Nuevos modelos de contratación para paliar la crisis

En un entorno económico y empresarial tan cambiante y en continua evolución, además acelerado tras crisis como la que actualmente vivimos y con una clara irrupción de las nuevas tecnologías, no nos resulta extraño que las organizaciones adopten modelos diferentes de contratación, como la externalización de servicios o outsourcing, que les permitan adecuarse a las nuevas necesidades del mercado y a la transformación de procesos que implica la transformación digital.

Según Statista, en 2019 en toda Europa se gastó en outsourcing aproximadamente 27.300 millones de dólares. Y es que son, cada vez más, las empresas que recurren a estos modelos de contratación. Según datos de la consultora Quint Wellington Redwood, actualmente más del 52% de las empresas recurre a la externalización de servicios porque les facilita el acceso a los recursos. Y es algo en constante crecimiento, pues se prevé que aumente a un 80%.

Gracias al outsourcing, las organizaciones pueden contar con recursos que no tienen para abordar proyectos, subcontratando a terceros que le permite, en momentos puntuales, contar con el talento necesario para su desarrollo exitoso. Esta modalidad de contratación cuenta con numerosos beneficios para la organización, entre ellos los más destacados:

  • Mayor productividad y calidad del resultado de los trabajos, ya que normalmente se produce la contratación de terceros con experiencia y se reduce la curva de aprendizaje, así como el esfuerzo en tiempo y económico de la selección, formación e integración en el equipo.
  • Incremento del grado de especialización, ya que permite a la organización centrarse en lo estratégico y contar con proveedores especializados para cada necesidad.
  • Estar a la vanguardia en las últimas tecnologías. Contando en cada momento con terceros, otras compañías o profesionales freelance, que están totalmente al día en las últimas tecnologías.
  • Reducción de costes y optimización financiera de los proyectos. Contando con gastos fijos a la hora de realizar previsiones y evitando los costes de selección, formación, infraestructuras, etc.
  • Reducción de riesgo. Pues esta modalidad permite dimensionar los equipos de forma ordenada y planificada, contando con servicios externos sin necesidad de incrementar la masa salarial, con los costes que ello implica.

Estamos pasando momentos difíciles. La peor crisis sanitaria y económica de la historia reciente, y muchas serán las consecuencias económicas, sociales y también laborales, debido al confinamiento y las restricciones indicadas.

En este contexto, modalidades de contratación y modelos laborales como la externalización de servicios se convierten en una de las fórmulas de negocio que han visto reforzadas su capacidad de contratación en estas semanas y en los próximos meses. La obligación en muchas empresas de reducir sus plantillas y estructuras, les ha llevado a tener que externalizar servicios a proveedores, que les permitan continuar su actividad con más capacidad, rapidez y flexibilidad.

Desde el punto de vista de las áreas de outsourcing, se prevé que en los próximos meses habrá un incremento en la demanda de perfiles muy específicos, sobre todo los relacionados con el ámbito digital y tecnológico, así como el sector sanitario, logístico e industrial.

En general, dentro de la externalización de servicios, las compañías buscarán los procesos que son más rígidos y las funciones más administrativas o mecánicas, para externalizarlos con un enfoque de variabilidad, tanto a nivel de recursos humanos como de soluciones y tecnologías, automatización, cloud y aplicaciones de soporte al negocio. Esto les permitirá, a la hora de abordar los proyectos, ser más ágiles, flexibles y rentables, a la vez que igual o más competitivos.


Consejos para implementar el teletrabajo de forma efectiva

Como ya se sabe, las medidas llevadas a cabo para prevenir la expansión del COVID-19 han obligado a muchos emprendedores y trabajadores a trabajar desde casa. Una medida que, tras la prórroga de la cuarentena aprobada por el Gobierno el pasado lunes, para muchas empresas ha dejado de ser una opción y convertirse en una necesidad.

