Selección Hasten de libros de tecnología para no perderte este verano

2021. Un año marcado por la COVID y un verano diferente, debido a las restricciones y a los cambios en nuestros hábitos. Podríamos decir que ha sido el año de la pandemia y de las grandes oportunidades de lectura. Y es que, según el Ministerio de Cultura y Deporte, en la presentación del Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España, el porcentaje de españoles mayores de 14 años que lee con frecuencia libros en su tiempo libre, es decir, al menos una vez a la semana, llegó durante los meses del confinamiento a un máximo histórico del 57%. En 2019 esa cifra era de escasamente el 50%. Además, también ha subido el tiempo dedicado a los libros, que en los meses de confinamiento se alcanzaron las 8 horas y 25 minutos semanales, siendo la media en 2019 de tan solo 6 horas y 55 minutos.

 

Mientras la COVID-19 continúa obligando a millones de personas en todo el mundo a quedarse en casa, ¿qué mejor momento podría haber para repasar las historias internas, los escándalos secretos y las ingeniosas innovaciones de Silicon Valley, sus protagonistas y empresas tecnológicas más destacadas?

 

¡Toma nota de estos 10 libros que te ayudarán a entender el mundo de la tecnología y los negocios!

 

  1. Sin Filtro: La historia secreta de Instagram (Sarah Frier). Nos cuenta cómo se creó la que hoy en día es una de las aplicaciones móviles más importantes del mundo. Creada en 2010, Instagram ya ha cumplido más de 10 años, proviniendo su nombre de Instant y Telegram. En este libro descubrimos, de mano de su autora, escritora y periodista de Bloomberg News, por qué esta nueva plataforma creció de la manera que lo hizo, cómo decidieron sus cofundadores vender su nueva red social a Facebook y cómo han llegado a ingresar más de 20.000 millones de dólares, más de la cuarta parte de las ventas totales de la empresa de Mark Zuckerberg.

 

  1. Nunca te pares: Autobiografía del fundador de Nike (Phil Knight). Aquí encontraremos las primeras dos décadas del nacimiento de una de las compañías más valiosas del mundo hoy día. El protagonista empieza su periplo laboral vendiendo enciclopedias en Hawái. Luego, pasa a ser contable en la propia isla y, finalmente, decide dejarla para conocer mundo. Canaliza su energía hacia el atletismo y en la Universidad de Oregón conoce a Bill Bowerman, su entrenador y figura clave en el futuro del devenir de lo que hoy es Nike.

 

  1. TikTok Boom: China, the US and the superpower race for Social Media (Chris Stokel-Walker). ¿Qué significa TikTok para el futuro de la tecnología? Chris profundiza en el pasado, presente y futuro de la aplicación de redes sociales más moderna y una de las más controvertidas de los últimos años.

 

  1. Go Big: How to fix our world (Ed Miliband). El nuevo libro del autor promete ser un manifiesto para la innovación radical, que analiza cómo una combinación de tecnología y nuevas ideas políticas podrían transforman nuestro mundo.

 

  1. An Ugly truth: Inside Facebook’s Battle for domination (Sheera Frenkel y Cecilia Kang). Dos reporteros veteranos del New York Times aportan años de experiencia cubriendo una de las empresas de tecnología más grandes del mundo con esta profunda inmersión en el mundo de Facebook.

 

  1. The Founders: the story of Paypal and the entrepeneurs who shaped Silicon Valley (Jimmy Soni). El próximo libro de Soni, colaborador desde hace mucho tiempo de publicaciones como Slate, The Atlantic y CNN, profundiza en los orígenes de la infame "mafia de PayPal". Un grupo heterogéneo de expertos en tecnología que cambiaría el mundo de la tecnología financiera para siempre.

 

  1. Perdiendo la virginidad: Cómo he sobrevivido, me he divertido y he ganado dinero haciendo negocios a mi manera (Richard Branson). Perspectiva del propio Richard Branson sobre la increíble vida que ha llevado, además de una guía para empresarios donde revela su filosofía y reflexiones sobre el éxito y la vida. Realiza un recorrido desde el nacimiento de su empresa Virgin como distribuidora de discos hasta convertirse en la marca global que es actualmente.

 

  1. Elon Musk: El empresario que anticipa el futuro (Ashlee Vance). A través de este libro podemos entrar en la vida de este brillante y complicado empresario. Uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, cuya misión es ayudar a la humanidad de la destrucción, siendo el mayor impulso de su vida. Tras la muerte de Steve Jobs, fue elegido como el sustituto de la figura más influyente en el ámbito de la tecnología.

 

  1. Steve Jobs: La biografía (Walter Isaacson). Biografía de uno de los personajes más influyentes en los cambios que ha sufrido la sociedad en las tres últimas décadas, solicitado por el propio Jobs. Trata sobre la accidentada vida y la abrasadora e intensa personalidad de un creativo emprendedor cuya pasión por la perfección y su feroz determinación revolucionaron la industria del ordenador personal, hasta las películas de animación, pasando por la telefonía, aplicaciones y tabletas electrónicas.

 

  1. De Cero a Uno: Cómo inventar el futuro (Peter Thiel). Este libro aborda cómo construir compañías que creen en cosas nuevas y se basa en lo que el autor aprendió como cofundador de Paypal y Palantir, así como inversor en cientos de startups. Defiende que el patrón más poderoso que ha constatado es que la gente de éxito encuentra valor en lugares insospechados y lo hace pensando en la empresa desde principios básicos, no fórmulas.

 

Estas recomendaciones solo han sido un repaso a algunos de los títulos más destacados sobre tecnología, escritos por expertos en sus respectivos campos. Si te interesan las biografías y los hechos históricos, como si eres un apasionado de las nuevas tecnologías y lo último en innovación sobre negocios y emprendimiento, seguro que en esta recopilación de libros sobre tecnología y negocios has podido encontrar alguno que se ajustaba a lo que andabas buscando.

¡Disfruta del verano y de la lectura!


Cómo organizar tu trabajo si te vas de vacaciones

¡Por fin llega el momento más esperado del año: las vacaciones! Sin embargo, antes de coger la maleta y marcharnos debemos dejar todo bien atado y organizado en nuestro trabajo.

 

Y es que, disfrutar de esas merecidas vacaciones también implica dejar las tareas preparadas y organizadas para que, tanto el periodo vacacional como el posterior y temido regreso, no sean un caos para el empleado y sus compañeros. De hecho, según un estudio de Randstad “un 28% de los consultados dice sentirse incómodo cuando se va de vacaciones por el hecho de que otros compañeros tengan que hacer su trabajo y un 58% reconoce que con el descanso de sus compañeros aumenta su carga de trabajo”.

 

Se supone que todos sabemos lo que debemos hacer, pero la mayoría de las veces no lo hacemos. Por eso, si queremos disfrutar de unas merecidas y relajadas vacaciones, debemos preocuparnos con antelación de dejar cerrados y atados todos los temas pendientes, tanto en nuestro trabajo como en casa. Así, nada ni nadie podrá interrumpir nuestro periodo de descanso, ni llevarnos sorpresas a la vuelta.

