Liderar equipos virtuales y no morir en el intento
Una vez más, encontramos una palanca que cambia, a marchas forzadas, las reglas del juego en el ámbito empresarial. Y es que, desde la llegada del Covid19, los líderes empresariales se han encontrado con sus equipos en sus domicilios, dispersos y sin poder liderarlos como hacía unos meses. Sus procesos, estrategias, mecanismos y canales de comunicación ya no valían y han tenido que acelerar, en cuestión de semanas, los procesos de digitalización o transformación digital. Unos avances que, normalmente, hubieran ocurrido en años.
El trabajo en remoto ha venido para quedarse y toca poner en orden todo lo que se ha ido haciendo, en ocasiones, de forma rápida y poco ordenada, generando nuevas rutinas y repensando los procesos. A partir de ahora, el mundo empresarial tiene que adaptarse a una organización del trabajo más flexible, fomentando la conciliación familiar, y a una nueva forma de liderar equipos desde la distancia. Ahora más que nunca, hay que poner al empleado en el centro y asegurarse que está bien y que desarrolla su actividad de igual o mejor forma que lo hacía antes en la oficina.
El teletrabajo requiere de un enfoque distinto, donde se hacen indispensables algunas labores orientadas al seguimiento y la monitorización de los equipos. Aquí te damos algunas pautas:
- Contratar a los mejores y confiar. A la hora de contratar nuevos perfiles, es indispensable que los miembros de nuestros equipos sean autónomos, responsables, proactivos y confiables. Si estamos seguros de que contratamos a la persona adecuada, no vamos a tener que hacer de detectives y preguntar cada cierto tiempo qué está haciendo. Tenemos que delegar y confiar, estableciendo los mecanismos necesarios para el seguimiento, pero entendiendo que las tareas asignadas van a ser realizadas en tiempo y forma.
- Definición de objetivos y prioridades. No todo el mundo está acostumbrado a trabajar desde casa, por lo que se hace primordial definir objetivos claros, organizar prioridades y, además, si es necesario, marcar guías claras y concisas para el desarrollo de tareas. Es fácil perder el foco cuando el entorno en el que se desarrolla el trabajo incluye elementos que puedan causar distracciones.
- Uso de herramientas tecnológicas. Es importante definir qué herramientas se usarán y para qué, así como comunicar la mejor forma de usarlas. Tareas que antes se realizaban de forma presencial, quizás necesiten una herramienta para su correcto desempeño de forma remota, lo que ahorrará muchos quebraderos de cabeza.
- Gestión emocional. Es importante lograr que la motivación de los miembros del equipo no baje, por lo que la comunicación es muy importante, ya que situaciones que se solucionan fácilmente trabajando en la misma oficina, a distancia pueden complicarse.
- Seguimiento. Además de las herramientas, es necesario establecer mecanismos de seguimiento, ya sean procesos bien definidos o reuniones de seguimiento, pues es tan importante la definición de objetivos y prioridades como seguir y monitorizar que el camino trazado se está cumpliendo.
- Comunicación y feedback. Comunicar lo que pasa dentro de la empresa se hace más importante cuando el equipo está disperso y en la distancia. Hacerles sentir partícipes, involucrados y dar feedback de manera continua, es la mejor forma de asegurar que el equipo no solo sigue las pautas marcadas, sino que es consciente de que lo está haciendo bien y, si no, qué tiene que hacer para corregirlo.
- Mantener reuniones presenciales. Aunque podamos implementar todas las medidas, canales y herramientas para conseguir un equipo bien engranado y que trabaja de forma ágil, ordenada y productiva, somos humanos y es necesario, siempre y cuando se posible, quedar de forma presencial para estrechar vínculos o resolver conflictos que se puedan generar en el día a día.
Ser un buen líder en tiempos de teletrabajo implica cambiar la forma en la que nos relacionamos y comunicamos. Las relaciones laborales han comenzado a cambiar, pero pueden ser tan fructíferas y eficaces como cuando se hacían de forma presencial. La tecnología, el aprendizaje y la comunicación son ingredientes que nos permitirán abrir un espectro de oportunidades para el crecimiento y desarrollo de nuestros equipos y modelos de negocio.
¿Cómo está afrontando tu empresa el cambio hacia el teletrabajo? ¿Qué ha resultado ser más complicado, gestionar los recursos o las emociones? ¡Nos encantaría conocer tu experiencia!