 

A pesar de que las nuevas tecnologías han abierto un nuevo abanico de opciones y, aunque en muchos países el teletrabajo es ya algo habitual, en España son muchas las empresas que todavía están en periodo de adaptación.

 

La larga tradición de presencialidad en el mercado laboral español genera aún muchos prejuicios. De hecho, la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos señala que únicamente el 4% de los empleados en España teletrabaja, a pesar de ser el país de la Unión Europea con mejores infraestructuras móviles y fijas.

 

Sin embargo, el teletrabajo tiene más puntos a favor que inconvenientes, tanto para los empleados como para la propia empresa: incrementa la productividad, ofrece una mayor conciliación de la vida laboral y familiar, mejora la diversidad, disminuye el estrés de los empleados, genera un ahorro en combustible, viajes de negocios, cafés o snacks y ayuda al medio ambiente.

 

Con todo esto, las ventajas del teletrabajo parecen más que evidentes, pero es necesario asumir una serie de compromisos para que la actividad sea realmente productiva. Aquí os dejamos algunos consejos para ser más productivos trabajando desde casa:

 

  1. Crea tu espacio de trabajo. Estar cambiando continuamente tu escenario de trabajo no es lo más recomendable, así como tampoco lo es trabajar en la cocina o el dormitorio. Busca un lugar tranquilo donde montar un escritorio y asegúrate de tener una buena iluminación y conexión a Internet. Además, mantener tu espacio de trabajo limpio y ordenado te ayudará a evitar distracciones y mejorar la concentración.

 

  1. Establece una rutina laboral. Ponerse un horario, planificar los eventos del día, realizar pequeños descansos o establecer franjas horarias en las que se acuerde que todo el equipo esté disponible… te ayudarán a mantener una disciplina y cumplir todas tus tareas diarias.

 

  1. Objetivos medibles. Los objetivos deben ser claros y medibles, lo que requiere un seguimiento más exhaustivo. Esto se traduce en un aumento del control de la actividad y por tanto de la productividad. Realizar una lista de tareas y establecer prioridades pueden ser una buena medida en estos casos.

 

  1. Seguridad y protección de datos. Cuando se accede remotamente a documentos y datos importantes de la empresa, la seguridad y el uso correcto de los datos se vuelven vitales. Por ello, es necesario contar con un buen software de escritorio remoto.

 

  1. La tecnología como aliada. Existen infinitas herramientas y aplicaciones móviles que te ayudarán a realizar las tareas diarias como: compartir proyectos con equipos (Trello), escanear documentos (CamScaner), realizar presentaciones (Prezi) o estar en contacto con tu equipo (Slack), entre otras.

 

  1. Mantén el contacto con tus compañeros. Comunicarse de forma constante con los compañeros de trabajo y los jefes es fundamental para no perder la rutina, sentirse parte del equipo, mantenerse motivado y generar confianza. Además, en muchas ocasiones, una llamada telefónica puede solucionar un problema en cuestión de segundos.

 

  1. Evita las distracciones. A veces, el entorno doméstico puede convertirse en un espacio de distracción que perjudique nuestra productividad: hijos, pareja, mascotas, tareas domésticas… Silenciar todas las notificaciones, cerrar todos los chats o prescindir de las redes sociales durante la jornada de trabajo pueden ayudarte a focalizarte en tus actividades.

 

  1. ¡No dejes de formarte! Invierte el tiempo que te ahorras en desplazamientos para seguir formándote. Para ello, realiza una búsqueda de aquellos cursos online que mejor se adapten a tus necesidades. Hoy en día existen numerosas plataformas que ofrecen cursos gratuitos.

 

Quizás, la situación actual en la que vivimos sea una oportunidad para hacer ver que el teletrabajo es una buena alternativa para conciliar y ser más eficiente. Y es que, si podemos teletrabajar ante una epidemia, ¿por qué no lo vamos a hacer en el futuro? ¿Crees que tras la epidemia las empresas españolas se sumen al trabajo en remoto? ¡Cuéntanoslo!


