5 ventajas de trabajar en un espacio de coworking

¿Te has planteado trabajar en un coworking? Cada vez son más los emprendedores y autónomos que se animan con este modelo de oficinas compartidas donde se dan cita diferentes profesionales que buscan un espacio flexible y que quieren tener la posibilidad de conectar con otros miembros.

Pero si aún tienes dudas sobre elegir o no esta innovadora forma de trabajo, te contamos a continuación cinco ventajas para que puedas decidir:

 

1. Ahorras dinero

Evidentemente es la primera ventaja que se nos viene a la cabeza al pensar en trabajar en un coworking. Emprendedores, profesionales y autónomos pueden acceder a este tipo de espacios realizando una pequeña inversión. Ya que tienen precios más asequibles que el alquiler de una oficina, dejando así a un lado los gastos en infraestructuras y costes operativos.

Además, las tarifas que ofrecen suelen ser flexibles: media jornada, paquetes de horas… para que cada usuario elija la que mejor se adapte a sus necesidades. Probablemente, si compaginas tu proyecto con otras actividades o trabajos por cuenta ajena, te interesará más elegir el espacio por horas sueltas que contratar un mes, por ejemplo.

 

2. El espacio está totalmente equipado

Si acabas de poner en marcha una idea de negocio o si tienes pocos empleados, seguro que en algún momento te has planteado trabajar en casa o incluso alquilar una oficina, pero ambas opciones traen consigo algunos inconvenientes porque tendrías que adecuarlos a espacios profesionales.

Necesitas luz, agua, electricidad, limpieza, climatización, café, agua, Internet… y además servicios variados como sala de reuniones, zona social o una cocina. La gran mayoría de modelos de coworking ponen a disposición de los usuarios, desde el primer día, oficinas totalmente equipadas que muchas veces se complementan incluso con servicios de secretaría, teleconferencias, impresora, correo, mensajería y Wi-Fi de alta velocidad.

 

3. Haces networking y enriqueces tu proyecto

Otro de los principales beneficios de los espacios de coworking es que dan al emprendedor la oportunidad de crear una comunidad. Compartir ideas y proyectos y crear sinergias con otros emprendedores, así como poner en marcha eventos y talleres. Puedes llegar a enriquecer tu proyecto gracias a las aportaciones del resto de coworkers, que suelen tener un fuerte espíritu de colaboración.

Seguro que estás especializado en tu área de negocio. Pero, también sabrás que para llevar a cabo un proyecto completo, hay que abarcar lo máximo: saber de diseño e imagen corporativa, plan de negocio, área legal aplicable, administración, etc. En una comunidad de coworkers encontrarás profesionales de todas las áreas que podrán hacer aportaciones complementarias a tu proyecto.

 

4. Tú pones el horario

Al igual que ocurre con las tarifas de precios, el horario en los espacios de coworking también es flexible. Podrás dividir tu tiempo como desees, sin ataduras ni horarios estrictos. La mayoría de espacios ofrecen un acceso de 24 horas los siete días de la semana. Por lo que puedes trabajar de noche, festivos y fines de semana.

 

5. Recibes formación para estar al día

La mayoría de los centros de coworking organizan a menudo cursos y actividades. Los hay más orientados al enriquecimiento personal: clases de yoga, cocina, etc. También, los hay que fomentan el desarrollo profesional: uso de herramientas que ayudan a la productividad del emprendedor, de conocimiento legal y administrativo, coaching para el emprendedor, jornadas de intercambio con entidades externas, etc. No obstante, en cualquier caso, todas estas actividades, además de servirte para aprender, pueden ayudarte a aumentar tu red de contacto o a darte a conocer.

 

6. Nuevas posibilidades de trabajo: coworkings familiares

Además de todas las ventajas mencionadas anteriormente, gracias al modelo de coworking han nacido en los últimos tiempos posibilidades de trabajo que no existían antes. Nos referimos a espacios de trabajo compartidos donde además tienes la oportunidad de llevar a tu hijo o hija contigo, una manera de conciliar vida laboral y familiar.

En España encontramos numerosas opciones como ConciliaWorking y El Círculo en Málaga, oficinas en las que podrás trabajar, desarrollar tu proyecto, estudiar, etc., y todo ello mientras tu peque está cerca de ti, atendido en todo momento por una educadora. También existen otros como CoFamily Working, ubicado en Granada y Cobaby, con sede en Barcelona.