 

Los días previos a nuestra marcha son clave para preparar todo y entrar en el “modo vacaciones”. Aquí os dejamos una serie de consejos que os pueden ser de gran ayuda:

 

  1. Organiza y planifica tus tareas. No dejes que la cercanía al periodo de descanso te disperse de tus tareas. Enfócate y concéntrate en lo que estás haciendo para desarrollar tus ocupaciones de forma ordenada y dejar cerrados todos los proyectos y asuntos pendientes. Para ello, recomendamos enumerar todas las tareas, dividiendo en subtareas si fuera necesario, para hacer un seguimiento del proyecto y de las personas que se quedarán a cargo de cada una de ellas. Es importante que los líderes de equipo apoyen a sus empleados a organizar y realizar el seguimiento de sus tareas, además de las suyas propias.

 

  1. Delega en el equipo y coordínate con tus compañeros. La mayoría de las personas creen que nadie es capaz de asumir las tareas que ellos están haciendo, por lo que nunca delegan. Hay que acabar con esa creencia y confiar en el equipo, definiendo claramente los roles y responsabilidades, para que el proyecto marche con éxito. Y, por lo tanto, la empresa siga evolucionando en sus objetivos de negocio.

 

  1. Informa de tus vacaciones. Informa a tus compañeros de qué días vas a estar ausente, así como a los proveedores y a los clientes. Además, programa un correo electrónico automático avisando de que estarás fuera de la oficina y, si fuera necesario, desvía los temas importantes a otros compañeros…

 

  1. Organiza tu vuelta. Tan importante es intentar dejar cerrado todo antes de irte de vacaciones, como programar una reunión a tu regreso para hacer un seguimiento de los proyectos vigentes y estar al día de las últimas novedades.

 

  1. Deja ordenado tu espacio de trabajo. Ya sea en la oficina o en casa (por esto del teletrabajo), es importante dejar nuestro espacio de trabajo ordenado. De esta forma, cuando regresemos, nos encontraremos con un espacio agradable, que invita a volver a reconectar. También es fundamental desenchufar todos los dispositivos electrónicos para ahorrar energía.

 

  1. Reduce el uso de tecnologías. La digitalización de muchos aspectos de nuestra vida profesional y personal, junto con el trabajo en remoto, han normalizado situaciones que hacen difícil la desconexión de los profesionales fuera del horario laboral. Te aconsejamos que desactives las notificaciones relacionadas con el trabajo, así evitarás caer en la tentación de conectarte. Avisa de que te llamen sólo en caso de “extrema urgencia” y ten a mano los dispositivos necesarios por si tuvieras que realizar algún trámite profesional. Pero evita su uso de forma normal. Y es que, tan agobiante es estar todo el tiempo conectado, como tener una urgencia y no poder resolverla por no tener acceso a los dispositivos adecuados.

 

Ahora que ya tienes todo listo para desconectar e irte tranquilo de vacaciones, con la satisfacción de haber realizado un trabajo bien hecho y la seguridad de que vas a descansar para volver con más energía y más fuerza… ¡Disfruta de esos días libres que tanto te mereces!


Transformación digital: ¿por dónde empiezo?

Hace unas semanas, os hablábamos de las ventajas de digitalizar una empresa. Y ahora, ¿por dónde empezamos? Saber cómo incorporar las nuevas tecnologías es clave para garantizar la supervivencia y el crecimiento de la empresa. Y es que una verdadera transformación digital va más allá de crear o renovar la página web, realizar inversiones esporádicas en herramientas tecnológicas, el almacenamiento en la nube o de tener presencia en redes sociales. Una verdadera transformación digital implica una renovación profunda de la cultura corporativa.

 

Aún conociendo todos los beneficios, muchas empresas no se atreven a dar el paso y afrontar un proceso de cambio y evolución hacia la digitalización. A pesar de que cada vez hay menos trabas y mayores facilidades para hacerlo. De hecho, España fue uno de los primeros países de la Unión Europea en establecer un marco regulatorio que permite mantener todas las facturas y recibos en digital, facilitando y optimizando los procesos en la relación entre empresas privadas y administraciones públicas.

 

Pero ¿por dónde podemos empezar? Empecemos definiendo los aspectos clave que hacen que este cambio se haga necesario:

 

Diagnóstico: analiza la realidad de tu negocio

Antes de considerar adoptar algún tipo de herramienta y tecnología, es necesario comprender con qué se cuenta y evaluar cómo funciona la empresa, tanto hacia afuera como hacia dentro. Es fundamental incluir en el análisis cada uno de los procesos y factores de forma que el modelo de negocio quede totalmente claro.

 

Estrategia

Tras el análisis, es importante definir una estrategia. Valorar qué se quiere digitalizar y cuáles son las expectativas y objetivos a corto, medio y largo plazo. Estos objetivos deben ser específicos, medibles y realistas. Igualmente tendremos que definir un presupuesto, analizando qué se necesita y hasta dónde podemos llegar.

 

Áreas y tareas clave

Es fundamental analizar y definir en la estrategia qué tareas o áreas clave vamos a digitalizar, para poder priorizar y, sobre todo, seleccionar qué tipo de tecnologías y herramientas utilizaremos. Así, por ejemplo, para todas las tareas de contabilidad existen plataformas que permiten realizar la gestión de gastos de forma digital, sin papeleos y cumpliendo todos los requerimientos y regulaciones fiscales.

 

Tecnología

Con una estrategia y un presupuesto previamente definidos, ya podemos adquirir o contratar la tecnología y los equipos necesarios para abordar el proceso de digitalización con ciertas garantías. Según cuáles sean nuestros objetivos y a lo que se dedique nuestra empresa, escogeremos las tecnologías más adecuadas: ¿buscamos manejar mejor las relaciones con los clientes y guiarlos por el embudo de ventas? Entonces, necesitaremos un CRM (Gestión de Relación con Clientes). ¿Queremos almacenar datos y hacerlos accesibles para nuestros empleados? Entonces, tendremos que recurrir a plataformas en la nube…

 

Si hay un aliado interesante para acompañar el proceso de transformación digital es el Big Data. El conjunto de herramientas que permiten gestionar y analizar la ingente cantidad de datos que se generan con cada transacción e interacción digital. El Big Data exige una implantación tecnológica que permita captar, extraer y gestionar datos, pero también perfiles de personas que sean capaces de entender y analizar estos datos. Los datos son como el petróleo de la información, se traducen en oportunidades económicas. Las empresas se encuentran buscando datos para no quedarse atrás en sus procesos de transformación digital y su competitividad, por lo que los especialistas en estas disciplinas cobran más protagonismo.