Consejos para implementar el teletrabajo de forma efectiva
Como ya se sabe, las medidas llevadas a cabo para prevenir la expansión del COVID-19 han obligado a muchos emprendedores y trabajadores a trabajar desde casa. Una medida que, tras la prórroga de la cuarentena aprobada por el Gobierno el pasado lunes, para muchas empresas ha dejado de ser una opción y convertirse en una necesidad.
A pesar de que las nuevas tecnologías han abierto un nuevo abanico de opciones y, aunque en muchos países el teletrabajo es ya algo habitual, en España son muchas las empresas que todavía están en periodo de adaptación.
La larga tradición de presencialidad en el mercado laboral español genera aún muchos prejuicios. De hecho, la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos señala que únicamente el 4% de los empleados en España teletrabaja, a pesar de ser el país de la Unión Europea con mejores infraestructuras móviles y fijas.
Sin embargo, el teletrabajo tiene más puntos a favor que inconvenientes, tanto para los empleados como para la propia empresa: incrementa la productividad, ofrece una mayor conciliación de la vida laboral y familiar, mejora la diversidad, disminuye el estrés de los empleados, genera un ahorro en combustible, viajes de negocios, cafés o snacks y ayuda al medio ambiente.
Con todo esto, las ventajas del teletrabajo parecen más que evidentes, pero es necesario asumir una serie de compromisos para que la actividad sea realmente productiva. Aquí os dejamos algunos consejos para ser más productivos trabajando desde casa:
- Crea tu espacio de trabajo. Estar cambiando continuamente tu escenario de trabajo no es lo más recomendable, así como tampoco lo es trabajar en la cocina o el dormitorio. Busca un lugar tranquilo donde montar un escritorio y asegúrate de tener una buena iluminación y conexión a Internet. Además, mantener tu espacio de trabajo limpio y ordenado te ayudará a evitar distracciones y mejorar la concentración.
- Establece una rutina laboral. Ponerse un horario, planificar los eventos del día, realizar pequeños descansos o establecer franjas horarias en las que se acuerde que todo el equipo esté disponible… te ayudarán a mantener una disciplina y cumplir todas tus tareas diarias.
- Objetivos medibles. Los objetivos deben ser claros y medibles, lo que requiere un seguimiento más exhaustivo. Esto se traduce en un aumento del control de la actividad y por tanto de la productividad. Realizar una lista de tareas y establecer prioridades pueden ser una buena medida en estos casos.
- Seguridad y protección de datos. Cuando se accede remotamente a documentos y datos importantes de la empresa, la seguridad y el uso correcto de los datos se vuelven vitales. Por ello, es necesario contar con un buen software de escritorio remoto.
- La tecnología como aliada. Existen infinitas herramientas y aplicaciones móviles que te ayudarán a realizar las tareas diarias como: compartir proyectos con equipos (Trello), escanear documentos (CamScaner), realizar presentaciones (Prezi) o estar en contacto con tu equipo (Slack), entre otras.
- Mantén el contacto con tus compañeros. Comunicarse de forma constante con los compañeros de trabajo y los jefes es fundamental para no perder la rutina, sentirse parte del equipo, mantenerse motivado y generar confianza. Además, en muchas ocasiones, una llamada telefónica puede solucionar un problema en cuestión de segundos.
- Evita las distracciones. A veces, el entorno doméstico puede convertirse en un espacio de distracción que perjudique nuestra productividad: hijos, pareja, mascotas, tareas domésticas… Silenciar todas las notificaciones, cerrar todos los chats o prescindir de las redes sociales durante la jornada de trabajo pueden ayudarte a focalizarte en tus actividades.
- ¡No dejes de formarte! Invierte el tiempo que te ahorras en desplazamientos para seguir formándote. Para ello, realiza una búsqueda de aquellos cursos online que mejor se adapten a tus necesidades. Hoy en día existen numerosas plataformas que ofrecen cursos gratuitos.
Quizás, la situación actual en la que vivimos sea una oportunidad para hacer ver que el teletrabajo es una buena alternativa para conciliar y ser más eficiente. Y es que, si podemos teletrabajar ante una epidemia, ¿por qué no lo vamos a hacer en el futuro? ¿Crees que tras la epidemia las empresas españolas se sumen al trabajo en remoto? ¡Cuéntanoslo!

