tenemos, no solo el mejor talento, sino el más adecuado para nuestros equipos y organización. No olvidemos que, desde que la tecnología ha empapado cualquier sector de actividad que se nos venga a la cabeza y, desde que los datos, en la mayoría de los casos, comienzan a ser el activo de más valor de la organización, el capital más importante de nuestra empresa son las personas: nuestra mayor ventaja competitiva, lo que nos permitirá ser sostenibles y crecer.
El directivo más buscado por las empresas en post-pandemia
Si hay algo que la pandemia ha dejado claro en el ámbito empresarial es que va a ser cada vez más común, a partir de ahora, vivir situaciones de incertidumbre que no responden a patrones antes vistos y conocidos. Las organizaciones que sobreviven son aquellas que aprenden a vivir en este estado. Que se adaptan a los continuos cambios y muestran agilidad para repensar y reinventarse cuando sea necesario. Para ello, el perfil directivo que necesitan estas organizaciones también ha cambiado. Un perfil directivo con una serie de habilidades y competencias que les permita, no solo adaptarse a los cambios, sino anticiparse e incluso provocarlos.
¿Qué características debemos buscar en un perfil directivo que pueda llevar al éxito a nuestras empresas en este nuevo paradigma?
- Lo primero de todo es asumir y tomar consciencia de que el modelo de organización ya ha cambiado. Ya no vale lo que antes era la clave del éxito. Se hace necesario realizar un trabajo de análisis para detectar errores en los anteriores modelos de dirección. Identificar qué aspectos hay que modificar, cuáles ya no nos valen y adoptar nuevos estilos de liderazgo. Hay que transformar los viejos estilos autoritarios, modelos de dirección poco organizados y adoptar metodologías basadas en la comunicación, en el ejemplo y el uso de herramientas digitales.
- El nuevo directivo tiene que ejercer ahora en un entorno virtual. En muchas ocasiones, con equipos muy dispersos y a través de canales digitales. Velando que la comunicación se realice de la misma forma que en la presencialidad y que cada miembro del equipo esté alineado con la estrategia y los objetivos marcados.
- Las competencias, ya no solo transversales o softskills, sino las digitales, se hacen indispensables. El nuevo directivo tiene que adquirir una serie de habilidades y conocimientos en el uso de las tecnologías en su ámbito de aplicación, conocer qué metodologías y herramientas digitales existen y aplicarlas. Así mismo, hacerlas extensibles a sus equipos y formarlos para capacitarlos para adaptarse a estos cambios.
- La adaptación a los cambios también requiere que el directivo adopte un modelo de dirección frente a objetivos, teniendo en cuenta el entorno y su equipo. Sabiendo adaptarse en cada momento a las necesidades de la organización. Transmitir esto a sus equipos es fundamental. En un modelo en el que se fomenta el teletrabajo y/o el trabajo híbrido, a veces con distintos horarios, se hace necesario dejar claros los objetivos y transmitir la necesidad de alinearse con los mismos, más allá de la tradicional presencialidad y cumplimiento de horarios. Esto empodera a los trabajadores, pero también le requieren un componente de responsabilidad.
- Una característica fundamental, el directivo o líder del futuro (ya del presente) tiene que ser súper proactivo. Entender, antes que nadie, la necesidad de adaptación y poner en marcha internamente los cambios necesarios. Transmitirlo a los equipos y conseguir que la organización sea lo más ágil posible. El directivo que no cumpla con esta premisa, significará un freno para la adaptabilidad y buena marcha de la organización, en un nuevo paradigma, destacado por la incertidumbre y los continuos cambios.
Además de estas características fundamentales, es importante que el nuevo directivo ejerza de “punta de lanza”, allanando el camino y facilitando los cambios en la organización para sus equipos. Una especie de “pegamento” para conseguir un equipo cohesionado y trabajando con un propósito común. Además de una fuente de motivación para que los miembros de la organización trabajen alineados y con pasión por el trabajo que realizan.
2022: cambios en las prioridades e intereses de los empleados
Algo que ya estaba en la cabeza de todos: empresarios, directivos y empleados … se ha impuesto, de forma acelerada, tras la pandemia. La flexibilidad laboral, el trabajo híbrido o remoto y la conciliación laboral están aquí y, como se suele decir, han venido para quedarse.
Y es que, ha tenido que llegar una pandemia para cambiarnos la mentalidad de golpe. Algo que nos pasa a menudo, pues somos seres humanos y necesitamos una palanca que nos empuje a realizar cambios importantes. Pero, aunque la “cabra tira al monte” y una mayoría de empresas, sobre todo las grandes, han vuelto a obligar o al menos sugerir la vuelta a la oficina, en algunos casos de forma totalmente presencial, irremediablemente la manera de ver las cosas ha cambiado. Sobre todo, porque si en vez del lado de las empresas, miramos desde el ángulo de los empleados, las prioridades e intereses han cambiado. Teniendo que llegar, en muchos casos, a un consenso o término medio entre ambos.