 

Por otro lado, las tecnologías Cloud o la nube se han convertido en el gran aliado de la transformación digital. Facilitan dos de las cualidades propias de este proceso: el trabajo cooperativo y la omnicanalidad. Cuando tienes todos los datos de la empresa en la nube, cualquiera puede acceder a los datos necesarios de un proyecto. Desde cualquier rincón del mundo y desde cualquier dispositivo.

 

Pero no todo es aplicar tecnologías y nuevas herramientas. Cuanto más nos digitalicemos, más expuestos estaremos a los hackers, virus y demás peligros cibernéticos. Por eso, se hace imprescindible no descuidar la ciberseguridad; tanto para los medios de pago, como las comunicaciones internas y externas.

 

Plataformas web

No hay proceso de digitalización sin una plataforma o portal web. Es el elemento visible de la organización al mundo digital. Por ello, es fundamental la creación de un sitio web fuerte y robusto que ,a través de varias técnicas de SEO, pueda generar autoridad en Internet. Todo ello, en función del tipo o modelo de negocio y la prioridad en el posicionamiento a nivel digital.

 

Podemos elegir desde un gestor de contenidos (CMS) fácil de usar y que nos ayude con la creación de la web, como por ejemplo Wordpress. Hasta un CRM que nos permita gestionar clientes o una plataforma de ecommerce, si queremos vender nuestros productos a través de internet.

 

Redes sociales

El mundo de hoy es cada vez más social y los negocios tienen que adaptarse a ello también. Es importante entender qué redes sociales son importantes para nuestra empresa, pues no todas son para cualquier actividad o modelo de negocio. Gracias a las redes sociales, podremos encontrar y generar conversaciones en una comunidad online en torno a una marca, sector o actividad. Para aprovechar estos canales y las oportunidades que nos brindan, debemos detectar dónde están nuestros potenciales seguidores y/o compradores y los que pueden generar influencia sobre otros compradores (los llamados prescriptores).

 

Talento y perfiles adecuados

Pero no todo lo que se refiere a digitalización son tecnologías. Una parte importante a tener en cuenta en la ecuación es el talento, las personas con los perfiles adecuados que garanticen que el proceso se lleva a cabo con éxito. Es necesario poner en marcha un proceso de detección de esos perfiles dentro de la organización. Crear equipos efectivos que puedan ayudar y se encarguen de apoyar al líder en redefinir los procesos, identificar problemas y generar los cambios para transformar el negocio.

 

Si no encontramos determinados perfiles necesarios en nuestra organización, podemos optar por realizar nuevas incorporaciones o acudir a modelos flexibles de contratación, como freelances. O externalizar determinadas partes del proceso, contando con la ayuda de empresas especializadas que nos pueden apoyar, además de con perfiles profesionales, con conocimiento y experiencia (outsourcing).

 

Hay que tener en cuenta que la transformación digital implica una forma de trabajar diferente y requiere de unas capacidades que no todo el mundo posee. No sólo necesitas conocimientos técnicos y digitales, sino competencias específicas de este tipo de entornos o soft skills como: el liderazgo, la capacidad de aprendizaje, flexibilidad, resiliencia, etc..

 

Mide lo que haces

Todas las acciones que hagamos tienen que ir encaminadas a que el negocio crezca. Si no es así, habrá que revisar la estrategia y realizar los cambios pertinentes para garantizar que el proceso de transformación sea exitoso.

 

En el mundo digital los cambios son constantes. No es un proceso que tenga un inicio y fin claros, por lo que debemos trabajar a diario y atrevernos a innovar, sin tener miedo a los errores, siempre y cuando los detectemos y corrijamos a tiempo. Debemos encontrar un espíritu innovador en todos los departamentos de la empresa, apostando por nuevas ideas y no temiendo al fracaso. Pues la innovación más efectiva es la que surge de la cultura de prueba y error, en la que todo fallo sirve para mejorar.

 

Abordar un proceso de cambio, más aún tratándose de transformación digital, puede ser algo complejo. Por eso, en Hasten Group acompañamos a nuestros clientes en todas sus etapas vitales. Desarrollando servicios y herramientas especialmente diseñados para que les guíen y asesoren, también en el momento de hacer que sus proyectos empresariales evolucionen y crezcan en clave digital.

 


Digitalizar la empresa ya no es una opción

Cuando hablamos de digitalizar una empresa o negocio, hablamos de todas aquellas acciones, tecnologías y estrategias que hacen uso de métodos digitales para hacer más eficientes y rentables las operaciones rutinarias de una organización.

 

Desde inicios de 2020, la sociedad ha tenido que adaptarse a una nueva dinámica de vida: desde las compras y las relaciones personales hasta el trabajo en remoto o la telemedicina. Así pues, las empresas se han visto obligadas a digitalizar sus procesos para mantener su competitividad. Sin embargo, a pesar de que las nuevas tecnologías han facilitado las tareas de las empresas, todavía existen algunas dudas sobre las ventajas de este proceso. Esperamos poder ayudaros viendo algunos aspectos positivos de la digitalización en las empresas, especialmente desde la llegada de la pandemia.

 

VENTAJAS DE LA DIGITALIZACIÓN

 

  1. Adaptación a los cambios.

El mercado, en cualquier sector de actividad, se encuentra en continuo cambio, ahora acelerado por el COVID-19, y obliga a las empresas a que se adapten. Ya no es una opción pues, las que no lo hagan, corren el riesgo de desaparecer. La digitalización hace más fácil el proceso de adaptación y la capacidad de respuesta ante los cambios.

 

  1. Comunicación y colaboración.

Las herramientas y aplicaciones en la nube han permitido el trabajo remoto, dando acceso a todas las personas involucradas en el proceso para poder realizar sus tareas de forma conjunta y eficaz. Dependiendo cada vez menos de condiciones externas. Aplicaciones como Slack o TRELLO ayudan a organizaciones a comunicarse de forma fluida y gestionar proyectos y tareas, sin importar donde se encuentren los miembros del equipo.

 

  1. Aumento de la productividad.

La implementación de tecnologías permite también agilizar los procesos laborales, detectar problemas de forma ágil y buscarles solución. Esto redundará en trabajadores más satisfechos y eficientes que, gracias a la automatización de tareas con herramientas tecnológicas, podrán dedicarse a tareas más estratégicas, productivas y rentables.

 

  1. Mayor alcance y probabilidades de crecimiento.

Los modelos de negocio tradicionales están limitados en cuanto al crecimiento. Gracias a la transformación digital, la escalabilidad del negocio está al alcance de cualquiera, generándose nuevos modelos de negocio digitales. Además, la digitalización permite conocer, en tiempo real, cientos de métricas que nos ayudan a tomar y ejecutar las acciones más efectivas para garantizar el funcionamiento de la empresa.

 

  1. Mejora la experiencia de los clientes.

La digitalización ayuda a conocer el perfil del consumidor y mejorar la experiencia que se tiene con el cliente: atención personalizada y comunicación directa, disponibilidad y búsqueda de servicios y/o productos 24 horas los 365 días del año, realización de transacciones y acceso desde cualquier dispositivo y/o lugar, envío de encuestas de satisfacción, retargeting, etc.

