Aprende de los fracasos y alcanza el éxito

Entramos en el mes de septiembre. Un mes en el que, tras unas largas y merecidas vacaciones, volvemos a nuestros puestos de trabajo con las pilas renovadas para hacer frente a nuevos retos y proyectos. Y es que, septiembre es para muchos la llegada de los nuevos comienzos. Un mes perfecto para plantearse nuevos propósitos, motivarse a cumplir nuevas metas y en definitiva, reinventarse.

 

Nos han educado para superarnos, para competir y llegar a lo más alto. Emprendemos una carrera hacia el éxito, donde los fracasos no se suelen reconocer, avergüenzan y se esconden bajo la manta. Sin embargo, los fracasos deberían entenderse como una etapa más dentro de cualquier proceso, ya sea de emprendimiento o en nuestra vida personal. Es más, deberían ser reconocidos y ser una etapa necesaria para alcanzar el éxito. Como decía Henry Ford: “el fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”.

 

Por este motivo, aquí os presentamos algunos de los fracasos empresariales más relevantes para tenerlos en cuenta y aprender de ellos:

 

  1. Kodak no se adaptó a los cambios.

En 1997 tenía un valor en bolsa de 30.000 millones; una empresa muy potente que lideraba el sector de la fotografía. La irrupción de las tecnologías hizo que el sector evolucionara hacia la fotografía digital, lo que provocó un descenso de las ventas de cámaras tradicionales, papel fotográfico y carretes. Se declaró en bancarrota en 2012 pero actualmente se encuentra en un proceso de transformación total, lo que parece que la hace resurgir.

 

  1. Coca-Cola se precipitó con los cambios.

Coca-Cola lanzó en 1985 un nuevo producto llamado “New Coke” con el objetivo de desbancar a Pepsi reemplazando a la clásica Coca-Cola. Los consumidores rechazaron fulminantemente este cambio, recibiendo más de 400.000 llamadas de clientes quejándose. No les quedó más remedio que rectificar, atender la reacción de sus clientes y volver a su clásica Coca-Cola.

 

  1. Napster murió de éxito por adelantarse a los tiempos.

Napster fue la primera gran red P2P para el intercambio de música. El público en general la acogió muy bien, alcanzando gran popularidad en el año 2000. Pero, las discográficas la llevaron a juicio, alegando que vulneraba los derechos de autor. Al declararla ilegal, sus usuarios fueron a otros sistemas de intercambio de archivos. Hoy día, Napster es legal, pues en 2011 se fusionó con Rhapsody, funcionando como un servidor de pago para la compra de canciones.

 

  1. General Motors no previó una crisis mundial.

Fundada en 1908, llegó a ser el primer grupo industrial de producción de automóviles durante el siglo XX y gran parte de la década del 2000. Se vio envuelta en la crisis mundial de 2008, declarándose en bancarrota al año siguiente. A raíz de esto, crearon una nueva empresa, con el Gobierno Federal de EE.UU. como principal accionista, y hoy ya ha recuperado su puesto de liderazgo en el mercado mundial.

 

  1. Blockbuster rechazó el futuro del negocio en su sector.

Totalmente desbancado por Netflix, una startup muy pequeña que le había propuesto un negocio revolucionario y que rechazaron de forma contundente. No entendieron que su modelo de negocio iba a quedar totalmente obsoleto y que sería sustituido por nuevos modelos basados en tecnologías de internet.

 

Si reflexionamos sobre los fracasos empresariales descritos y otros tantos que podemos encontrar, nos daremos cuenta de que precisamente han sido provocados por no pensar e ir más allá. Por hacer lo que tocaba, no cuestionar y aplicar la creatividad. Y es que, el sistema educativo actual, nos educa para que no nos salgamos del camino que ya está marcado. No genera espacios y entornos para que podamos reflexionar, cuestionar o plantear alternativas a lo que ya está preestablecido.

 

Hoy día es fundamental pensar “fuera de la caja”. Entender y comprender bien cómo evoluciona la sociedad, las necesidades reales de la gente. Observar para profundizar y poder llegar más allá de lo evidente. Inspirarse en otros modelos de negocio, en otras industrias y sectores. Poner por delante la creatividad frente a los recursos económicos. Pasar a la acción cuanto antes, en un entorno controlado, e invirtiendo lo mínimo posible. Pensar en grande, pero actuando paso a paso.