Así, los empleados prefieren trabajar cerca de casa, para poder conciliar mejor la vida familiar y profesional. Son conscientes de que pasan demasiado tiempo en el trayecto entre casa y el puesto de trabajo. Esto ha provocado que las empresas tengan que buscar nuevas ubicaciones para sus oficinas: localizaciones más céntricas o mejor repartidas por la ciudad, buscando el fácil acceso para sus trabajadores.
Por otro lado, el trabajo híbrido (la nueva modalidad que mezcla la presencialidad en la oficina y el trabajo en remoto) tiene visos de convertirse en la fórmula ideal. Esto se debe a que aporta los beneficios y las ventajas de ambas modalidades: la facilidad de conciliación entre la vida familiar y profesional, la flexibilidad y autonomía del trabajo en remoto, el contacto y comunicación directa o “face to face” con los compañeros de trabajo… Esa sensación de pertenencia que tan importante es en la construcción y gestión de equipos de trabajo.
Además, cada vez existen más profesionales, sobre todo en sectores altamente digitalizados, como los que tienen que ver con la programación, el diseño y el marketing digital, que prefieren el trabajo 100% remoto. Algunos de ellos no se plantean otra alternativa. Todo apunta a que esta minoría, poco a poco, se irá convirtiendo en una mayoría. Sobre todo, teniendo en cuenta el ritmo al que el mundo empresarial se está digitalizando, las necesidades cada vez más tecnológicas que aparecen y la dificultad que tienen las empresas de encontrar talento adecuado.
Las bases de la gestión del talento también han cambiado. El talento se hace global y cada vez es más complicado encontrar el talento ideal en la misma ciudad, incluso país. En este sentido, las empresas van a tener que hacer esfuerzos desde el punto de vista de gestión y organización. Por un lado, creando espacios de trabajo flexibles, que ofrezcan la comodidad a los empleados y generen el entorno necesario para fomentar este tipo de interacciones que impulsen la motivación. Y, por otro, estableciendo normas y mecanismos y aportando las herramientas y sistemas necesarios que faciliten el trabajo en remoto. De forma que no perjudique a la gestión de equipos, a la buena marcha del negocio y mantenga esa motivación y sentido de pertenencia de sus miembros.
Hoy en día, existen tecnologías, mecanismos y metodologías que lo permiten. El reto está en afrontarlo como tal e ir dando pasos hacia un nuevo paradigma empresarial y laboral, que no volverá a parecerse a lo que vimos antes de la pandemia.
Tendencias laborales en el mundo híbrido tras la pandemia
La irrupción de las tecnologías en cualquier sector de actividad que nos venga a la mente es una realidad, pero ya mucho antes de la pandemia, con esto que llaman la Cuarta Revolución Industrial. Esta revolución ha acercado, en algunos casos impuesto, el uso de herramientas y metodologías basadas en tecnología… introduciéndonos de lleno en un mundo digital y conectado. Luego, llegó la pandemia y aquellas empresas que aún se resistían, no tuvieron más remedio que acelerar una transformación hacia el mundo digital. Si no, directamente, morirían.
Se hace necesario dar un paso más en la gestión de empresas en el nuevo paradigma empresarial y laboral, en el que todo cambia de forma constante. Las tecnologías avanzan, la pandemia va pasando y nos ha hecho cambiar la visión de la gestión de empresas y equipos. Así, surgen nuevas necesidades, pero también nuevas formas de hacer las cosas.
En el informe “Tendencias de compensación y beneficios en el mundo híbrido”, de Cuatrecasas, Peoplematters y ORH se menciona una serie de tendencias existentes en el entorno laboral para que las compañías se adapten a este nuevo paradigma. Además, el “Observatorio Retina” reúne a los mayores expertos en innovación y tecnología de nuestro país para identificar las grandes tendencias del año. Tendencias que marcarán un año de optimismo generalizado tras la pandemia, en lo que a digitalización se refiere, con oportunidades en varios sectores de actividad. Aquí podemos ver las más destacadas:
Un mundo “data driven”
El auge de las tecnologías permite que los líderes basen su modelo de dirección en los datos en tiempo real. Lo que facilita la gestión y seguimiento de la actividad y sus resultados. Pero también les obliga a adquirir competencias más específicas y conocimientos en el ámbito digital.
Formación constante o de por vida (long life learning)
La formación constante o continua es un valor añadido, pero se convertirá en un “must”, debido a la velocidad de cambio que sufre el entorno empresarial y la necesidad de actualizar constantemente las competencias y conocimientos.
Información del mercado
Los datos son fundamentales para la atracción del talento hacia nuestra organización, así como para el propio talento moverse en su sector de actividad. Ya no basta con conocer el entorno más cercano de nuestro propio trabajo. Se hace necesario tener un conocimiento holístico mínimo de nuestro sector y competencia, tanto externa como interna.
Personalización del talento
El mundo es cada vez más global, pero el talento se convierte en algo individualizado. Lo que repercute en la gestión del talento a tiempo real, con el objetivo de ajustar las condiciones, pero también, el desarrollo profesional dentro de la organización. Crucial para la retención de talento.
La tecnología con propósito
Tecnología humanista al servicio de las personas, la prosperidad y el planeta. Solucionar problemas relevantes de forma responsable y los proyectos que pivotan, evolucionan, pero mantienen su propósito.