 

  1. Mejor gestión de la información y mayor seguridad.

Con las herramientas adecuadas es posible almacenar y gestionar los datos de manera estructurada. Así, cada empleado puede acceder a la información de forma óptima: facilitando las búsquedas, la generación de conocimiento y gestionando el acceso y su trazabilidad.

 

Desde el punto de vista de la seguridad, instrumentos como el reconocimiento facial, la huella digital o la verificación de dos pasos (todo desde el móvil), reducen significativamente las posibilidades de pérdida de información o ataques de terceros.

 

En resumen, la transformación digital ofrece múltiples ventajas. Sin embargo, lanzarse al medio digital no es algo trivial. Digitalizar una empresa requiere definir una estrategia y un plan de acción adaptado a las necesidades específicas del sector en el que la empresa se encuentre. Por ello, en Hasten Group ofrecemos las mejores soluciones adaptadas a cada caso. Guiando a nuestros clientes a través de una relación a largo plazo, acompañándolos en su desarrollo, implantación y mantenimiento. En el próximo post definiremos los aspectos claves que hay que tener en cuenta para llevar a acabo este proceso.

 

¡Estad muy atentos!

 


Tendencias en la revolución de los espacios de trabajo

Más de un año después de la llegada de una pandemia que llegó para cambiarlo todo, las empresas siguen adaptándose a una nueva realidad que condiciona enormemente la forma en que las personas trabajan, interactúan y socializan. La vuelta a la oficina, la gestión de los espacios de trabajo, el uso de herramientas colaborativas o el ‘workplace manager’, son algunas de las tendencias que van a cambiar el modo en que trabajan los profesionales españoles en los próximos meses.

 

Actualmente nos hallamos en un periodo de reconfiguración del diseño y la reorganización de los espacios de trabajo, más a largo plazo, donde se prioriza el bienestar de los trabajadores, con un equilibrio idóneo entre funcionalidad y productividad. El regreso a la oficina, de forma paulatina y organizada, se ha convertido en uno de los grandes hitos para muchas empresas. Esto se debe a la necesidad de imponer estrictos protocolos que garanticen la seguridad de sus equipos. De este modo, nos encontramos ante una nueva forma de interacción entre los empleados y el entorno de trabajo.

 

En un contexto de numerosos cambios, es importante pensar cómo rediseñamos estos espacios. Tanto como para que faciliten el trabajo de las personas, como para que, a su vez, incidan en los resultados del negocio. Así, es importante pensar en la funcionalidad y en la estética, pero también en la forma de trabajar, rediseñando y optimizando los procesos. Sólo de esta manera lograremos colaboradores más felices y productivos, impactando directamente en la sostenibilidad y competitividad de la empresa.

 

Estas son algunas de las tendencias que están revolucionando los espacios de trabajo:

 

Teletrabajo y el regreso a la oficina

El trabajo en remoto ha llegado para quedarse. Independientemente del grado de aceptación que acabe teniendo en las dinámicas de las empresas, una vez se normalice la situación sanitaria, el trabajo en remoto, desde casa, es desde ya un reto a gestionar a largo plazo. Así, se vuelve fundamental repensar la experiencia en el espacio de trabajo. Pues, no se trata solo de pasar de lo presencial a lo virtual, sino dar un paso más y adaptarnos a un nuevo concepto de workplace y, con ello, a una nueva forma de trabajar. Teniendo siempre muy presente la seguridad y el bienestar de nuestros empleados.

 

Cada vez más cerca del hogar

Está demostrado que las personas que trabajan en organizaciones flexibles, que les permiten trabajar un determinado número de horas en sus hogares, son más leales a la compañía, demuestran un mejor rendimiento y reportan más responsabilidades personales en beneficio de las empresas. Debemos seguir manteniendo en el centro a las personas y que, pese a la distancia física, siga existiendo un vínculo con la cultura corporativa de cada empresa.

 

Herramientas de colaboración en línea

Cada vez más compañías están utilizando softwares basados en la nube, para comunicarse con los teletrabajadores o remote workers. Algunas empresas utilizan programas como Yammer, Chatter y Jive para crear redes privadas o entornos colaborativos, que los directivos y colaboradores pueden utilizar para el intercambio de mensajes, documentos o trabajar en proyectos conjuntos.

 

Puntos de encuentro donde las personas se conectan simultáneamente, comparten imágenes, videos, documentos, presentaciones; repositorios de información compartida… la tecnología lo hace posible y es la esencia de la confianza y la colaboración.

 

Espacios colectivos en alza

La oficina tradicional agoniza con la llegada de los espacios compartidos. Atrás quedan los escritorios, despachos y espacios individuales, con cubículos independientes y separados entre sí, para dar paso a grandes espacios compartidos. Al menos, esa es la tendencia que se quiere imponer actualmente, como la que ofrece el coworking.

 

El crecimiento de una fuerza de trabajo cada vez más joven y empoderada (millennials y siguientes) está potenciando los espacios conjuntos. Estos ofrecen a los profesionales una serie de ventajas competitivas: fomentan la colaboración, la creatividad, el intercambio de ideas, la creación de redes y la socialización. Además, el aumento de colaboradores independientes o freelances hará que la demanda de estas áreas colaborativas siga creciendo.

 

Mobiliario abierto y ligero

Adiós a los espacios cerrados. Los nuevos espacios deben ser flexibles y adaptarse a cada una de estas circunstancias, abriendo y cerrando zonas de trabajo y adecuándose a las necesidades concretas del proyecto en el que nos encontremos trabajando. Las personas son el recurso más valioso de una organización. Por lo que la calidad de vida o el “well-being” de los trabajadores será el eje central de estos nuevos espacios. Mejores espacios, trabajadores más felices.

 

Workplace Experience Manager, la nueva figura clave

Los nuevos tiempos y las demandas del mercado laboral han modificado las habilidades que necesitan los líderes encargados de velar por el bienestar de los empleados a través del entorno laboral. En este sentido, las empresas han pasado de apostar por perfiles muy técnicos a otros que también aporten una dimensión más empática. Aparece así la figura del Workplace Experience Manager, cuya función será garantizar el bienestar de los empleados. Teniendo en cuenta el entorno físico en el que trabajan, así como las herramientas y tecnologías que les permiten desarrollar su productividad.

 

Digitalización del entorno laboral

Cada vez más, el espacio de trabajo y la tecnología irán de la mano. La optimización de tareas y la conectividad entre espacios de trabajo se basarán en herramientas tecnológicas, así como en la constante innovación para alcanzar un mejor rendimiento. Esto supondrá fomentar la formación de sus colaboradores para que la adopción de los nuevos sistemas de trabajo sea un éxito. Y es que, cada vez más empresas invierten en nuevas tecnologías para transformar los procesos a través de los cuales gestionaban algunas áreas del negocio, como la startup española Bookker, empresa tecnológica que ayuda a gestionar los espacios de trabajo de forma eficiente y segura, mejorando, además, la productividad.