El impacto del coronavirus en la gestión de las empresas

Desde hace algunas semanas, las noticias que aparecen en todos los medios tienen un único protagonista: el Coronavirus (Covid-19). Un virus que ya ha superado las 113.000 personas infectadas, con más de 2.700 muertos en todo el mundo, y que continúa extendiéndose, poniendo en cuarentena a varias ciudades en los países más afectados, como China o Italia.

 

En España, el coronavirus ya ha afectado a más de 1.600 personas y su rápida propagación preocupa en casi todas las comunidades autónomas del país. De hecho, son ya varias las medidas de contención tomadas, entre las que destacan: el cierre de centros educativos en las comunidades del País Vasco, La Rioja y Madrid, la suspensión de los vuelos procedentes de Italia, la realización de los partidos de La Liga a puerta cerrada o la prohibición de eventos con más de 1.000 personas en las comunidades más afectadas.

 

En este contexto, las empresas españolas también comienzan a poner en marcha sus propios planes de contención para hacer frente a posibles contagios. Estas medidas van desde la suspensión de los viajes de trabajo fuera de España hasta revisiones médicas generalizadas, ajustes de plantilla temporales o el teletrabajo, una medida preventiva recomendada por el Ministerio de Trabajo y llevada a cabo recientemente por grandes empresas como Microsoft o Telefónica. Estas empresas, además de tomar esta medida para sus propios empleados, ofrecen servicios adicionales a sus clientes para facilitarles este proceso, de forma totalmente gratuita.

 

Desde hace algunos años, empresas y expertos en RRHH vienen hablando de los beneficios del teletrabajo, pero en España son muy pocas las empresas que se han atrevido a ponerlo en marcha. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), solo hay 800.000 personas que trabajan desde casa al menos una vez por semana. Lo que significa menos del 5% de la población ocupada.

 

Quizás, este tipo de contratiempos puedan servir de palanca para adoptar, por parte de las empresas que aún no lo han planteado, metodologías de trabajo que apuestan por la flexibilidad y la gestión por objetivos, facilitando la conciliación de la vida laboral y personal. Además, también favorece la inclusión de colectivos en riesgo de exclusión del mercado de trabajo e, incluso, al reducir los desplazamientos hacia el lugar de trabajo, contribuye al medioambiente.

 

No hay que olvidar que, independientemente de las circunstancias puntuales y dadas por el entorno exterior, la irrupción de las tecnologías y la evolución de los modelos de negocio que se imponen, requieren adoptar también nuevos modelos de gestión de equipos que, no solo contemplan el teletrabajo, sino también la gestión de proyectos con equipos deslocalizados, la implantación de KPIs y OKRs para la dirección por objetivos y la utilización de tecnologías para fomentar el trabajo colaborativo. Quién sabe si, como dicen los chinos, la crisis se convierte en oportunidad y cada vez vemos más empresas que implantan estos métodos para gestionar equipos de talento de una manera más flexible, permitiéndoles ser más competitivas y rentables.

 

Aún así, para aquellos que, irremediablemente, tienen que acudir a su puesto de trabajo, es imprescindible tomar ciertas medidas higiénicas en el entorno laboral, entre las que se recomienda:

 

  • Realizar una higiene de manos frecuente (lavado con agua y jabón o soluciones alcohólicas)
  • Cubrirse la boca y nariz al toser y estornudar.
  • Evitar tocarse los ojos, boca o nariz.
  • Usar pañuelos desechables.
  • Mantener una ventilación adecuada.
  • La limpieza de superficies y objetos.

 

La gran pregunta para nosotros ahora es cuánto tiempo puede durar el impacto del virus, y cómo nos tendremos que adaptar, empresas y personas, para que el impacto no sea catastrófico.

 

¿Es tu empresa alguna de las afectadas por el COVID-2019? ¿Estás ya teletrabajando? Comparte con nosotros algunos consejos para gestionar mejor el trabajo desde casa.