Tecnologías profundas en el ámbito digital
Además de mejorar en el uso de la tecnología, necesitamos una industria tecnológica fuerte. Las Deep Tech no solo son un factor económico, sino también de poder en la intersección de la ciencia, la ingeniería y el diseño.
Aún estamos acostumbrándonos a la hibridación del espacio físico y virtual. Pero la hiperautomatización define una nueva hibridación, la del empleado y la tecnología.
La inteligencia artificial cada vez más presente
Poniendo a las personas y sus derechos en el centro, es necesario subir a este tren, desde nuestro móvil personal a los grandes sistemas corporativos.
El ciberespacio es un territorio cada vez más complejo, se hace necesario un conocimiento más profundo para navegar en este entorno.
Metaverso, aún por descubrir
Es la palabra de moda, pero aún tardaremos en ver algo real y aterrizado. Eso si, cuando lo haga, estamos convencidos de que provocará un nuevo tsunami digital.
Mantenernos actualizados y/o gestionar empresas que aprenden y avanzan alineadas con los cambios acelerados en este nuevo paradigma es crucial para atraer y retener talento, ser sostenibles y, cada vez, más competitivos.
Lo que la tecnología ha logrado, que no lo destruya el CV
El nuevo paradigma laboral viene marcado por la irrupción de la tecnología en cualquier sector de actividad que elijamos al azar. Y es que, debido a la velocidad a la que evolucionan los mercados y las necesidades de las empresas, los perfiles profesionales que las forman no van a tener más remedio que evolucionar al mismo ritmo. Esto supone un reto enorme: ya no vale con vivir de los conocimientos pasados. Hay que hacer “switch” a un modelo de aprendizaje de por vida (long life learning). Pero también una gran oportunidad… pues lo que hayas estudiado no marca necesariamente a lo que te vayas a dedicar.
Si, tal vez aún te cueste reconocerlo, pero no te gusta lo que has estudiado. Tranquilo (o tranquila), no eres la única persona que ha pasado por esta situación. ¿Y sabes lo mejor? Hay solución -como para casi todo en la vida- porque hay quienes valoran tu talento más allá del CV.
En los procesos de selección, las empresas cada vez valoran más las ‘soft skills’ o habilidades blandas. Estas tienen que ver con: la motivación, la escucha activa, la responsabilidad personal y social, la autonomía, el trabajo en equipo… Todas ellas complementan a las ‘hard skills’ (habilidades duras). Es decir, aquellas que la persona necesita para desempeñar su trabajo y que se adquieren en los años de formación y experiencia profesional.
Hoy en día las ‘soft skills’ se han convertido en la clave para contratar al candidato perfecto, y no lo decimos nosotros. Hasta el 92% de los reclutadores entrevistados para el estudio Global Talent Trends Report 2021, elaborado por LinkedIn, afirman que los candidatos con grandes habilidades sociales destacan cada vez más. Otro dato significativo recoge que hasta el 89% considera que las ‘malas contrataciones’ suelen deberse a la falta de habilidades sociales, más que a habilidades técnicas o de conocimiento. A pesar de que las habilidades blandas se han convertido en las competencias más demandas por las empresas, el informe señala cómo todavía las compañías tienen problemas para evaluar con precisión estas ‘soft skills’.
Y es que las señales sociales que muestra un candidato durante una entrevista de trabajo (nerviosismo, impaciencia, optimismo…) pueden ser mal interpretadas por parte de los reclutadores. Si una persona está nerviosa durante una entrevista, ¿merece ser dejada fuera del proceso? En este sentido, la inteligencia artificial puede ser parte de la fórmula mágica. En lugar de basarse en los sentimientos de las personas para tomar decisiones de contratación, hay compañías que usan robots y algoritmos para detectar las habilidades necesarias para ciertos trabajos.
Este tipo de tecnología compara los candidatos que tienen esas habilidades con las vacantes. Y no solo encuentran a los mejores, sino que también identifican a aquellos que pueden haber pasado desapercibidos en el proceso tradicional. Aunque no todas las experiencias han sido positivas. Amazon probó suerte allá en 2014 y construyó una herramienta de contratación que analizaba las solicitudes de empleo presentadas al grupo en la última década e identificaba patrones. La idea era que seleccionaría a los aspirantes que mereciesen verdaderamente la pena.
Por desgracia, los datos estaban dominados por candidaturas formadas por varones y la inteligencia artificial se autoprogramó para dar preferencia a los candidatos masculinos. Excluyendo a los graduados de determinadas universidades exclusivas para el sexo femenino. La iniciativa fue descartada y Amazon ha asegurado que nunca utilizó el programa para evaluar a los aspirantes.
Dejando a un lado la inteligencia artificial, una manera sencilla de preseleccionar candidatos puede ser utilizando tecnologías y herramientas que permitan profundizar más allá del CV. Existen muchas plataformas, cada vez más preocupadas y conscientes de que todo tu talento no cabe en un CV, que basan sus procesos en lo que sabes hoy y podrás ser capaz mañana. Encontrando así al candidato óptimo para cada oportunidad.