 

La era del outsourcing

Comentamos anteriormente que hay una tendencia al trabajo independiente o freelance. Cada vez más personas trabajan como empresas en sí mismas; es decir, como contratistas independientes, por proyectos y no en puestos corporativos permanentes. Muchas empresas han aprovechado esta ola de cambios, en los que los equipos se encuentran dispersos, para externalizar determinadas áreas de su organización, flexibilizando y optimizando los costes. Esta externalización reporta numerosos beneficios a las empresas entre los que destacan: una mayor eficiencia, calidad o rentabilidad, al poder centrarse en su actividad principal.

 

Cultura Corporativa

Los espacios de trabajo son un reflejo de las empresas: su imagen, su forma de trabajar, su filosofía, su identidad corporativa y un espejo de cómo cuidan a sus trabajadores y las personas que la hacen posible. Numerosos estudios demuestran que, para las nuevas generaciones, el diseño de la oficina es un gran atractivo a la hora de valorar la incorporación o no a un equipo de trabajo. Por eso, para atraer y retener el talento, contar con un buen entorno de trabajo es una pieza clave y mucho más relevante que hace algunos años. Grandes empresas han demostrado ser la punta de lanza de los cambios del espacio de trabajo durante los últimos años. Estas compañías marcarán cómo se deben instaurar estos avances y los procesos que esto suponga. Lo que las convierte en la vanguardia de este cambio de paradigma.

 

En conclusión, uno de los grandes desafíos al que las empresas del siglo XXI se enfrentan, es la integración de un espacio que permita generar un ambiente agradable y flexible, alineado con un nuevo paradigma laboral que, a su vez, contribuya a mejorar la productividad de los trabajadores, impactando de forma positiva en los resultados de negocio de las empresas.


El nuevo rol de RRHH como poderoso gestor del cambio

Vivimos en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo (el famoso VUCA), que plantea retos constantemente y provoca que las empresas estén permanentemente en estado de cambio. No solo para ser más competitivas, sino también, para ser sostenibles y poder sobrevivir. Contribuir a que este cambio suceda más rápido, de forma más eficiente, con más éxito y con menos riesgos es una tarea clave que impacta directamente en el negocio. Y, por tanto, es crítica y estratégica, especialmente para los departamento de RRHH.

 

Los entornos en donde les toca desenvolverse a las empresas y los clientes a los que tienen que orientar sus esfuerzos han ido evolucionando en muchas áreas: irrupción tecnológica, el avance de la automatización, la robótica y los sistemas de inteligencia artificial que están transformando la fuerza laboral. Además, las organizaciones están rediseñando los puestos de trabajo para tomar ventaja de la implementación de estas tecnologías: IA, Machine Learning, Big Data… Así pues, resulta necesario cambiar los paradigmas por los que se rigen todavía muchos departamentos de Recursos Humanos.

 

2021 será un año clave para este departamento, año en el que, sin duda, adquiere mayor relevancia. Gracias o por culpa de la pandemia, las organizaciones se volcaron en sus departamentos de RRHH para gestionar el que, ahora sin ninguna duda, es su mayor activo: las personas. Han gestionado ERTES, cuidado la salud emocional y física de sus empleados, realizado formaciones sobre las nuevas herramientas (Zoom, Meet, Trello…) y metodologías, upskilling y reskilling, trabajado en la transformación cultural de la organización, puesto en marcha de forma acelerada el teletrabajo… Todo ello, ha provocado que los Recursos Humanos pasen de ser un rol administrativo, a uno de apoyo total para lograr todos los cambios a los que estas organizaciones se han visto sometidas.

 

Recursos Humanos ahora tiene la oportunidad de asumir un nuevo rol: liderar la gestión del cambio en la empresa, dando forma a una organización más dinámica, que esté lista para enfrentar el futuro posterior a la crisis. Mantenerse eficientes y competitivos es el objetivo que tiene cualquier empresa y su líder es el responsable de llevarlo a cabo con éxito. Ahora bien, para que esto sea posible, la gestión del cambio, en muchas ocasiones, es la vía para lograrlo y aquí los RRHH son una pieza clave para su éxito.

 

Por todo lo mencionado, queda claro que el área de RRHH está experimentando cambios profundos.  Conocer las tendencias y, sobre todo, los retos y desafíos más importantes a los que se enfrentan los profesionales de RRHH, son los pasos previos a la implementación de un plan estratégico para adoptar el nuevo rol de este departamento:

 

Digitalización del departamento de RRHH. La adopción de tecnologías y digitalización de muchos procesos se ha visto acelerada tras la pandemia. Pues, ha permitido poder seguir ofreciendo los servicios internos, pero de forma telemática o remota, con equipos a veces dispersos y entornos diversos. Para ello, ha sido necesaria la implementación de herramientas digitales para cubrir procesos clave que anteriormente funcionaban con un componente importante de presencialidad. Además, dado que el volumen de información que generan las empresas aumenta año tras año, se impone la necesidad de contar con las herramientas tecnológicas más completas y ágiles, que permitan gestionar de forma ágil esta ingente cantidad de datos.

 

Mayor involucración en la estrategia empresarial. Las tareas administrativas, mecánicas y que aportan poco valor tienen que pasar a ser realizadas por herramientas digitales. Dando paso a las áreas de RRHH a tareas de mayor valor, su participación en decisiones estratégicas y, por lo tanto, tener mayor impacto en los resultados del negocio.

 

Nuevos modelos de liderazgo. En los procesos de gestión del cambio, son los líderes de la organización los que deben llevar las iniciativas, difundir la visión, metas, objetivos y el roadmap que seguirá la empresa para evolucionar y convertirse en la mejor versión de sí misma, adaptada a los nuevos tiempos y entornos. Para marcar este punto de partida, en el que la empresa pone los primeros pilares para convertirse en la organización del futuro, los líderes (directores de HR y otros) deben reinventar los principios básicos de su organización.

 

Durante los próximos años, priorizarán iniciativas para fortalecer la capacidad de las organizaciones para impulsar cambios en el liderazgo, la cultura y la experiencia de los empleados.

 

Gestión y fidelización del talento. Las tecnologías y herramientas digitales son muy interesantes, pero no hay que olvidar que las manejan personas. En este contexto, las compañías se enfrentan a crecientes problemas para encontrar el talento más idóneo, a pesar de la aparente abundancia de candidatos. Una de las claves del nuevo rol del área de RRHH es la capacidad para promocionar el talento propio y cubrir las nuevas necesidades con la plantilla de la que actualmente disponen. Así como, ser capaces de atraer al mejor talento reforzando y potenciando su imagen (employment branding).