 

Es hora de equivocarse, las veces que sean necesarias, porque el error no es un fracaso. Es algo “grande” que genera aprendizajes y nos permite volver a empezar de una forma diferente. Es lo que nos hace crecer.

 

Desde Hasten Group animamos a los emprendedores y empresarios a aprender de los fracasos, a levantarse tantas veces como caigan, porque es la mejor manera de alcanzar los sueños. Como decía Francis Scott Fitzgerald: “la vitalidad se revela no solamente en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar”.


Cómo organizar tu trabajo si te vas de vacaciones

¡Por fin llega el momento más esperado del año: las vacaciones! Sin embargo, antes de coger la maleta y marcharnos debemos dejar todo bien atado y organizado en nuestro trabajo.

 

Y es que, disfrutar de esas merecidas vacaciones también implica dejar las tareas preparadas y organizadas para que, tanto el periodo vacacional como el posterior y temido regreso, no sean un caos para el empleado y sus compañeros. De hecho, según un estudio de Randstad “un 28% de los consultados dice sentirse incómodo cuando se va de vacaciones por el hecho de que otros compañeros tengan que hacer su trabajo y un 58% reconoce que con el descanso de sus compañeros aumenta su carga de trabajo”.

 

Se supone que todos sabemos lo que debemos hacer, pero la mayoría de las veces no lo hacemos. Por eso, si queremos disfrutar de unas merecidas y relajadas vacaciones, debemos preocuparnos con antelación de dejar cerrados y atados todos los temas pendientes, tanto en nuestro trabajo como en casa. Así, nada ni nadie podrá interrumpir nuestro periodo de descanso, ni llevarnos sorpresas a la vuelta.

 

Los días previos a nuestra marcha son clave para preparar todo y entrar en el “modo vacaciones”. Aquí os dejamos una serie de consejos que os pueden ser de gran ayuda:

 

  1. Organiza y planifica tus tareas. No dejes que la cercanía al periodo de descanso te disperse de tus tareas. Enfócate y concéntrate en lo que estás haciendo para desarrollar tus ocupaciones de forma ordenada y dejar cerrados todos los proyectos y asuntos pendientes. Para ello, recomendamos enumerar todas las tareas, dividiendo en subtareas si fuera necesario, para hacer un seguimiento del proyecto y de las personas que se quedarán a cargo de cada una de ellas. Es importante que los líderes de equipo apoyen a sus empleados a organizar y realizar el seguimiento de sus tareas, además de las suyas propias.

 

  1. Delega en el equipo y coordínate con tus compañeros. La mayoría de las personas creen que nadie es capaz de asumir las tareas que ellos están haciendo, por lo que nunca delegan. Hay que acabar con esa creencia y confiar en el equipo, definiendo claramente los roles y responsabilidades, para que el proyecto marche con éxito. Y, por lo tanto, la empresa siga evolucionando en sus objetivos de negocio.

 

  1. Informa de tus vacaciones. Informa a tus compañeros de qué días vas a estar ausente, así como a los proveedores y a los clientes. Además, programa un correo electrónico automático avisando de que estarás fuera de la oficina y, si fuera necesario, desvía los temas importantes a otros compañeros…

 

  1. Organiza tu vuelta. Tan importante es intentar dejar cerrado todo antes de irte de vacaciones, como programar una reunión a tu regreso para hacer un seguimiento de los proyectos vigentes y estar al día de las últimas novedades.

 

  1. Deja ordenado tu espacio de trabajo. Ya sea en la oficina o en casa (por esto del teletrabajo), es importante dejar nuestro espacio de trabajo ordenado. De esta forma, cuando regresemos, nos encontraremos con un espacio agradable, que invita a volver a reconectar. También es fundamental desenchufar todos los dispositivos electrónicos para ahorrar energía.