8 estrategias para una reunión de trabajo efectiva

Una reunión de trabajo es necesaria para coordinar los equipos, conocer el estado de los proyectos y conseguir que las tareas se desarrollen a la perfección, pero en la mayor parte de ellas se pierde mucho tiempo. ¿Qué podemos hacer para que no acaparen la totalidad de la agenda del día? Si quieres que este tipo de encuentros resulten efectivos, toma nota de las siguientes técnicas, herramientas y estrategias que permiten extraer el máximo partido.

 

ANTES DE LA REUNIÓN

  1. Define el motivo y sus objetivos

El primer paso es preguntarte por qué has convocado la reunión y, por consiguiente, si es realmente necesaria o no. Una vez contestadas estas preguntas, y si no quieres que se disperse y se alargue en exceso, deberás definir muy bien el objetivo o los objetivos de la misma. Puedes hacer lo mismo con unas metas previas.

Para todo ello es conveniente crear un ‘planning’, un documento que incluya el motivo de la reunión, los objetivos a conseguir, los temas que se tratarán, los tiempos que se dedicarán a cada cuestión, etc.

 

  1. Establece el medio y la fecha

El siguiente paso será decidir cómo la llevarás a cabo: hazla en horarios de trabajo, porque reunirse es trabajo. Y decide también si la harás presencial, por teléfono o por videoconferencia. Una vez que tengas claro estos puntos ya podrás convocarla. Eso sí, que sea con tiempo para que los asistentes puedan preparar sus intervenciones. Evita a toda costa las reuniones improvisadas.

 

  1. Selecciona a los participantes adecuados y convócalos

Solo debes escoger a aquellas personas cuya presencia sea necesaria y, entre ellas, debe haber un responsable de coordinar. Una vez elegidas, tendrás que avisarlas y asegúrate de hacer la convocatoria por canales que se vean. Determina el lugar y la hora y adjunta el ‘planning’ que elaboraste en el primer paso con el orden del día así como documentos que haya que leer antes –si los hay-.

 

DURANTE LA REUNIÓN

  1. Comienza a tiempo

Es esencial que las reuniones de trabajo tengan establecidos tiempos de comienzo y de finalización, que se sepa lo que van a durar. Y más importante aún es que se cumplan esas horas acordadas, ya que solo así es posible conseguir que sean realmente productivas.

 

  1. Haz un resumen y sigue el plan previsto

Dedica los primeros minutos a aclarar los puntos fundamentales. A modo de resumen, indica la importancia de los temas que se van a tratar, el motivo principal de la reunión y los objetivos que se pretenden conseguir.

A continuación, puedes seguir el desarrollo previsto en el plan. Procura que siga el curso y el enfoque, dando a cada punto el tiempo preciso y evitando tratar temas no contemplados en el ‘planning’. Y en cuando a los temas más importantes, trátalos en la mitad de la reunión.

 

  1. Optimiza ideas claves y establece un clima positivo

Otro aspecto fundamental en el desarrollo de una reunión de trabajo es la optimación de las ideas claves. Para ello, algunos directivos utilizan una técnica según la cual los asistentes solo disponen de un ‘post-it’ para tomar notas durante el encuentro, no pueden utilizar más papel. Así, una vez que acabe la reunión, llegarán a su puesto para ponerse a trabajar en los aspectos tratados y les será mucho más fácil leer un simple ‘post-it’ que un cuaderno lleno de notas.

Por otro lado, no dejes que algunos se impongan y acaparen la reunión, ya que esto podría afectar negativamente al clima positivo de comunicación y cooperación que se debe crear y mantener.

 

  1. Finaliza a tiempo

La puntualidad es un aspecto fundamental y, al igual que hay que tratar de comenzar a la hora marcada, también hay que acabar para impedir que la reunión sea demasiado larga. Antes de eso, no olvides dejar un tiempo para que los participantes expongan dudas, sugerencias o comentarios, sintetiza las conclusiones esenciales y agradece la participación de todos.

 

DESPUÉS DE LA REUNIÓN

  1. Haz una memoria

Confecciona un sumario de la reunión para enviar a todos los participantes durante los siguientes días. Esta memoria debe contemplar si se han conseguido cumplir los objetivos previamente marcados, las tareas que se hayan podido encomendar a los diferentes participantes, el tiempo que disponen para llevarlas a cabo, las conclusiones más importantes, los acuerdos adoptados…

 

Y si han quedado temas pendientes, convoca una nueva reunión.