 

Experiencia del empleado. Las organizaciones en las que RRHH facilita una experiencia positiva para los empleados tienen 1,3 veces más probabilidades de reportar un desempeño superior en la organización, según un estudio de McKinsey. Esto se ha vuelto aún más importante a lo largo de la pandemia, a medida que las organizaciones trabajan para desarrollar la moral del equipo y una mentalidad positiva. Y es que, cuando los empleados sienten que su propósito está alineado con el propósito de la organización, los beneficios aumentan al incluir un mayor compromiso de los empleados, mayor lealtad y disposición para recomendar la empresa a otros.

 

Formación continua. Otra necesidad actual, es la de detectar con rapidez las carencias formativas de la plantilla y buscar las mejores opciones para cubrirlas de manera efectiva. Las herramientas de aprendizaje están cambiando rápidamente y los sistemas tradicionales están siendo complementados o sustituidos por una amplia gama de nuevas tecnologías que permiten detectar las áreas de mejora de los empleados y ofrecer a cada uno lo que realmente necesita. Esta nueva realidad está forzando a las compañías a rediseñar sus estrategias, ofreciendo oportunidades de aprendizaje y desarrollo continuo.

 

Upskilling y reskilling. Tras la crisis sanitaria provocada por la pandemia, las empresas buscan permanente nuevas estrategias para seguir siendo competitivas. Pero, la mayoría desconocen cómo preparar a sus colaboradores para manejar esta nueva situación de cambio. Para ello, necesitan de personas que puedan responder eficazmente, adaptarse a los cambios y rendir de manera óptima. La recapacitación y la mejora de las competencias requerirá que los empleados se embarquen en un viaje de aprendizaje continuo y combinado. Incluyendo el aprendizaje tradicional con métodos no tradicionales, como el aprendizaje informal, las redes de trabajo colaborativo, etc.

 

Diversidad e inclusión desde el área de Recursos Humanos. La diversidad es una de las características básicas de las sociedades actuales. Contar con diferentes perfiles profesionales, incluyendo múltiples nacionalidades, religiones, culturas o capacidades, puede ser un poderoso factor de enriquecimiento personal y profesional para toda la plantilla.

 

En general, las organizaciones se han enfrentado a los desafíos de la crisis actual. Pero, a medida que avanzamos hacia la imaginación de una era pospandémica, se hace necesario la implementación de un modelo o sistema de gestión más flexible y receptivo. Con una mayor comunicación, conexión, automatización de procesos, colaboración, entre otras. Para ello, McKinsey ha realizado recientemente una investigación sobre cómo las empresas pueden organizarse mejor para el futuro. La experimentación en curso sugiere que las empresas preparadas para el futuro comparten tres características: saben qué son y qué representan; operan con una fijación por la rapidez y la sencillez; y crecen aumentando su capacidad de aprender e innovar.


Las top 10 soft skills del candidato perfecto para las empresas en 2021

No todo es transformación digital, adopción de tecnologías y teletrabajar. Esta situación ha provocado que las empresas tengan que cambiar la mentalidad y repensar muchos de los criterios que antes valoraban a la hora de gestionar y seleccionar a los mejores talentos. Y es que, ahora más que nunca, las soft skills o competencias blandas adquieren más valor que nunca. Frente a la experiencia o conocimientos (hard skills) que hablan del pasado profesional, prevalece lo que los profesionales son hoy: cómo piensan o actúan, y qué van a ser capaces de hacer a futuro…

 

En este contexto, las empresas tienen que adaptarse a los cambios de forma acelerada. Saben qué necesitan hoy, pero no qué van a necesitar a medio y largo plazo. Esto implica que las personas que componen sus equipos tienen que estar preparadas para afrontar y adaptarse a todos estos cambios, seguir siendo competitivas y ser altamente competentes.

 

Según el informe ‘El futuro del lugar de trabajo’, de la consultora McKinsey, se estima que para el 2030, la demanda de habilidades tecnológicas aumentará en un 55%, los requisitos para las habilidades sociales y emocionales (liderazgo, gestión, etc.) aumentarán un 24 % y la demanda de habilidades altamente cognitivas (como la creatividad o el procesamiento de información compleja) aumentará un 8%.

 

Así, las competencias blandas o soft skills se convierten hoy día en las habilidades en las que más se tienen que fijar las empresas a la hora de contratar a nuevos empleados como: la toma de decisiones, la resolución de problemas y la gestión del cambio.

 

Por ello, y con el objetivo de ayudar a quienes estén buscando empleo en este nuevo paradigma laboral, a la hora de plantear su perfil profesional, además de mostrar su valía, contamos las habilidades que debemos incluir para destacar frente a otros candidatos. ¡Toma nota!

 

Resiliencia. En estos momentos de incertidumbre, la resiliencia se ha convertido en una de las habilidades más relevantes, ya que muestra la capacidad de los individuos para adaptarse a situaciones adversas. Así, en nuestro perfil profesional debemos incluir esta competencia, si hemos vivido experiencias en otras empresas que demuestren que hemos afrontado con éxito situaciones difíciles, cambiantes y de incertidumbre.

 

Gestión del tiempo. En los nuevos modelos de equipos de trabajo y relaciones laborales que la pandemia ha impulsado, y que han venido para quedarse, se hace imprescindible la capacidad de gestionar el tiempo de los miembros del equipo, conciliando vida laboral y familiar, trabajando con objetivos y poniendo foco en la tarea que toca desempeñar. Ahora, nadie va a estar ahí para decirnos qué y cuándo tenemos que hacer las cosas.

 

Flexibilidad. Muy relacionada con la competencia anterior, en esta nueva situación y entorno laboral, es muy importante adaptarse ágilmente a los cambios. Así como tener la capacidad de adoptar nuevas herramientas o metodologías de trabajo, además de, en función del tipo de empresa, asumir que la estrategia puede ser repensada cada poco tiempo… pues el mercado manda.

 

Aprendizaje continuo o de por vida. Aquello de “ya acabé los estudios y ahora toca trabajar” ya no existe. Las empresas necesitan profesionales que no dejen de investigar, explorar y aprender. Pues como comentamos en competencias anteriores, sabemos qué necesitamos saber hoy, pero no qué vamos a tener que saber hacer mañana. No hay que dejar de estudiar, mantenerse actualizado y, por qué no, explorar e ir más allá. Las empresas necesitan ahora más que nunca empleados que crezcan con ella.

 

Trabajo en equipo. Se hace imprescindible la colaboración, el trabajo alineado con otros miembros, persiguiendo objetivos comunes, pero con gestión de tareas individuales. Esto es clave, hoy día, para alcanzar los objetivos empresariales y de negocio. En entornos de trabajo remoto y equipos dispersos es muy importante el uso de herramientas de comunicación y gestión de proyectos que ayuden a que el trabajo en equipo no se vea resentido por no estar en la misma oficina.