 

  1. Reduce el uso de tecnologías. La digitalización de muchos aspectos de nuestra vida profesional y personal, junto con el trabajo en remoto, han normalizado situaciones que hacen difícil la desconexión de los profesionales fuera del horario laboral. Te aconsejamos que desactives las notificaciones relacionadas con el trabajo, así evitarás caer en la tentación de conectarte. Avisa de que te llamen sólo en caso de “extrema urgencia” y ten a mano los dispositivos necesarios por si tuvieras que realizar algún trámite profesional. Pero evita su uso de forma normal. Y es que, tan agobiante es estar todo el tiempo conectado, como tener una urgencia y no poder resolverla por no tener acceso a los dispositivos adecuados.

 

Ahora que ya tienes todo listo para desconectar e irte tranquilo de vacaciones, con la satisfacción de haber realizado un trabajo bien hecho y la seguridad de que vas a descansar para volver con más energía y más fuerza… ¡Disfruta de esos días libres que tanto te mereces!


Nuevos modelos de contratación para paliar la crisis

En un entorno económico y empresarial tan cambiante y en continua evolución, además acelerado tras crisis como la que actualmente vivimos y con una clara irrupción de las nuevas tecnologías, no nos resulta extraño que las organizaciones adopten modelos diferentes de contratación, como la externalización de servicios o outsourcing, que les permitan adecuarse a las nuevas necesidades del mercado y a la transformación de procesos que implica la transformación digital.

Según Statista, en 2019 en toda Europa se gastó en outsourcing aproximadamente 27.300 millones de dólares. Y es que son, cada vez más, las empresas que recurren a estos modelos de contratación. Según datos de la consultora Quint Wellington Redwood, actualmente más del 52% de las empresas recurre a la externalización de servicios porque les facilita el acceso a los recursos. Y es algo en constante crecimiento, pues se prevé que aumente a un 80%.

Gracias al outsourcing, las organizaciones pueden contar con recursos que no tienen para abordar proyectos, subcontratando a terceros que le permite, en momentos puntuales, contar con el talento necesario para su desarrollo exitoso. Esta modalidad de contratación cuenta con numerosos beneficios para la organización, entre ellos los más destacados:

  • Mayor productividad y calidad del resultado de los trabajos, ya que normalmente se produce la contratación de terceros con experiencia y se reduce la curva de aprendizaje, así como el esfuerzo en tiempo y económico de la selección, formación e integración en el equipo.
  • Incremento del grado de especialización, ya que permite a la organización centrarse en lo estratégico y contar con proveedores especializados para cada necesidad.
  • Estar a la vanguardia en las últimas tecnologías. Contando en cada momento con terceros, otras compañías o profesionales freelance, que están totalmente al día en las últimas tecnologías.
  • Reducción de costes y optimización financiera de los proyectos. Contando con gastos fijos a la hora de realizar previsiones y evitando los costes de selección, formación, infraestructuras, etc.
  • Reducción de riesgo. Pues esta modalidad permite dimensionar los equipos de forma ordenada y planificada, contando con servicios externos sin necesidad de incrementar la masa salarial, con los costes que ello implica.

Estamos pasando momentos difíciles. La peor crisis sanitaria y económica de la historia reciente, y muchas serán las consecuencias económicas, sociales y también laborales, debido al confinamiento y las restricciones indicadas.

En este contexto, modalidades de contratación y modelos laborales como la externalización de servicios se convierten en una de las fórmulas de negocio que han visto reforzadas su capacidad de contratación en estas semanas y en los próximos meses. La obligación en muchas empresas de reducir sus plantillas y estructuras, les ha llevado a tener que externalizar servicios a proveedores, que les permitan continuar su actividad con más capacidad, rapidez y flexibilidad.

Desde el punto de vista de las áreas de outsourcing, se prevé que en los próximos meses habrá un incremento en la demanda de perfiles muy específicos, sobre todo los relacionados con el ámbito digital y tecnológico, así como el sector sanitario, logístico e industrial.

En general, dentro de la externalización de servicios, las compañías buscarán los procesos que son más rígidos y las funciones más administrativas o mecánicas, para externalizarlos con un enfoque de variabilidad, tanto a nivel de recursos humanos como de soluciones y tecnologías, automatización, cloud y aplicaciones de soporte al negocio. Esto les permitirá, a la hora de abordar los proyectos, ser más ágiles, flexibles y rentables, a la vez que igual o más competitivos.