 

Mentalidad de crecimiento. También se conoce como growth mindset. Se trata de tener una mentalidad de desarrollo y crecimiento constante, contraria absolutamente a permanecer en la zona de confort. Alguien dispuesto a enfrentar nuevos retos y con visión de futuro. Impulso, curiosidad, ambición. Cualquier definición es válida para definir a aquel o aquella candidata que no se conforme con el status quo. Que no tenga miedo al riesgo, a cuestionar e intentar cosas nuevas, con el fin de desarrollarse profesionalmente y ampliar los horizontes de la compañía.

 

Creatividad. La creatividad no solo se refiere a la habilidad artística de crear desde el inicio, sino ver más allá de lo que tenemos enfrente. Implica tener la capacidad de salir de la zona de confort para apostar por conceptos o retos innovadores. Significa adoptar el pensamiento lateral, frente al pensamiento lineal o pensar “fuera de la caja”.

 

Capacidad para tomar decisiones (basado en datos). En un mundo cambiante y que no deja de generar retos, es crucial que los profesionales, más aún si están en puestos directivos, sepan cuándo, dónde y cómo elegir qué camino seguir. Siempre orientado a maximizar resultados y utilizar recursos de la manera más eficiente posible. Asumiendo riesgos, pero a su vez pensando en todas las alternativas, circunstancias y posibles resultados, para tomar la mejor de las decisiones.

 

Compromiso. Las organizaciones buscan empleados comprometidos con la misión y visión de la empresa. Así como alineados con su propósito, capaces de cumplir con los objetivos que se propongan. Esto genera una mayor motivación, concentración, calidad del trabajo y, por lo tanto, productividad. Esto se convierte en un reto en entornos de trabajo remoto y equipos en teletrabajo, pues mantener el vínculo y la motivación no siempre es fácil.

 

Liderazgo. Capacidad de liderar, no solo limitada a directivos y jefes de equipo. Hoy día cualquier persona de la organización debe asumir el liderazgo en algún momento: de tareas, personas, equipos o proyectos. Inspirar con el ejemplo a que otros se alineen con sus objetivos, hagan el proyecto suyo y sigan al líder, hacen que la organización se movilice y avance.

 

Asumir el desafío de la transformación a la que se están enfrentando las empresas, así como las exigencias del nuevo paradigma laboral, forman parte de los retos de este año. Buscar la perfecta alineación entre colaboradores y empleadores será clave para lograrlo.

 

La educación es la base. Pero ahora se trata de una formación continua, que nos va a acompañar a lo largo de toda nuestra vida y que nos va a permitir adquirir no solo conocimientos, sino también habilidades que nos acompañarán en toda nuestra trayectoria laboral. Esto nos permitirá adaptarnos a todos los cambios que se están produciendo… y se producirán.


Trabajando el reciclaje profesional: reskilling y upskilling

El mundo, tal y como lo conocíamos hasta ahora, ha cambiado para siempre. La crisis sanitaria provocada por la Covid-19 ha forzado y acelerado la transformación digital de manera drástica. Lo que ha provocado que muchos negocios y empleados se hayan visto afectados, al no contar con la preparación, los conocimientos y las herramientas necesarias para responder ágil y efectivamente a su trabajo en un entorno digital.

 

Según datos del informe del Foro Económico Mundial, el 54% de los empleados necesitará actualizar o recapacitar sus conocimientos de cara al año 2022 y evitar, así, la disrupción tecnológica. La razón se debe a que muchos de los actuales puestos de trabajo están siendo transformados por nuevos procesos automatizados. Algunos, incluso pueden llegar a desaparecer.

 

Por otro lado, el informe Future of Jobs Report 2018, realizado también por el Foro Económico Mundial, asegura que, en el 2022, las nuevas profesiones emergentes supondrán el 27% del empleo mundial, creándose 133 millones de trabajos nuevos. De hecho, profesiones especializadas en tecnologías como el Big Data o la Inteligencia Artificial están floreciendo a un ritmo que el mercado laboral no es capaz de satisfacer. Razón de más para apostar por el reciclaje profesional.

 

En este aspecto, y a causa de la dificultad a la hora de encontrar talento, algunas empresas, en vez de centrar sus esfuerzos en encontrar y captar expertos fuera de su entorno, han optado por capacitar a sus trabajadores para obtener talento propio, logrando una mayor satisfacción laboral, una mayor estabilidad y un avance en sus carreras.

 

Esto lo hacen a través del upskilling y reskilling. Dos conceptos, cuya diferencia se encuentra en el objetivo de la formación. Mientras el upskilling busca enseñar a un trabajador nuevas competencias para optimizar su desempeño, el reskilling, también conocido como reciclaje profesional, busca formar a un empleado para adaptarlo a un nuevo puesto en la empresa.

 

¿Cuáles son las ventajas de desarrollar un plan de reskilling y upskilling en la empresa?

 

Reduce los costes de reclutamiento

Resulta bastante más rentable formar o reciclar a un equipo existente, que dejar que sus habilidades y competencias pierdan relevancia y perjudique a su competitividad.

 

Retiene al mejor talento

El compromiso de los empleados aumenta cuando ven que la empresa invierte en ellos, en su formación y desarrollo. Esto evitará la fuga de talento, sintiéndose más parte del equipo, lo que permitirá que no acepten fácilmente otra oferta de trabajo.

 

Disminuye la brecha digital

Las organizaciones que apuestan por la formación estarán mejor preparadas para hacer frente a procesos de transformación digital.

 

Promueve la cultura de aprendizaje

Apostar por el reskilling o el upskilling promueve una cultura de empresa dinámica y comprometida con el aprendizaje continuo. Esto hará trabajadores más versátiles y preparados para afrontar cualquier cambio, algo cada vez más común en este entorno tan dinámico.

 

Mejora la imagen de marca

Apostar por programas de formación y desarrollo refuerza la marca de la compañía. Esto la convertirá en una empresa más atractiva de cara a la atracción del talento.

 

Ahora más que nunca, veremos cómo las empresas tienen que trabajar en un cambio de mentalidad, apostando realmente por el “people first”: cuidando y desarrollando a su equipo, apostando por la identificación y fidelización de su mejor talento, antes de ir a buscar fuera lo que probablemente, en muchas ocasiones, ya tienen dentro y no lo sabían. Esto hoy en día es fácil, gracias a las tecnologías de identificación, evaluación y desarrollo del talento, que permitirán que grandes compañías, pero también pymes, tengan acceso a un nuevo paradigma en la gestión de personas.


Arrancando nuevo año desde los ojos de los Recursos Humanos

Entrados ya en el 2021, nos gustaría hacer una reflexión sobre los numerosos cambios que ha traído consigo el 2020, especialmente, en el ámbito económico y empresarial. ¿Están las empresas preparadas para afrontar el nuevo año? ¿Se consolidarán las tendencias, como el teletrabajo? ¿Qué papel tienen los departamentos de Recursos Humanos?

 

Lo que está claro es que, desde el punto de vista de los RRHH, los cambios han sido, en algunos casos, acelerados y radicales, lo que plantea algunos retos para este nuevo año.

 

El teletrabajo y la flexibilidad laboral

El teletrabajo, en muchos casos de manera forzada, va a replantear el escenario laboral en la mayoría de las empresas. Tanto trabajadores, como candidatos y los propios empleadores, requerirán que el empleo sea más flexible.

 

La importancia de las personas, el salario económico y el emocional

El escenario común al que se enfrentan las empresas, pese a la flexibilidad laboral, no es económicamente el mejor. Se hace importante incentivar la productividad y la atracción de talento haciendo uso de métodos que, no solo tengan en cuenta el salario económico, sino también otras recompensas que premien el esfuerzo y aporten valor.

 

Entornos diversos y desarrollo de personas

Será necesario apostar por entornos que acojan diversos tipos de talento. Perfiles con conocimientos y competencias diversas y complementarias, a veces no suficientes para abordar los nuevos retos a los que las empresas se enfrentan. En este sentido, el departamento de Recursos Humanos tendrá que actualizar y planificar metodologías de formación que garanticen la competitividad de sus trabajadores.

 

El liderazgo

En este nuevo año, las empresas necesitarán líderes que impulsen la transformación en la empresa. Inteligencia emocional, empatía, comunicación, gestión del cambio… serán habilidades clave para el buen rumbo de los equipos y empresas.

 

Uso de las nuevas tecnologías

El empleo de herramientas tecnológicas se hace esencial en cualquier puesto de trabajo, más aún cuando hablamos de trabajo remoto. En este aspecto, es importante desarrollar las competencias digitales de los trabajadores, no solo para adaptarse a los nuevos modelos de trabajo y herramientas, sino para ser más competitivos.

 

Ahora más que nunca, la transformación del mundo empresarial y laboral pasa por las personas. Los departamentos de gestión de personas tienen por delante un sinfín de desafíos y un papel clave en la evolución, crecimiento y competitividad de las empresas.


Estos serán los perfiles más demandados en 2021

La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 no sólo ha traído cambios a nivel económico y social, sino que ha puesto patas arriba el paradigma laboral. En estos últimos meses, se ha puesto a prueba la capacidad de adaptación de las empresas, las cuales han tenido que adaptarse y digitalizarse a pasos agigantados para mantener su actividad, afrontando grandes retos como el trabajo en remoto y los ciberataques.

 

En este contexto, y como consecuencia directa de esta transformación, las empresas están demandando nuevos perfiles de cara a afrontar el próximo año. Algunos puestos de trabajo se han visto afectados por la pandemia e, incluso, algunos puede que desaparezcan. Hablamos de trabajos de servicios mecánicos y menos cualificados, trabajos educativos, administrativos, roles de oficina, de ventas e incluso en algunos servicios sanitarios. Sin embargo, aparecen otros que exigen nuevas capacidades y que prometen un nuevo futuro laboral.

 

Ante este panorama, las organizaciones necesitan de nuevos líderes y perfiles digitales para afrontar los retos que presenta la transformación digital. Se buscan perfiles que deben contar con una capacitación extra en liderazgo, visión estratégica, gestión del cambio o comunicación en tiempos de crisis como: directores de desarrollo de negocio, directores    de    marketing    o    comunicación, directores de operaciones, directores comerciales, etc.

 

Por otro lado, el comercio online vive su mejor época y los perfiles profesionales relacionados con el ámbito del marketing digital ganan terreno, posicionándose como los más buscados de cara al próximo año.

 

Respondiendo a estas necesidades, el perfil del Digital Marketing Manager se cuela, un año más, en la lista de profesionales más solicitados, según el estudio Top 25 Profesiones Digitales 2020 realizado por Inesdi. En el estudio destacan los perfiles del CRO Specialist (especialista en conversión web) y del Trafficker Digital (experto en gestión de campañas y tráfico online), ubicados dentro del ámbito del Marketing Digital, así como el Product Owner & Scrum Master (experto en metodologías ágiles), englobado en el ámbito Tech & Business Innovation. Por otra parte, para dar respuesta a la evolución del mercado, el perfil del UI/UX Designer pasa del ámbito de la experiencia de cliente (Customer Experience) al de tecnocreatividad. También se encuentran otros perfiles como el Chief Digital Officer, Chief Technology Officer, Growth Hacker, Digital Analyst, Customer Intelligence & CRM Analys o el AI Bots Manager.

 

Mientras el interés de las empresas por estos profesionales crece, el salario al que pueden aspirar también lo hace. Así, según el informe de la consultora Connecting Visions, el área de data analytics destaca como la mejor pagada de España, en los perfiles profesionales de Data Scientist y Data Analyst, con un salario medio de 30.000 y 24.000 brutos anuales durante el primer año respectivamente, en ciudades como Barcelona. También destaca el auge de los puestos de trabajo en ciberseguridad en España. Los puestos más demandados y mejor pagados son los Cyber Security Analyst y Cyber Security Consultant, que rondan los 23.000 y 23.500 brutos anuales el primer año de contrato.

 

También hay que tener en cuenta la emergencia de los perfiles relacionados con la investigación, ehealth y la telemedicina, donde destaca el área de la investigación de fármacos y vacunas, para la que se necesitarán profesionales expertos en inteligencia artificial o biotecnología. Entre las profesiones sanitarias destaca asimismo el experto en ensayos clínicos, la asistente de enfermería, la enfermera, el fisioterapeuta, la asistente de fisioterapia, el tecnólogo médico o el administrador de servicios sanitarios.

 

Junto con los profesionales del sector sanitario, también destacan los profesionales del sector jurídico y de la ingeniería. Así lo afirma la consultora de recursos humanos Adecco en su último informe de mercado. Además, según un estudio de Glassdoor, tras la pandemia hay una demanda creciente de expertos en EdTech que sean capaces de generar otros formatos formativos, así como expertos en educación personalizada y tutores online.

 

La inteligencia artificial también plantea nuevas posibilidades de reinvención profesional que impactan en determinados sectores y perfiles. Inesdi identifica, entre los perfiles tecnológicos más cotizados, algunos que tienen que ver con la IA, como es el jefe de Inteligencia Artificial, que se considera el profesional tecnológico mejor remunerado (entre 50.000 y 65.000 euros anuales), el investigador en Inteligencia Artificial (entre 40.000 y 50.000 euros anuales) y el experto en soluciones de Inteligencia Artificial para bots (entre 40.000 y 50.000 euros anuales).

 

Se abre una etapa en la que muchos puestos de trabajo y perfiles tendrán que readaptar sus tareas y aprender nuevos conocimientos ante el entorno que se nos empieza a presentar. Así, las empresas reclaman nuevas habilidades como: la flexibilidad, la resiliencia, las competencias digitales y el trabajo en remoto. Los candidatos que cuenten con ellas ampliarán sus probabilidades de ser elegidos. ¡Prepárate para el 2021 y encuentran nuevas oportunidades laborales!